Moon Jae-in dice que Kim Jong-un quiere otra cumbre con Donald Trump

Tras escenificar la aproximación de las dos coreas ascendiendo junto a Kim Jong-un a la cima del sagrado volcán Paetku, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, ha regresado este jueves a su país y una vez allí ha informado de que su homólogo norcoreano le ha indicado que desea reunirse de nuevo con el mandatario estadounidense Donald Trump.

“Me dijo que quería completar la desnuclearización rápidamente y centrarse en el desarrollo económico”, ha señalado Moon, que una vez más parece ser el personaje clave para hacer avanzar el proceso de negociación con Corea del Norte.

Moon se reunirá la semana que viene con Trump en Nueva York y le transmitirá un mensaje personal de Kim en este sentido. También le propondrá que los tres países declaren de forma formal el final de la guerra que quedó congelada con el armisticio de 1953.

Esa medida sería algo diferente a la firma de un tratado de paz, que sólo se llevaría a cabo -ha explicado Moon- una vez que Corea del Norte desmantele su arsenal nuclear.

“Primero haremos la declaración política y eso servirá como punto de partida para firmar la paz. Será una declaración política que diga que ponemos fin a nuestras relaciones hostiles”, ha aclarado.

La cumbre de los dos dignatarios coreanos ha servido para sacar del marasmo el proceso de diálogo entre Pyongyang y Washington, atascado desde junio pasado.

La oferta que ha presentado el dirigente norcoreano, dispuesto a desmantelar su principal central nuclear de Yongbyon y la base de pruebas de misiles de Tongchang-ri si EEUU realiza a su vez gestos de distensión similares, ya ha recibido la respuesta de Washington, cuyo Secretario de Estado, Mike Pompeo, ha asegurado que pretende reanudar “inmediatamente” el diálogo con Pyongyang.

Pompeo ha dicho que ha invitado la semana que viene al ministro de Exteriores norcoreano, Ri Yong Ho, a una entrevista también en Nueva York, aprovechando su presencia en esa ciudad con motivo de la Asamblea General de Naciones Unidas.

El secretario de Estado, sin embargo, ha fijado enero de 2021 como fecha límite para acabar con el desmantelamiento del arsenal nuclear norcoreano, un término que Pyongyang no ha aceptado. Las autoridades norcoreanas exigen que primero se firme el tratado de paz.

El propio Donald Trump ha acogido con entusiasmo el anuncio realizado por los mandatarios coreanos, que ha definido como “un progreso tremendo”. “Son noticias muy buenas”, ha añadido.

El simbólico desplazamiento de Moon hasta Paektu se suma al alegórico discurso que pronunció el miércoles por la noche frente a los 150.000 norcoreanos que se habían concentrado en el estadio Primero de Mayo para asistir a una representación más de la coreografía masiva de ‘Un País Glorioso’.

“Hemos confirmado el principio de soberanía de nuestro pueblo, para decidir nuestro destino por nosotros mismos y mejorar significativamente las relaciones intercoreanas para acelerar la prosperidad en la Península”, ha señalado el político, el primer jefe de estado de Corea del Sur que se dirige en público a una audiencia norcoreana tan profusa.

Moon no sólo ha recurrido a expresiones destinadas a agraciar a su anfitrión sino que se ha atrevido a referirse a la posible destrucción del arsenal nuclear norcoreano y ha dicho que ambas naciones se han “comprometido a dar a la próxima generación una tierra pacífica libre de armas nucleares y sin amenazas nucleares”.

Según ha mostrado la televisión del país norteño, las palabras del surcoreano han sido acogidas con una ovación clamorosa de la muchedumbre que alcanzó el paroxismo cuando los dos líderes se levantaron y mostraron sus manos unidas.

“Todo lo que están haciendo juntos (Moon y Kim) está cambiando la historia ulterior a la división. Este periodo de tiempo es una oportunidad crucial que no podemos dejar pasar”, ha opinado el primer ministro surcoreano Lee Nak-yon.

Agencias