Carta Pública de URD a los Venezolanos – Revientan las redes…!

UNIÓN REPUBLICANA DEMOCRÁTICA (URD)

A LOS VENEZOLANOS

73 años al servicio del pueblo y de los pueblos de América en la conquista y consolidación de su libertad, democracia, gobernabilidad, progreso, derechos fundamentales, prosperidad y bienestar.

Ante la actual situación miserable de su población, gobierno y territorio, alma de la nación, economía, relaciones internacionales, e invasión del castro narco terrorismo internacional, sentimos, quienes militamos y compartimos ideal político de URD, la obligación, una vez más, de comunicar ideas y propuesta de acciones que nos conduzcan, lo más pronto posible, a la libertad, soberanía, normalidad institucional, paz interna, seguridad y progreso.

Aceptemos todos, unidos, como pueblo, como ciudadanos, como nación, como país, el desafío político que tenemos por delante.

La conclusión es dura. Cuando se quiere y se necesita quitar una tiranía y echar invasores, como los presentes (particularidad distinta a las condiciones pasadas del año 1952), con la mayor efectividad y al menor costo, hay que emprender algunas tareas básicas y esas, precisamente, no son las que están, a nuestro parecer, en vías, ejecutadas por grupos, políticos o no, bien intencionados, tal vez, pero sin efectividad. Allí los hechos.

URD, por doctrina, idea política básica, ha tenido y tiene el principio de la Unidad, la Unidad Nacional, Gobierno de Unidad Nacional, para la gobernabilidad. Muralla de dignidad, moral, ética, valor con vigor cívico. Allí los hechos y la historia de 73 años de prédica y práctica política que nuestros adversarios se ocuparon y ocupan en desacreditar, pero que la historia se ha encargado de reivindicar.

URD se retiro de los foros y asociaciones que considero no apuntaban al objetivo inmediato, organizarse y actuar para quitar la tiranía y expulsar al invasor, sin mezquindades, sin exigencias jerárquicas, cupos proporcionales, retribuciones pecuniarias, dotaciones a lo “negro”, compromisos a futuro; pero sigue pregonando la unidad, practicándola donde es posible y, eso sí, expresando sus ideas con libertad, con la mayor cautela, dada su experiencia en la lucha política, cuando se está bajo tiranía, dictadura, totalitarismo, represión, terror y crimen.

URD puede, formalmente, y es lo lógico, regresar y formar parte de la Fuerza Unidad, Unidad Nacional, Gobierno de Unidad Nacional, Gobernabilidad, pero siempre y cuando la dirección, estrategia y convenios y convenciones, sean acatadas, respetadas, ejecutadas hasta su culminación y no existan “Caballos de Troya” de nuevo: quitar la tiranía, expulsión del invasor, transición, elecciones libres, gobernabilidad, vuelta a la democracia, al estado de derecho.

URD comparte la creación, organización, de una poderosa fuerza unitaria nacional de resistencia interna como producto de fortalecer al pueblo oprimido, estimulando su confianza en sí mismo y en su capacidad para resistir y luchar y pasar, de inmediato a los actos de desobediencia civil.

Cuidemos todos a los grupos e instituciones independientes que aún quedan y que la tiranía ataca todos los días con ferocidad.

URD comparte que se debe desarrollar, accionar, poner en práctica desde ayer, un amplio y concienzudo plan estratégico unitario, global, para la liberación de la tiranía e invasión, y ejecutarlo con destreza, precisión; previa escogencia de una junta que dirige y en quien la mayoría confíe.

La alternativa planteada es un gran desafío político inédito y cambio de inmediato. No hacerlo es condenarnos todos a la muerte, a la desaparición de la Nación a manos de la tiranía e invasores, pasando a ser algo peor a como está el pueblo cubano hoy.

Lo planteado es luchar por la libertad o morir en el intento. Quien no lo entienda, lo sentimos. Todo lo demás está sujeto a lograr, primero la libertad, la soberanía.

