Ramón Guillermo Aveledo: “Dudo de la sinceridad del Gobierno en nuevo llamado de diálogo”

El exsecretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo, recordó que en Venezuela ha habido varios intentos de diálogo, manifestó este martes que “dudaba mucho de la sinceridad del gobierno que usa más esto como un recurso propagandístico que como un recurso real.

“El Gobierno debería reconocer la realidad y enfrentarla seriamente, porque el modo de evitar la protesta no es negarla, no es reprimirla, no es que la gente aguante en silencio como lo ha venido aguantando, sino afrontando los problemas reales”, indicó.
Dijo que al mismo tiempo que se habla de diálogo se pide la extradición de dirigentes de oposición que están afuera, se mantiene incomunicado al diputado Requesens, se detiene a periodistas, “y todo eso lo que hace es enturbiar y hacer dudar de la sinceridad”.
“El país está en una gravísima crisis y ante este panorama el diálogo hay que asumirlo seriamente y no de la boca para afuera”, agregó.
Expuso que el liderazgo opositor ha sido muy golpeado, pero recomendó a los dirigentes políticos conectarse con el país. ‘‘El liderazgo tiene que estar consustanciado con la realidad, con el venezolano que está sufriendo, de allí va a salir un liderazgo renovado, va a salir de la cotidianidad, de la lucha ciudadana”.
Señaló que “ese acto que se realizó el día de ayer en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela “UCV” plantea dos cosas: en primer lugar hay una señal muy importante en que sectores muy diversos estén unidos. Esta unidad nacional es muy importante y espero que sea eficaz. Y por otro lado, el liderazgo. ¿Cómo se logra? El liderazgo ha sido muy golpeado, pero se logra en sintonía con la vida real (…) Aquí tenemos que lograr un liderazgo sustanciado con la realidad que se vive en el país”
Asimismo explicó que salario mínimo implementado por el presidente Nicolás Maduro, “desestimula” a la gente. “Da igual trabajar o no trabajar, da igual rendir o no rendir, entonces eso desestimula mucho y es un impedimento para el progreso. Afecta el mérito y la productividad, porque la gente no tiene ningún estímulo para echar para adelante, con lo cual eso conspira contra lo que necesitas, que es producir más, producir mejor todas esas cosas que son fundamentales para que un país avance”
Con información de El Universal