ELIMINAR ENTEROS A LA INFLACIÓN EN LUGAR DE BORRAR CEROS A LA MONEDA-Jesus Alexis Gonzalez Ponce

Preámbulo: El régimen socialista-comunista de Venezuela, en su acostumbrada estrategia comunicacional de “generar noticias” en pro de evitar que la atención ciudadana permanezca centrada en aquellos hechos que los obligarían una respuesta o cambio de conducta (lo cual no están dispuesto a realizar y/o no están en capacidad de hacerlo), recurren en esta oportunidad a una Reconversión Monetaria (20/08/2018), “encubierta” en un enfoque noticioso donde la muestran como ¡algo más importante y necesario de lo que en realidad es! a la luz del probable  impacto positivo en favor del bienestar de los hogares, habida cuenta que es un simple “borrón” de cinco ceros aislado de un marco de políticas para detener y revertir la hiperinflación sustentadas en una definida Reforma Monetaria.

Resulta de sumo interés, distinguir conceptualmente tales acciones: Una Reforma Monetaria se instrumenta en un marco de medidas de política macroeconómica (afecta a un país en su totalidad) teniendo, entre otros objetivos, procurar el crecimiento económico y el control de la inflación al ocuparse del régimen monetario (forma como se organiza el funcionamiento de la moneda y los mecanismos para la creación de dinero), del régimen fiscal ( conjunto de las normas e instituciones que rigen la situación tributaria), del régimen comercial (participación en los acuerdos comerciales internacionales) y del  régimen cambiario (políticas adoptadas en función del valor y flexibilidad de la moneda, tales como el tipo de cambio fijo, bandas de fluctuación y tipos de cambio móviles). Por su parte, la Reconversión Monetaria, es simplemente una medida de política pública instrumentada para efectuar un ajuste del cono monetario (conjunto de denominaciones de monedas y billetes en circulación) para simplificar la comprensión, uso, y manejo del dinero mediante una nueva y menor escala equivalente, luego de haber alcanzado una cantidad de ceros inducido por una inflación acumulada durante un largo tiempo que ahora los “borran” sin entrar a corregir el problema de origen: la inflación.

Vale recordar, que en Venezuela se llevó a cabo una Reforma Monetaria en el año 1939 momento cuando por Ley del 8 de septiembre se creó el Banco Central de Venezuela (BCV) según Gaceta Oficial No 19.974, adquiriendo rango Constitucional en 1999, teniendo entre otras funciones formular y ejecutar la política monetaria así como centralizar y administrar las reservas internacionales, al igual que regular la circulación monetaria y el crédito para evitar fluctuaciones de gran escala en el circulante;  al tiempo de emitir la primera moneda de curso legal: bolívar del banco central,  respaldada por oro o divisas en base a un tipo de cambio fijo. Tal reforma favoreció que el país mostrara inflaciones anuales de un 2% promedio ¡durante 30 años!; bondadosa situación que se revirtió a partir del momento cuando en 1974 el capital del BCV fue adquirido por el Estado y muy puntualmente desde el año 2000 en la oportunidad que H. Chávez inició un conjunto de presiones sobre el Directorio del BCV violentando su autonomía con respecto al Poder Ejecutivo contemplada en el Artículo 318 Constitucional, muy especialmente en 2003 cuando le pidió que le traspasaran “un millardito de dólares de las reservas internacionales” ; para luego crear en 2005 el Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) adonde se destinaban los ingresos extraordinarios de la renta petrolera que al cierre de 2015 había desembolsado ¡más de 175.800 millones de dólares! con mínima o ninguna rendición de cuentas; y de igual modo imponer en 2009 una reforma parcial a la Ley del BCV para permitirle comprar títulos emitidos por PDVSA, o lo que es lo mismo la petrolera emitía deuda directa al BCV recibiendo bolívares para pagar sus compromisos operativos habida cuenta de presentar un déficit financiero en mucho causado por la “venta casi gratuita” de crudo a países integrantes del Acuerdo Petrocaribe” (especialmente Cuba) suscrito en Junio 2005.

Resulta una obviedad indicar, que el conjunto de acciones antes citadas (y muchas otras) dieron inició a un paulatino relajamiento de la emisión monetaria (y a la corrupción), que como era de esperarse ante tan desastrosa administración, indujo a una Reconversión Monetaria impuesta por H. Chávez (01/01/2008) para borrar 3 ceros en favor, según afirmaron, de reducir la inflación y rescatar el valor de la moneda (¿?), estimando que tendría una vida útil de entre 50-70 años (¿?). Es de acotar,  que dicha Reconversión Monetaria se instrumentó cuando las reservas internacionales se ubicaban en US$ 43.127 mill ( y sin embargo fue un fracaso), a diferencia de julio 2018 cuando apenas se ubican en US$ 8.770 mill (70% en oro de localización desconocida) y es el momento escogido por el régimen para instrumentar una segunda “Reconversión Monetaria Socialista” en diez años (2008-2018) para ahora borrar 5 ceros hasta acumular un borrón de 8 ceros en “revolución”, siendo de perogrullo inferir que será un rotundo fracaso similar o superior al de H. Chávez en razón al decrecimiento del aparato productivo nacional durante los ultimos cuatro años consecutivos, así como por la carencia de divisas para realizar importaciones que ahora se complica ante la presencia de una nueva moneda (bolívar soberano) carente de solidez habida cuenta de estar “respaldada” por una moneda virtual (Petro) que será de muy difícil aceptación en el comercio internacional lo cual redundará en obvia escasez y encarecimiento de los alimentos, medicamentos y otros bienes de la cesta básica, hasta propiciar más desnutrición, hambre y enfermedades en un contexto de acumulación de furia ciudadana; siendo que de igual modo el régimen continuará expandiendo el gasto público mediante la emisión de dinero sin respaldo (inorgánico) y sin capacidad de estimular un aumento de la producción interna y las importaciones, lo cual impulsará la tendencia creciente de la hiperinflación desde un 82.766% durante julio 2017-julio 2018 hasta un estimado de 1.000.000% para finales de 2018 (FMI), dejando en evidencia que la Reconversión Monetaria prevista para el 20-A ¡no disminuirá en nada la hiperinflación! (muy por el contrario, la estimulará).

Reflexión final: Las probables bondades de la reconversión monetaria propuesta, se limitan, aparte de intentar esconder psicológicamente una hiperinflación socialista acumulada de ocho ceros que implicaría dividir por 100.000.000 los precios actuales en relación al 2008, a: 1.- Simplificación de las cifras; 2.- Facilitar los procesos contables; y 3.- Facilitar el uso de otras formas de pago (cajeros automáticos y transferencias vía Internet).

En fin, lo trascendente para el país y los hogares que sangran en el presente, ha de ser ¡eliminar enteros a la hiperinflación! mediante una eficiente coordinación entre la política fiscal (control de los niveles de gastos e ingresos del Estado) y la política monetaria (control de la oferta monetaria y corregir el exceso de liquidez) en un marco de Reforma Monetaria en aras de apuntalar y profundizar el crecimiento económico, en lugar de ¡continuar borrando ceros a la moneda!