¿Qué pasó el 11 de Abril de 2002? – Víctor Manuel García Hidalgo – Revientan las redes

Es mucho lo que se ha escrito sobre la fecha 11 de abril del año 2002. Hemos leído algunos textos interesantes, también hemos escuchado y visto importante documentación de lo que se ha dicho sobre esta fecha histórica para la Sociedad Civil venezolana.

Gonzalez Gonzalez

 

El General Nestor González González, el día 10 de abril de 2002, en rueda de prensa,  le solicitó la renuncia al Presidente Hugo Chávez Frías. A partir de ese momento desencadenan una serie de acciones y hechos, que logran dar con la renuncia de Hugo Chávez y el vacío de poder que esta produjo…!  

 

Consideramos que algunos autores se ajustan a la realidad, otros podrían encajar dentro del género literario de la “historia novelada”.  Más bien se tratan de “leyendas urbanas”, apuntamos.  Muchas medias verdades,  bastantes mentiras se han dicho, escrito y proyectado en películas y documentos audiovisuales desde entonces. Muchos de esos testimonios, se esmeraron en resaltar la huella  de una epopeya Chavista y  su visión sobre la novela antiimperialista, que agradara  al público nacionalista,  sirviera para generar una matriz de opinión de Golpe de Estado y se consolidará la polarización política, a través del discurso del odio y la lucha de clases.

Qué pasó el 11– A 2002, recoge la verdad histórica de lo ocurrido durante esos días aciagos que vivió Venezuela:

  • 10 de Abril de 2002

El General de Brigada Nestor González González, le solicitó públicamente la renuncia al jefe de estado y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Hugo Rafael Chávez Frías. El reloj marcaba las primeras doce horas del día 10 de abril de 2002. Los rumores del fin del gobierno de Hugo Rafael Chávez Frías, era un secreto a voces. El malestar y las voces contrarias a una serie de medidas políticas, económicas y sociales adoptadas por el gobierno nacional,  retumbaban a lo largo y ancho de la geografía nacional.

Después de esa solicitud de renuncia al Presidente de la República, la vida del General Nestor González González, corría peligro. El DIM y la Inteligencia del Ejército, lo estaban buscando. Muchos periodistas querían una exclusiva con el hombre noticia del momento.  El Comandante del Ejército Efraín Vásquez Velasco, había llamado al General González González y le habría ordenado presentarse en su despacho, el día 11 de abril, es decir, al día siguiente de la solicitud pública de renuncia del Presidente Hugo Chávez.

A las 04.00 de la tarde del día 10 de abril, Nestor González González y su ayudante conductor Germán Delgado (+), no habían ingerido ningún tipo de alimentos. Tomé el teléfono y llamé a mi esposa Antonieta, en breve conversación le dije que iba a comer a casa y llevaría conmigo a unos invitados. Así fue. A mi llegada al hogar, la sorpresa de Antonieta, fue mayúscula, cuando vio que entre mis invitados se encontraba el General González González, el mismo que horas antes había solicitado la renuncia del Presidente Hugo Chávez.

Mientras degustamos una deliciosa crema de Auyama y un sabroso pasticho elaborado por mi siempre amada y solidaria Antonieta, le hice la primera pregunta al General Nestor González González: — ¿Por qué esa decisión de solicitar la renuncia al Presidente Chávez? —

– El presidente Hugo Chávez, viajaría a Costa Rica. Tenemos que mantenerlo en el país, la situación es crítica, el ruido de la calle es ensordecedor. Aquí puede ocurrir cualquier cosa y Hugo Chávez, debe estar presente en Venezuela, fue su respuesta.

En el jardín de casa, en la urbanización Miranda, mi hijo Vitico,  de cuatro años se encontraba jugando sobre un carrito, que era empujado por el asistente del General, Germán Blanco.  Antonieta y yo, lamentamos mucho cuando nos enteramos, unos meses después, de su muerte como consecuencia de haber sido impactado de cinco disparos de Fusil Automático Liviano (FAL), presuntamente relacionado con los pronunciamientos militares que se sucedieron en la Plaza Altamira de Caracas, durante octubre del año 2002. Que en Paz Descanse (QEPD).

Una que otra llamada telefónica entraba al número local de casa, pero los celulares del militar y los míos, no dejaban de sonar. Poca gente conocía de mi relación con el General González González. Ni mi esposa lo sabía, por eso su mayúscula sorpresa, al verlo entrar por la puerta de casa. ¡Esta es la pura verdad!

