Los presidenciables apoyan y respaldan a Guaidó – Mario Valdez

Vivimos tiempos de cambio.

Estamos presenciando el renacer de un nuevo sentimiento democrático, de todos los rincones del país salió ayer la gente a la calle desbordada de alegría y de esperanza. En las Mercedes de Caracas, en las principales avenidas y calles del País, se dieron cita esas multitudes de ciudadanos que tienen 19 años sufriendo por los malos gobiernos chavista madurista.

María Corina Machado, Leopoldo López, Henri Falcón, Antonio Ledezma, Julio Borges, Manuel Rosales y Enrique Capriles considerados los presidenciables, junto a otros dirigentes y partidos políticos han manifestado su apoyo y respaldo a Juan Guaidó, el resto de la oposición no se ha pronunciado, muchos de sus dirigentes alegan no haber sido consultados por la cúpula política, ni sus partidos tampoco. Algo está fallando, me comenta el diputado zuliano Hernán Alemán “en la Asamblea Nacional vote en contra de Zapatero, sabía que el dialogo no era sincero, el tiempo me dio la razón, ojala la oposición toda se ponga de acuerdo y funcione la unidad para apoyar a Juan Guaido, sería muy triste que se queden solos”. Las campanas están sonando y como dice el Eclesiastés, todo tiene su tiempo, y todo lo que va a suceder bajo el sol tiene su hora, y ha llegado la hora.

El jolgorio era colectivo, se les notaban las caras risueñas, festivas, con aires de progreso para dejar atrás el pasado oprobioso. En todos los cabildos abiertos realizados y en las grandes concentraciones que se han hecho a lo largo y ancho de la patria, ha habido el desconocimiento de uno y la proclamación del otro. Guaidó tiene el respaldo de casi todas las democracias del mundo, Estados Unidos, Canadá, Australia, la Unión Europea, el grupo de Lima (países de América). Los organismos multilaterales se han comprometido para contribuir con la recuperación económica y darle la ayuda crediticia y financiera para sacar el país del barranco en el que está metido.

Una cara nueva sin compromiso con el pasado

A Juan Guaidó le tocó, la gente pedía una cara nueva, es un hombre sencillo, familiar, de hablar pausado, no tiene identificación con el pasado, tiene algo importante habla lo necesario, no será un excelente orador pero se hace entender, porque se dirige a la gente en un lenguaje sencillo y llano; hay extraordinarios tribunos que la gente los aplaude, pero no se sabe lo que están diciendo. Guaidó seguramente hace dos meses no tenía en su agenda, asumir el cargo de “protector” o presidente interino de Venezuela.

El país está destruido, la salida es la transición, la ayuda humanitaria es una necesidad, la gente se muere de mengua por falta de alimentos y medicinas, eso es innegable. Nicolas Maduro perdió la calle, no tiene respaldo popular, solo tiene el apoyo de una parte de su partido y las Fuerzas Armadas, que en estos años se han dedicado más ha actividades gubernamentales que institucionales, considero que deberían regresar a sus cuarteles porque son hombres y mujeres muy valiosos dedicados muchos de ellos a actividades distintas a las que fueron formados.

El gobierno de Maduro cosechó más rechazo que Alemania

Maduro va rumbo al aislamiento, está siguiendo el esquema cubano de 1959, en el mundo de hoy no creo que le dé mucho resultado, por un lado los tiempos, los actores y los paises son distintos. Venezuela tiene todos los recursos energéticos y minerales que no tiene Cuba, con un pueblo que está en la calle acompañando a Guaido pidiendo cambio, además cuenta con el apoyo internacional. El juego internacional se mueve en contra de Maduro, ningún gobierno del mundo ha tenido más rechazo que el suyo, superó a Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Las potencias que él considera sus aliados mayores, ya comienzan a desmarcarse, China practica su pragmatismo económico, cuando Mao Tse Tung era el jefe de China apoyaron a Allende en Chile, Pinochet le dio el golpe y China no rompió relaciones con Chile, me pregunto porque cambiar ahora si se llega a dar un cambio de gobierno. Rusia tampoco va a inmolarse, ya los gringos le levantaron las sanciones petroleras, funciona la geopolítica y las aéreas de influencia, le dirán ponle más atención a Siria, así funciona las cosas aunque Usted no lo crea. Los países no tienen amigos, tienen intereses y esa es la palanca que los mueve.

Huele a Primavera Venezolana

Guaidó en este momento histórico, se ha convertido en el líder para la transformación y es la expectativa que tienen los venezolanos para superar la crisis política y económica que vivimos. El 23 de enero y el 2 de febrero, en todos los rincones del país se vocearon dos consignas. “No queremos bonos, no queremos clap, lo que queremos es que te vayas Nicolás” y la otra fue “Guaidó Guaidó Guaidó, él no se autoproclamó, yo lo proclamé”. Ese pueblo a la vez que desconoce a Maduro como presidente y le dice usurpador, reconoce a Guaidó como presidente interino de Venezuela. Recuerdo a Maduro en los años de 1980, cuando era dirigente de la Liga Socialista (LS) y el voceaba la consigna “El pueblo lo dice y tiene razón, Carlos Andrés es hambre, miseria y represión”. Hoy es ese mismo pueblo que lo repudia, que le dio la confianza y lo defraudó, porque llevo este país a la carraplana, convirtió una nación prospera y rica, en paupérrima y arruinada, por eso lo quieren cambiar.

Roger Cedeño mi camarada de La Guaira, sobreviviente de la vaguada junto a Guaidó dice, “No sé porque pero hoy empezó a oler diferente mi país, a empanada, a pescado y cochino frito, a nucita, pirulin, …Huele a Primavera Venezolana”

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