ANC impuso el nuevo Poder Ciudadano sobre la AN

Con el nombramiento de Elvis Amoroso como contralor general de la República, la asamblea nacional constituyente completó el cambio del Consejo Moral Republicano designado por la Asamblea Nacional en 2014.

El Parlamento, entonces de mayoría oficialista, no cumplió con todos los pasos para designar a los representantes de los órganos del Poder Ciudadano: Fiscalía, Defensoría del Pueblo y Contraloría. Se saltaron parte del procedimiento establecido en el artículo 279 de la carta magna. Una comisión de la Asamblea propuso los candidatos, eludiendo la participación ciudadana que establece el precepto constitucional.

Desde 2017, la ANC –con ayuda del Tribunal Supremo de Justicia– ha destituido y movido a los representantes del Consejo Moral. En agosto del año pasado destituyeron a la fiscal general Luisa Ortega Díaz, luego de que anunció el inicio de investigaciones de funcionarios por delitos de corrupción y manifestó su rechazo a las sentencias 155 y 156 de la Sala Constitucional del TSJ, en las cuales les quitaban los poderes al Parlamento. En ese momento Tarek William Saab, que era defensor del pueblo, asumió el cargo de fiscal y en su lugar quedó Alfredo Ruiz.

El martes la directiva de la constituyente volvió a violar la carta magna con la juramentación de Amoroso, que se desempañaba como segundo vicepresidente de la ANC.

Currículo gris. El nuevo jefe del órgano encargado de vigilar el gasto público está sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntamente estar relacionado con fraudes electorales, censura a los medios de comunicación y corrupción en los programas de distribución de alimentos. Como consecuencia, todos los bienes de su propiedad en ese país fueron congelados y tiene prohibición de entrada a la nación norteamericana.

Este año también fue sancionado por el gobierno de Panamá por ser considerado de alto riesgo por blanqueo de capitales, financiamiento del terrorismo y a la proliferación de armas de destrucción masiva.

“Elvis Amoroso es la antítesis de lo que debería ser un contralor. La destitución de Galindo es un pase de factura por el hecho de atreverse a decir lo que a todas luces pasa en Venezuela, que este es un gobierno corrupto amparado sobre una casta militar”, expresó Freddy Superlano, presidente de la Comisión de Contraloría del Parlamento.

Considera que con la juramentación ante la constituyente, el gobierno, con ayuda de la ANC, continúa sistematizando un imperio fuera de la ley con poderes extralimitados que no le corresponden.

El Nacional