– ¿General que viene ahora? – fue mi segunda pregunta.

– Me ha estado llamando el General Efraín Vásquez Velasco. Tengo que presentarme en la Comandancia General del Ejército en Fuerte Tiuna, lo haré mañana, respondió.

¿Cómo a qué hora piensa presentarse en Fuerte Tiuna?

– Lo haré hacia el final de mañana. ¡Lo más probable es que me dejen detenido! Afirmó.

Tal revelación me llevó a concluir que entre los generales Vásquez Velasco y González González, no había comunicación sobre “la solicitud de renuncia al Presidente”, en tanto en cuanto, la tesis de una conspiración para derrocar al gobierno de Hugo Chávez, fue una falacia.

  • La presentación en Fuerte Tiuna

General, si existe la posibilidad de su detención, creo conveniente que movilicemos a los medios de comunicación hacia Fuerte Tiuna, mañana. Ello dejará constancia que usted entró a esa reunión en plenitud de facultades físicas y mentales, le argumenté.

  • Estoy de acuerdo, respondió González González.

Ya entrada la noche, Antonieta preparó unas suculentas arepas asadas. Por sugerencia del General González González, se hizo un Toddy, bebida achocolatada: “yo acostumbro comer arepas, acompañadas de un Toddy”, aseveró el militar.

La idea original era que González González, pernoctara en casa aquella noche. Sin embargo como a eso de las 09.00 pm, me dijo que dormiría en su casa. Así fue.

En mi carro Toyota Célica, partimos con rumbo a casa de NGG, de copiloto iba “El Pelón”, yo manejaba. Un segundo carro era conducido por Germán Delgado. Ambos vehículos comenzaron a cubrir la ruta que separaba el noreste de Caracas, Urb. Miranda y el sureste Urb. La Boyera, ubicada en el Municipio El Hatillo, lugar donde residía el militar junto a su familia.

No fue fácil conectar de un lugar al otro, tuvimos que sortear no menos de cinco barricadas en las calles, algunas de ellas con “candelitas” encendidas. Nos tocó hablar con la gente para que nos dejaran pasar. En una de esas barricadas, me tocó bajar los vidrios oscuros del carro, los manifestantes al ver que en ese carro  se trasladaba el General González González, comenzaron a aplaudir, a gritar de emoción y de una manera espontánea  al unísono  entonaron las  estrofas del Himno Nacional de Venezuela.  No había duda, estaba naciendo un nuevo referente nacional. Aquella pública solicitud de renuncia, convirtió a González González, en un militar admirado por los civiles. La gente le gritaba en la calle: “valiente, valiente, valiente”. Esto nadie me lo contó, yo lo vi, es más: ¡yo lo viví !

Llegamos a casa  de NGG y acordamos vernos temprano a la mañana del día siguiente.

  • 11 de abril de 2002

Esa mañana logramos que la unidad informativa de Radio Caracas Televisión (RCTV), autorizara a uno de sus periodistas de “El Observador”, el Lic. Noé Pernía, para que entrevistara al General Nestor González González, justo antes de entrar a Fuerte Tiuna, tal como lo habíamos acordado la noche anterior. Estratégicamente,  ubicamos el equipo de prensa en un parque de la urbanización Cumbres de Curumo. Pasaba el tiempo, creo que más de una hora y media, cuando decido llamar al General, quien cambió el lugar de la entrevista.

Junto al equipo informativo de RCTV, nos dirigimos hacia el nuevo punto de encuentro: la residencia de NGG, en La Boyera. Al llegar a la casa, NGG se encontraba en una reunión, salió por un momento y me invitó a integrarme al conclave, estaban presentes unas seis personas, militares activos y retirados, supongo. Al único que logré  reconocer fue al comandante Francisco Arias Cárdenas. A Pancho, lo había conocido un par de años antes, en el 2000 cuando fue candidato presidencial de la oposición venezolana. El capitán Luís Valderrama, hombre de su confianza y jefe de finanzas de Arias Cárdenas, nos había presentado. Valderrama, había contratado unas tres encuestas de opinión pública a CECA Cifras Online C.A., empresa encuestadora de mi propiedad. En horas de la noche de aquel largo y noticioso 11 de abril de 2002, volvería a encontrarme con Arias Cardenas, en el piso 5 de la Comandancia General del Ejército de Venezuela, en lo que describí como:  “la noche de los generales”. Título que encabezó un artículo de opinión que escribí por aquellos años.

