Víctor Márquez: “Es hora de irnos preparando para un gran paro nacional en defensa de nuestros derechos”

El llamado corresponde a Víctor Márquez, presidente de la APUCV, en evento por el Día del Profesor Universitario, donde fue condecorado por la Asociación, el R.P. Luis Ugalde, sj.-

Estas fueron las palabras del líder gremial:

El pasado jueves 15 de noviembre, en la sede del Instituto Nacional de formación del magisterio el Sector Educativo declaraba la emergencia humanitaria compleja de la educación venezolana.

La estructura del acto me hizo suponer, tal como efectivamente ocurrió que las diversas intervenciones dibujarían un panorama general de la crisis, desde la Educación Básica, hasta la universitaria, razón por la cual decidí abordar la temática resaltando lo que para mi constituye uno de los dramas más graves que estamos enfrentando: la sistemática destrucción del sistema educativo venezolano y de los valores y principios contemplados en el artículo 2 del texto constitucional que señala:
Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político. Principios que hoy se encuentran vulnerados.

Estamos a las puertas de una encrucijada que nos puede conducir, y depende de nosotros, hacia una tiranía que se perpetúa en el poder, o hacia el rescate y la construcción de una nueva democracia. De un nuevo modelo económico, político y social.
Si algún sector ha jugado en el país un papel fundamental en la lucha por la libertad y la democracia lo ha sido, precisamente, el sector educativo. Es por ello que quienes detentan el poder han puesto todo su empeño en destruirlo y controlarlo.

Con mis hijos no te metas fue la respuesta ciudadana a los primeros intentos por politizar e ideologizar los centros de enseñanza y la toma de la sala de sesiones del Consejo Universitario de la UCV, la acción dirigida a tomar por asalto a las universidades autónomas.

De aquellos momentos a entonces los intentos no han cesado y los instrumentos para alcanzar su objetivo han adquirido formas distintas, razón por la cual el rol docente no puede circunscribirse a la transmisión de conocimientos y al desarrollar habilidades y destrezas. Hoy es nuestra responsabilidad la educación integral del ciudadano pues hoy más que nunca cobra vigencia la frase del Libertador MORAL Y LUCES SON NUESTRAS PRIMERAS NECESIDADES. Moral y luces que provienen de un proceso de enseñanza-aprendizaje dirigido a impartir valores y principios que solo pueden producirse en un ámbito de libertad.

Ámbito de libertad que nos toca defender hasta con los dientes si fuese necesario, pues los regímenes autocráticos y dictatoriales no toleran una educación en libertad. Ellos requieren, para sus fines, poner la educación al servicio del gobernante.

“Alfred Bäumler, teórico de la educación Nazi afirmaba que “la educación debía estar al servicio del Caudillo y excluir toda instrucción autónoma. Para ello los tribunales estarían obligados a garantizar que las posiciones rectoras y la dirección estudiantil sean controladas por el partido. Para este cometido el “Tribunal Supremo del Pueblo, quien proclamó a Hitler como el Supremo Juez de la Nación, decreto la unificación obligatoria de los Profesores en gremios a favor del nazismo y el adoctrinamiento de los estudiantes.

Todo intento de contravenir esta acción o preservar poderes gremiales autónomos debía
enfrentarse con los jueces y los tribunales “.
Esa visión es revivida hoy, en la Universidad de Carabobo, por un gobernante que pretende imponer una dirigencia estudiantil derrotada y utiliza, para ello, a la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia. Derrotar esta nefasta intención es tarea de todos y, esencialmente, de quienes ejercen roles de dirección universitaria.
Hoy los discursos son insuficientes para defender la educación y los derechos ciudadanos. Es indispensable que la palabra se convierta en acción, que la emoción se transforme en pulsión de vida y que la consciencia nos despierte del letargo y nos permita superar el miedo natural hacia un gobierno que ha cometido crímenes de lesa humanidad.
Ellos quieren un magisterio sumiso, arrinconado, incapaz de levantar la voz; pero un pueblo que tenga docentes de esa categoría tendrá que ser un pueblo de esclavos.