Llegar al desafío político presente es una etapa a la cual se arriba con preparación y con respaldo material y, sobre todo, de la gente, de las personas, de las instituciones, de los grupos, de la sociedad, del pueblo y de las armas.

Este desafío político presenta, de manera general, algunas características que exponemos aquí. No son las únicas. Cada contexto y actores tienen las suyas.

1 = Ningún resultado sobre cualquier tema sometido al pueblo o a la opinión pública puede aceptarse que sea decidido por algún ente o medio de lucha, arbitro, escogido o bajo control de la tiranía. El ente electoral de 1952 fue presidido por el Dr. Vicente Grisanti, de oposición al régimen.

2 = Todo planteamiento o exigencia a la tiranía debe ser de tal contenido y respaldo mayoritario visible del pueblo, que les sea muy difícil, por no decir imposible, negarlo o combatirlo.

3 = La Junta o Frente, etc., puede profundizar, ampliar, sobre los puntos débiles de la tiranía, como también, ir cortando los accesos a sus fuentes y bases de poder. Aquí juegan papel relevante los aliados externos y los disidentes de la tiranía.

4 = La resistencia y oposición, en Junta o Frente, etc., puede actuar sobre muchos ámbitos a la vez, pero también puede concentrarse en objetivos específicos; eso dependerá del contexto, recursos, éxitos y fracasos. Siempre contar con los aliados.

5 = Los temas y acciones formuladas por la Junta o Frente a la tiranía deben conducirla a cometer errores de juicio y de acción que aceleren su pérdida de poder y pronta salida.

6 = La Junta o Frente mediante la población organizada y las instituciones de la sociedad comprometidos con la libertad, deben tener claro que la lucha va dirigida a acabar con el dominio brutal de unos pocos.

7 = El desafío político a la tiranía debe servir, también, para acrecentar el poder en la sociedad, el pueblo, y para el restablecimiento de la sociedad democrática y su viabilidad.

8 = La resistencia, oposición, grupos, deben tener muy claro hasta qué punto son vulnerables las bases de sustentación del poder de la tiranía. Da la impresión, por sus actuaciones, que no tienen, por ahora, ninguna idea.

9 = Indispensable conocer muy bien cuáles son los puntos fuertes de la resistencia, oposición, grupos, todas las fuerzas democráticas del pueblo y de la sociedad.

Suponemos, por lógica, que los gobiernos democráticos del planeta que han manifestado inclinación por ayuda verdadera al pueblo venezolano en esta hora menguada de su historia, están esperando que se manifieste la fuerza política interna que sacuda las bases de la tiranía y de los invasores, respondiendo así al clamor de cambio exigido por el pueblo y con una dirección política capaz de merecer su confianza. Ya tienen, también, la debida información, de primera mano, sobre la índole brutal, totalitaria, criminal, del régimen.

Reconocemos y agradecemos, sin duda, los grandes esfuerzos, declaraciones y aportaciones, que algunas personalidades, grupos, partidos políticos, instituciones (la Iglesia Católica), organismos internacionales, gobiernos democráticos amigos, medios de comunicación, redes sociales, etc., han realizado y realizan a favor de los venezolanos, así como las condenas y sanciones contra quienes presunta o comprobadamente han cometidos delitos, sobre todo de lesa humanidad.

El concurso y apoyo de la comunidad internacional democrática, humanista, en sus múltiples tipos de organizaciones y liderazgos nos es indispensable; por lo que insistimos en su activo, eficaz, eficiente y generoso acompañamiento.

Y denunciamos y condenamos las acciones interesadas que algunos gobiernos, la narco tiranía cubana, personalidades oportunistas, partidos políticos, asociaciones internacionales, etc., organizaciones del “eje del mal”, medios de comunicación y redes, etc., ejecutan, apoyando la tiranía y la invasión, y aprovechándose de la precaria situación para obtener jugosos beneficios económicos, contribuyendo al saqueo de las riquezas de la Nación venezolana y aniquilando físicamente a su pueblo.

¡Luchamos hasta vencer!   ¡Patria si, Colonia No!      ¡Levántate pueblo!

Caracas, Venezuela, 30/11/2018.-