Choferes de cisternas cobran entre $50 y $100 por viaje en Altos Mirandinos

Tras la falla eléctrica generada en el Guri que dejó sin luz a todo el país, la restitución del bombeo de agua en Altos Mirandinos no se ha realizado.

El 90 % de la población altomirandina no ha recibido servicio desde el pasado jueves y otros tantos que sufren racionamiento cuentan hasta 12 días sin bombeo.

Alejandra Álvarez vive en el sector AVP de Colinas de Carrizal. Justo en la entrada de la urbanización hay un llenadero de agua que surte a los camiones cisternas. Su tanque es de 3.000 litros y preguntó cuánto le cobrarían por suministrarle agua a su vivienda. La respuesta del conductor fue “hasta AVP son 50 dólares”.

Alejandra, asombrada, le replicó al conductor. “Pero si es menos de tres cuadras, eso no es ni un kilómetro de recorrido”, y el conductor groseramente le señaló que esa era la tarifa mínima, porque si es a otro sector pueden cobrar hasta 100 dólares.

En otros sectores de Carrizal y Guaicaipuro, los vecinos se ven obligados a recorrer largas distancias hasta llegar a la vivienda de algún familiar o conocido para conseguir agua.

Lucía Martínez tiene 68 años y la mañana de este lunes recorría la vía principal de San Diego de los Altos porque no les llega el agua por tuberías. Varias familias también se han sumado a este peregrinar en busca del líquido, porque tampoco tuvieron luz hasta este lunes, pasadas las 4:00 de la tarde.

En el municipio Guaicaipuro tomas ilegales se han incrementado y por parte de la alcaldía y de Hidrocapital no hay respuestas, ni siquiera un plan de contingencia para llevar cisternas a las comunidades. “En El Encanto, Los Teques, que siempre nos ponen agua solo los viernes, ya contamos 14 días sin servicio y se dañaron los ascensores por el apagón”, dijo Carlos Villavicencio.

Consumen agua no apta
Otra situación que genera esta escasez del líquido corresponde a las tomas de agua no apta parta el consumo humano que han sido utilizadas por habitantes de la capital mirandina para tener un poco en sus hogares. En la redoma de La Matica, donde se realizan las obras del Metro Los Teques -paralizadas desde hace cuatro años- existe una toma de agua donde se generan largas colas de vehículos y personas para llenar dos o tres botellones.

“Nos vinimos toda la familia a llenar 10 botellones porque tenemos una semana sin agua”, dijo Ana Galvis, vecina de La Matica. Encima de la toma se lee “No apta para el consumo humano”, aunque esto no es impedimento para quienes están secos y no toman en cuenta la recomendación que podía causar enfermedad de la piel o gastrointestinales.

“Yo la hiervo 15 minutos y eso nos lo tomamos”, dijo Mario Pernía, quien llenaba dos botellones y tres pipotes con su hijo de 12 años.

Con información: El Pitazo