Hoy celebramos el día del profesor universitario en las peores circunstancias de nuestra historia y en momentos en que conmemoramos los 60 años de la APUCV y del IPP. Ellas son conocidas pues ustedes la soportan. La realidad ha sido presentada con toda crudeza por la gran mayoría de nuestros Decanos y autoridades, excepción hecha de una Facultad que parece gozar de una bonanza que le prodiga su sumisión al régimen. En ella todo funciona a la perfección, sin carencias ni inconvenientes, afirmación esta que no se compadece con la realidad, pero nos muestra con toda crudeza como el poder de la
tiranía puede vencer en un espacio de la casa que vence la sombra.

Si nuestra institución sigue cumpliendo con sus responsabilidades ello se debe, en gran medida, al sacrificio del cuerpo docente. Sacrificio que tiene un límite y es el derecho a la vida. No se nos puede exigir que convalidemos una normalidad fingida y que trabajemos como si no pasara nada.

La lucha por la libertad es hoy un imperativo si queremos continuar enseñando, formando ciudadanos y desarrollando el conocimiento científico, humanístico y tecnológico. Si queremos recatar condiciones dignas de vida y trabajo. Hoy la lucha gremial es eminentemente política, pues solo saliendo del régimen saldremos de esta agonía. La presión de calle debe aumentar.

Hoy conmemoramos 60 años de vida de la APUCV y del IPP y nuestra celebración incluye la entrega de la orden “Carmen Elena Sánchez Amestoy”, insigne luchadora social y universitaria cabal. Por haber dado demostraciones de apego a los valores y principios que defendemos la Junta Directiva de la APUCV ha decidido otorgar dicha orden a los periodistas Sonsire Luna Da Costa y Johan Álvarez Rosales, al Frente
Intersindical de la Salud y el Padre Luis Ugalde. A todos ellos nuestras más sinceras felicitaciones.

Para los compañeros periodistas no es fácil cumplir con su trabajo, pues el mismo se desarrolla, a veces en un ambiente de peligro y hostilidad. Sin su trabajo nuestras luchas pasarían desapercibas. Gracias por habernos acompañado durante este año. Con ustedes seguimos contando.

A nuestros compañeros de lucha del Frente Intersindical de la salud, nuestro reconocimiento por la ardua batalla que vienen librando por todos los venezolanos. Necesario es reforzar la unidad, dentro de la diversidad, pues todos y cada uno de ustedes y nosotros hoy se encuentra en peligro. La arbitraria
detención de Rubén González es una campanada de alerta. Es hora de irnos preparando para un gran paro nacional en defensa de nuestros derechos. Gracias valientes luchadores por servir de ejemplo al país.
Hablar del Padre Ugalde tiene para mí una significación especial. Por el no solo siente un profundo respeto sino una inmensa admiración. Por su valentía, por su honestidad intelectual y por haberse convertido en el buen pastor, ese que orienta al rebaño y lo conduce a un lugar seguro. El que ante la crisis y el desespero, recata la esperanza y nos hace recordar, a su manera, las palabras de Gandhi:
“Cuando me desespero recuerdo que a través de la historia los caminos de la verdad y del amor siempre han triunfado. Ha habido tiranos, asesinos y por un tiempo pueden parecer invencibles, pero al final siempre caen”.
Sus escritos sobre la realidad nacional constituyen un legado para la historia. Ellos son de lectura obligatoria. Ellos deberían ser leídos en las aulas de clase, en los portones de las fábricas y en todos los rincones del país.

Lo que ocurre en el país dependerá de nosotros. No es momento de dudas ni de posiciones ambiguas. A partir del 10 de enero, el actual Presidente pierde su legitimidad de origen. Toca a cada institución y a cada ciudadano asumir su compromiso con el país con los riesgos que ello implican. La Junta Directiva de la APUCV ya ha tomado posición y no reconocerá a Maduro como Presidente a partir de esa fecha.

Los escritos de la Conferencia Episcopal y del Consejo Evangélico Nacional apuntan en la misma dirección. Otros actores deben asumir su responsabilidad.

Disfrutemos ahora de un concierto para homenajearlos a ustedes y al final del mismo ofreceremos un pequeño brindis a los asistentes a este acto.

Muchas Gracias.
Víctor Márquez