Después de saludar a los presentes,  brevemente informé que en la parte exterior de la casa, se encontraba una unidad de prensa de RCTV y el periodista Noé Pernía, quien sería el encargado de entrevistar a NGG, antes de entrar a Fuerte Tiuna. La entrevista se hizo tal y como se había previsto. Agradecí tanto a Pernía como a los demás integrantes del equipo de RCTV, me incorporé por unos minutos a la reunión y le informé al General González González, sobre mi próximo paso: Venevisión.

Ya en el canal de La Colina, me entrevisté con el Ing Victor Ferreres, Presidente de Venevisión,  a quien le comuniqué el motivo de mi visita: la presentación en Fuerte Tiuna del General Nestor González González, quien fue citado por el Comandante General del Ejército Efraín Vásquez Velasco, por haber solicitado la renuncia del Presidente Hugo Chávez, el día anterior. Ferreres, giró instrucciones al Lic. Alberto García, Gerente de Prensa del Informador y éste decidió que me acompañara  un camarógrafo del canal y nos mantendríamos en comunicación a través de un radio portátil. Por cierto, ese radio portátil fue salvador de muchas vidas. Siga leyendo y entenderá porqué…

De Venevisión a Fuerte Tiuna

En la alcabala de Fuerte Tiuna,  por la entrada de la urbanización Cumbres de Curumo, no dejaban entrar a nadie. El acceso de vehículos y de civiles estaba prohibido, por razones de seguridad. Tomé el teléfono celular y me comunique con el Coronel Hernán Struve Pineda, director de Inteligencia y jefe de la Escuela de Operaciones Psicológicas del Ejército,  le comuniqué la novedad. A los pocos minutos, un oficial capitán del Ejército, me saludaba, tomó el control del vehículo y entramos por la misma alcabala donde minutos antes nos habían negado el acceso al fuerte militar.

Nos instalamos en la Escuela de Operaciones Psicológicas del Ejército, junto al Coronel Hernán Struve Pineda. Frente a un televisor, seguíamos la marcha de la Sociedad Civil, que ya había tomado rumbo hacia Miraflores. Los llamados de los militantes del PSUV, a defender Miraflores, presagiaban lo que iba a ocurrir, horas después. Los análisis de situación que manejaba el Director de Inteligencia del Ejército,  no pintaban nada bueno.

Otro reporte de inteligencia daba cuenta que el tránsito de Tazón, había sido desviado y los vehículos pesados estaban circulando por el interior de Fuerte Tiuna. Minutos después, se procesó otra información de inteligencia que daba cuenta que los blindados del Batallón Ayala,  saldrían de Fuerte Tiuna hacia Miraflores, en apoyo del Presidente Hugo Chávez y se activaría El Plan Ávila. Recuerdo que le hice un comentario al Coronel Struve Pineda: “la situación se complica, hermano”, le dije.  Los demás militares presentes asintieron con un movimiento de cabeza que traducía preocupación y más que preocupación, extrema tensión.

Tanques Batallón Ayala.jpg
Los blindados salieron de Fuerte Tiuna,  para apoyar el Plan Avila ordenado por el Presidente Hugo Chávez, en su transito hacia Miraflores se produjo una contra orden y los tanques regresaron a Fuerte Tiuna. Los militares democratas – institucionales tomaron el control militar del país. “Tiburón 1” Hugo Chávez, ya no era el Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional.

Desde una pequeña loma de la Escuela de Operaciones Psicológicas del Ejército, logre ver el movimiento y formación de los blindados, en la explanada del Batallón Simón Bolívar. Recuerdo que un tanque giró su torreta hacia dónde estábamos nosotros e inmediatamente la volvió a su posición original. ¡Mayúsculo susto!

  • “Nos están masacrando”

Sonó mi celular, era el Almirante Carlos Molina Tamayo, quien me comunicó que se encontraba en la marcha que iba a Miraflores. “Nos están masacrando”, “nos están disparando”, “llama a los medios de comunicación, me dijo”. Le respondí que lo haría de inmediato, ya que estaba en Fuerte Tiuna y tenía conmigo a un camarógrafo con radio portátil directo a prensa de Venevisión. Así se hizo.

