Bolsonaro, conocido como el Donald Trump brasileño, le dio una paliza al Foro de Sao Paulo y a Lula

Bolsonaro, conocido como “el Donald Trump brasileño” por su discurso populista, alcanzó notoriedad pública por su tono violento y confrontativo, así como por sus insultos contra mujeres, negros y homosexuales

RIO – La Presidencia de la República se jugará en la segunda vuelta entre los candidatos Jair Bolsonaro (PSL) y Fernando Haddad (PT), como se confirmó mediante la determinación de las urnas el domingo (92,5% han sido borrados). Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, mientras que el petista se quedó con el 27,5%. Siguiendo aparecen Ciro Gomes (PDT), con 12,50%, y Gerard Alckmin (4,8%). La elección se decidirá el próximo día 28.

El cuadro confirmó la tendencia indicada por la investigación de boca de urna divulgada por el Ibope al comienzo de la noche. Según el sondeo, Bolsonaro había obtenido el 45% de los votos válidos contra el 28% de Haddad.

Para ser elegido en la primera vuelta, un candidato necesitaría haber alcanzado más de la mitad de los votos válidos de los comicios.

Los comicios

Millones de brasileños votaron este domingo para elegir a su próximo presidente en las elecciones más polarizadas e inciertas desde que el gigante sudamericano recuperó la democracia en 1985, debido al auge del populismo.

Más de 147 millones de brasileños están llamados a las urnas en los comicios más grandes de América Latina. Los centros electorales abrieron a las 8:00 locales (11:00 GMT) y debían cerrar a las 17:00 (20:00 GMT).

Claro favorito en un clima de alta polarización es el ultraderechista Jair Bolsonaro, que tenía una popularidad de hasta el 36 por ciento debido al descrédito de la clase política y el enfado de muchos brasileños por los escándalos de corrupción de los últimos años.

Segundo marcha el izquierdista Fernando Haddad, discípulo del encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, que alcanzaba el 22 por ciento de la intención de voto.

Ambos tienen buenas opciones de pasar a una segunda vuelta, pautada para el 28 de octubre. En las últimas horas aumentó sin embargo la tensión por la posibilidad de que Bolsonaro consiga un triunfo en primera vuelta por su constante subida en los últimos sondeos, pese a que hubo al mismo tiempo fuertes protestas en su contra.

“El 28 de octubre iré a la playa”, dijo el exmilitar de 63 años, a la salida de su centro de votación en la zona oeste de Río de Janeiro.

Bolsonaro, conocido como “el Donald Trump brasileño” por su discurso populista, alcanzó notoriedad pública por su tono violento y confrontativo, así como por sus insultos contra mujeres, negros y homosexuales. El también diputado desde 1991 propone además liberalizar la tenencia de armas para combatir los altos índices de criminalidad en Brasil.

Cientos de miles de personas participaron en la última semana en protestas organizadas por colectivos de mujeres contra Bolsonaro.

Pese a las manifestaciones, el candidato del pequeño partido PSL subió varios puntos en las encuestas, impulsada por el fuerte rechazo que genera el Partido de los Trabajadores (PT) de Haddad y Lula por sus casos de corrupción.

Haddad se mostró confiado en que habrá una segunda ronda. Eso “es bueno para Brasil. (Hay) más tiempo para comparar proyectos”, dijo el ex alcalde de Sao Paulo antes de votar en la metrópoli más grande del país.

“Hay gente que no quiere segunda vuelta para que no haya comparación”, dijo Haddad a la salida del Sindicato de los Metalúrgicos en la localidad paulista Sao Bernardo do Campo, tradicional bastión político del PT.

Haddad fue oficializado como candidato hace menos de un mes, después de que un tribunal electoral inhabilitase para postular a Lula, quien cumple desde abril una pena de 12 años de prisión por corrupción en el marco de la megacausa “Lava Jato” (“Lavado de autos”).

Haddad consiguió atraer a muchos de los votantes de Lula, muy popular entre los más pobres por los exitosos programas sociales de sus dos Gobiernos (2003-2010), pero su candidatura se vio frenada por el rechazo al PT.

Sobre todo el enorme escándalo de corrupción “Lava Jato”, que ha puesto en jaque a prácticamente toda la clase política desde 2014, alimentó el hartazgo y la rabia de los brasileños.

“Está todo muy dividido y no tenemos salida”, dijo a la agencia dpa Maria Augusta de Freitas a la salida de su centro de votación en Santa Cecilia, en el centro de Sao Paulo.

“No sé si después me arrepentiré de mi voto”, agregó la médico de 60 años sobre su voto a favor de Bolsonaro. “Tengo miedo de por quien voté, pero para sacar del poder a esas personas y ese grupo que destruyeron Brasil, voté por la otra opción”.

“Voté por Haddad”, dijo en cambio Rafael de Jesus. “Es lo menos malo”, comentó el empleado de logística de 20 años. “Bolsonaro sería muy peligroso por lo que dice. Creo que una persona que quiere liberar las armas no tiene capacidad para gobernar un país”, señaló.