Sentencia en caso de abuso sexual de comediante Bill Cosby se conocerá esta semana

La caída de Bill Cosby, que pasó de ser el “Papá de Estados Unidos” a un criminal convicto, alcanzará su último capítulo el lunes en un tribunal de Pensilvania, cuando un juez comience a decidir si condena a prisión al comediante de 81 años por acoso sexual.

Cosby, quien fue hallado culpable en abril, es la primera celebridad en ser condenada desde el inicio de #MeToo, el movimiento nacional que involucró a decenas de poderosos hombres del entretenimiento, la política y otras industrias en denuncias de acoso sexual.

La alguna vez adorada estrella del programa de televisión de la década de 1980 “The Cosby Show” ha visto su reputación destrozada por acusaciones de abuso sexual de más de 50 mujeres a lo largo de varias décadas.

El actor llegó a la corte en Norristown, Pensilvania, a alrededor de las 8:30 hora local (1230 GMT), caminando con un bastón y tomado del brazo de su portavoz, Andrew Wyatt. Varias de sus acusadoras, incluyendo a la modelo Janice Dickinson, estaban presentes para la audiencia de la sentencia, que se prevé que dure dos días.

Cosby enfrenta hasta 10 años de prisión en cada una de las tres causas de agresión indecente agravada, aunque es improbable que el juez Steven O’Neill, de la Corte del Condado de Montgomery imponga una pena de 30 años, según Steven Chanenson, profesor de derecho en la Universidad de Villanova y experto en sentencias.

Las guías de condenas del estado, que no son obligatorias, recomiendan una sentencia de entre dos y cuatro años, dijo Chanenson.

Se espera que los fiscales busquen una condena larga, citando la naturaleza de los delitos de Cosby al igual que su supuesto historial de mal comportamiento. El actor fue condenado por drogar y abusar sexualmente de Andrea Constand, una exadministradora de la Universidad de Temple, en su casa en el área de Filadelfia en 2004.

Los abogados defensores probablemente apunten a la edad de Cosby, a su debilidad y mala vista.

El primer juicio de Cosby en 2017 terminó en nulidad cuando el jurado no alcanzó un veredicto unánime. Poco después del procedimiento, algunas mujeres comenzaron a demandar a hombres influyentes de acoso sexual, lanzando los movimientos #MeToo y #TimesUp que alentaron a las víctimas a hablar sobre sus experiencias

Agencias