  • Pantalla dividida

De inmediato marque el número celular de González González, le comuniqué el mensaje del Almirante Molina Tamayo y luego de una breve pausa, me sugirió transmitir la noticia a los medios audiovisuales, afín de que estos tomaran la decisión de dividir la pantalla. En el lado izquierdo del televisor se observaba al Presidente Hugo Rafael Chávez Frías en una cadena nacional y en el lado derecho  de la pantalla se veía la violencia y los primeros muertos de Puente Llaguno. Gracias a ese oportuno, útil y  pertinente, mensaje transmitido por un radio portátil de la planta de televisión Venevisión, se salvaron decenas de miles de vidas venezolanas, ya que de inmediato familiares de los marchistas llamaban a sus seres queridos para que abandonaran la marcha.

Esa pantalla dividida, no solo produjo la diáspora de los marchistas sino también desnudó la emboscada violenta que se había planificado días antes, exactamente  el día 7 de abril, tal como lo denunció públicamente el General Manuel Antonio Rosendo, jefe del Comando Unificado de la Fuerza Armada Nacional (CUFAN).

  • Plan Avila

El valiente General Manuel Antonio Rosendo, desoyó la orden de activar el Plan Avila, que le fuera dada por el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías. La Fuerza Armada Nacional,  no iba a disparar contra el pueblo, por eso los tanques que salieron hacia Miraflores en apoyo del presidente Chávez, regresaron a Fuerte Tiuna. El General Manuel Antonio Rosendo, no le contestaba ni el radio ni las llamadas telefónicas al presidente. A partir de ese momento se activó la Red Tiburón, desde la cual, “Tiburón 1“, Hugo Chávez, hacia llamados desesperados para que los militares neutralizaran aquella marcha e impidieran su llegada al Palacio de Miraflores.

  • Caen los cambures

Si algún día en Venezuela, se llega a designar una Comisión de la Verdad, para determinar en realidad lo sucedido en el país durante los días aciagos del 11, 12 y 13 de abril de 2002, deberían comenzar la investigación escuchando las grabaciones que existen de la Red Tiburón, sobre todo una en la que se menciona que  “ya comenzaron a caer los primeros cambures”… ¿Guarda alguna relación esta grabación con los francotiradores que abrieron fuego desde las azoteas de algunos edificios en el perímetro de seguridad militar de Miraflores? ¿Los cambures caídos será una referencia alusiva a los marchistas opositores que cayeron bajo el fuego criminal? Las anteriores,  son preguntas, que en todo caso, encontraran respuesta el día que se instale una Comisión de Verdad, que le diga a los venezolanos, lo que en realidad ocurrió y quién o quienes son los verdaderos responsables de lo que se conoció inicialmente como: “la Masacre de Miraflores”.

Lucas Rincón Chavez

  • La cual aceptó

La frase pertenece al General en Jefe Lucas Rincón, quien para la fecha se desempeñaba como Inspector General de la Fuerza Armada Nacional. No hay que olvidar que el Ministro de la Defensa, era José Vicente Rangel Vale. Quien fungía como jefe militar era el trisoleado General del Ejército. José Vicente Rangel, no despachaba desde Fuerte Tiuna, sino desde La Carlota. Por eso la ausencia del Ministro de la Defensa, cuando el alto mando militar se dirigió a los venezolanos en cadena nacional de radio y televisión, para informar que: “el alto mando militar de la República Bolivariana de Venezuela, deplora los lamentables acontecimientos sucedidos en la ciudad capital en el día de ayer. Ante tales hechos, se le solicitó al señor Presidente de la República la renuncia de su cargo, la cual aceptó”….Sic.

“Al buen entendedor pocas palabras” o para decirlo en lenguaje jurídico “a confesión de parte relevo de pruebas”…

Hugo Chávez Baltazar Porras
Hugo Chávez llegó a Miraflores en compañía de Monseñor Baltazar Porras, hoy Cardenal de la Iglesia Católica venezolana. El rostro y la mirada del Presidente denotaban emociones encontradas. Hugo Chávez, llegó a decir que lo querían asesinar…Lo cierto es que los militares Demócratas – Institucionales,  siempre le respetaron su integridad física. Incluso, el Coronel Julio Rodriguez Salas, custodio del Presidente Chávez, le prestó un celular para que el Presidente se comunicara con sus familiares y seres queridos. Luego contra este Coronel se desató una persecusión que lo llevó al destierro junto a su familía.
  • Hugo Rafael Chávez Frías

Llega a fuerte Tiuna al filo de la medianoche del 11 y la madrugada del 12 de abril de 2002. Llegó uniformado y luego fue convidado a despojarse del uniforme militar. Monseñor Baltazar Porras y otro obispo de la Iglesia Católica, le acompañaban.  La decisión de dejarlo detenido por su responsabilidad en lo que se denominó inicialmente como La Masacre de Puente Llaguno”, se la transmitió el General Efraín Vásquez Velasco, Comandante del Ejército. A partir de ese momento, fue conducido por el Coronel Julio Rodríguez Salas, hasta la sede del Batallón de Policía Militar, donde quedo recluido. Luego fue trasladado a la Base Naval de Turiamo y posteriormente, fue llevado a la La Orchila…

Según relato del propio Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, estando en la Isla de Orchilla, un grupo de los “sediciosos” habría llegado, con la intención de atentar contra su vida. Falso.

En la isla de la Orchila, cuyo aeropuerto no tiene luz de balizaje, entró un Jet Privado, propiedad del banquero Victor Gil. A bordo de esta aeronave, se encontraba el Cardenal Ignacio Velasco García, prelado de la Iglesia Católica venezolana y el Coronel del Ejército Julio Rodríguez Salas, responsable de la seguridad y la vida del prisionero Hugo Rafael Chávez Frías.

  • Misión Cuba

La intención de la presencia de la comisión que arribó a la Orchilla, no era otra que cumplir con la exigencia del entonces ex presidente detenido y trasladarlo a La Habana, Cuba, como había sido su solicitud inicial. En este sentido, no hubo mayor trabajo para persuadirlo. Chávez vería cumplida su voluntad de encontrase con su mentor Fidel Castro, en la “Isla de la Felicidad”.

  • Los dejó el avión

La tripulación del avión privado que descendió en La Orchilla, una pequeña isla de 40 Kilómetros cuadrados,  ubicada a 160 Kilómetros de Caracas, en línea recta al norte del Caribe, decoló dejando varados a los ilustres viajeros.

  • ¿Qué pasó?

Los aviadores civiles entraron en pánico.  Como decimos en criollo: “se chorrearon”,  al escuchar por la radio de  la aeronave, que tres unidades artilladas de ala rotativa (Helicópteros),  se trasladaban hacia La Orchila, con la intención de interceptar y neutralizar cualquier aeronave que se encontrase en el perímetro insular.

El General Alí Uzcátegui, fue el responsable de la “operación rescate”. No hubo resistencia, ni enfrentamientos.  No se escuchó el sonido de un traki-traki. El Cardenal Ignacio Velasco, solicitó acompañar al Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, en su regresó a Caracas y el Presidente aceptó, gustosamente, su compañía. El Coronel Julio Rodríguez Salas, quedó varado en La Orchila y un día después, despegó rumbo a Caracas, en un transporte militar.

  • Rescate silencioso y sorpresivo – Falso –

La operación rescate del Presidente  Hugo Rafael Chávez Frías, se hizo en absoluto silencio de radio y de forma sorpresiva. Falso, esta versión es otra leyenda urbana. En La Orchila, se sabía de los helicópteros que iban por Chávez, por eso despega el Jet Privado, dejando varados a los ilustres viajeros.

El vuelo de los helicópteros de rescate se hizo en absoluto secreto y sin comunicaciones radiales, dado que se tenía conocimiento de una nave de guerra norteamericana en aguas venezolanas. Falso, esta es otra leyenda urbana, el General Raúl Isaías Baduel, quien ya tenía el mando de las unidades del ejército desde Maracay, había ordenado el inicio de la “Operación Restitución de la Dignidad Nacional”, que consistió en la retoma del Palacio de Miraflores, acción que llevó a efecto el Coronel Morao de la Casa Militar, hacia el mediodía del día sábado 13 de abril y el rescate del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, en la Orchila, operación ejecutada por el General Alí  Uzcátegui Duque y el Almirante Camejo. Desde La Orchila, se le informó a los “rescatistas” que el Presidente Chávez, no se encontraba en la Isla, una maniobra distraccionista que no surtió efecto, dado que finalmente los helicópteros aterrizaron y rescataron al Presidente prisionero. Cuenta el General Raúl Isaías Baduel, que a la llegada de los helicópteros,  “en La Orchila no se encontraba ninguna aeronave”. Solo estaban unos helicópteros de la Armada. De manera, que es cierta la versión que el avión privado despegó por el miedo que embargó a su tripulación.

Todo lo demás: la nave gringa violando la soberanía nacional;  el grupo comando que llegó para asesinar al presidente; el vuelo silencioso de los helicópteros para burlar los radares de los gringos y todo aquello del factor sorpresa, como en las películas de acción de Hollywood,  fue producto de la mente creativa del entonces Presidente Hugo Rafael Chávez Frías y su aparato de propaganda.

  • El Pronunciamiento Militar – Otto Neustatd

Otra leyenda urbana,  surgida el 11-A 2002, tiene que ver con un pronunciamiento militar, donde  se encontraba entre otros militares activos, el Vice Almirante Héctor Ramírez Pérez y según cuenta el periodista Otto Neustatd, corresponsal de CNNE y esposo de la periodista Gladys Rodríguez, ancla del noticiero estelar de Globovisión, este  se produjo antes de los sucesos de Puente Llaguno. Sin embargo, ya los militares hablaban de muertos y heridos en las cercanías de Miraflores. ¿Cuál fue la intención del periodista? la desconozco. Lo cierto, es que la investigación realizada por CNNE, determinó que la hora de grabación del vídeo, se hizo treinta minutos después de conocerse públicamente los sucesos de Puente Llaguno. El periodista Neustatd, luego haría publica disculpa por su equivocación y con los años desapareció de la escena  como corresponsal de la cadena internacional de noticias CNNE.

  • 12 de abril de 2002

De madrugada salimos de Fuerte Tiuna, no habíamos dormido y me había comprometido con el periodista Napoleón Bravo, en asistir como comunicador y analista político a su programa 24 Horas por Venevisión. Al mismo programa estaba invitado el Almirante Carlos Molina Tamayo, el Alcalde Leopoldo López y otros periodistas de Venevisión: Luís Fernández y Elianta Quintero, entre otros.

Vale decir, que el vídeo original fue hackeado y borraron parte del audio, cómo lo hicieron lo desconocemos…..?

Convencido estoy, hasta que no me demuestren lo contrario, que el comandante Chávez, el G-2 y el comisario político del canal 8, para entonces, Vladimir Villegas, al estilo del ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels, de repetir una mentira mil veces para convertirla en verdad, le hicieron creer al país que el  “Gracias Venevisión,  gracias medios de comunicación”, pronunciado por mí persona y luego repetido por Napoleón Bravo,  moderador del programa de TV 24 Horas de Venevisión, fue para agradecer el vacío de poder, primero; cuando el alto mando militar le solicitó la renuncia al Presidente Hugo Chávez, “la cual aceptó” y sobrevino después, un golpe plutocrático del señor Pedro Carmona y su gente. Otra leyenda urbana,  la verdad fue que el “Gracias Venevisión. Gracias Medios de Comunicación”, que se escuchó aquella mañana del 12 de abril del año 2002 y que impactó a toda Venezuela, fue para agradecer a los medios audiovisuales, la valentía que demostraron al dividir la pantalla en dos: en un lado se veía la  cadena nacional de Hugo Chávez y en la otra, los venezolanos pudieron observar lo que se denominó en un principio  “La masacre de Puente Llaguno”, donde se registraron 19 muertos y centenas de heridos por impactos de balas.

LA VERDAD VERDADERA…

Es que gracias a esa decisión de dividir la pantalla de los canales de televisión en dos, los venezolanos alarmados, llamaron a sus familiares que participaban en la gran marcha (más de 1 millón de personas), para que se salieran de la misma y evitaran llegar a Miraflores, donde estaban siendo masacrados. VICTOR MANUEL GARCÍA HIDALGO…, “DIVIDAN LA PANTALLA”…, la sugerencia  la hizo el General Nestor González González, la transmitió el Lic. Víctor Manuel García Hidalgo y la ejecutó el Ingº Victor Ferreres,  presidente de Venevisión, para entonces….

La imprenta donde se terminó de  imprimir este libro, fue robada y quemada, solo se salvaron unos pocos libros y el texto original del autor. La edición corresponde a la editorial FJB. Año 2007.  Iremos publicando más Leyendas Urbanas, del escritor y Premio Internacional de literatura Pablo Neruda, Víctor Manuel García Hidalgo, editor fundador de @Infocifras  y primer preso político de Nicolás Maduro.

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