Cabezas guillotinadas, un demonio oculto, cameos y otros secretos de Notre Dame de París

De lejos, desde el atrio, se la ve impecable. Parece perfecta, armónica, con sus portales trabajados, su altura imponente, sus hermosas estatuas. Pero, observando más de cerca se ven columnas y pináculos desequilibrados -algunos debieron ser reforzados-, piedras agrietadas, arbotantes en mal estado y hasta algunas de sus gárgolas reemplazadas por tubos de PVC… Así lo reseña infobae.com

Año a año, las piezas que se van desprendiendo son guardadas a la espera de tiempos mejores. En los 90, la fachada fue limpiada para quitarle la capa gris que la había ido ensombreciendo con el tiempo, al punto de ocultar la riqueza artística de sus portales. Ahora, la edad del edificio y la gran frecuentación de que es objeto imponen la necesidad de una urgente restauración.

 

La diócesis de París anunció recientemente un acuerdo marco con el Ejecutivo francés para restaurar esta casi milenaria catedral que es el más antiguo de los grandes símbolos de la Capital francesa. Serán necesarios como mínimo unos 60 millones de euros -algunos dicen 100- entre créditos públicos y fondos privados.

Este monumento medieval sin igual lleva ochocientos años erguido en el corazón de la ciudad luz, en la isla de la Cité, allí donde París fue fundada como una pequeña aldea romana con el bonito nombre de Lutétia.

 

Obra maestra del arte gótico, cada año es visitada por la impresionante cifra de entre 12 y 13 millones de personas. Su construcción, iniciada en 1163 y completada recién en 1345, insumió casi dos siglos. Posteriormente, hubo muchos trabajos de reforma y renovación. El más importante fue el que realizó el famoso arquitecto Eugène Viollet-le-Duc a mediados de 1800, tras los daños causados durante la Revolución Francesa. Este restaurador agregó varias estatuas y esculturas decorativas y levantó la flecha, hasta entonces inexistente y una de las piezas que hoy está en riesgo…Con ese agregado, la altura de la Catedral se elevó a los 96 metros.

 

Philippe Villeneuve, arquitecto a cargo de Monumentos Históricos desde 2013, fue el encargado de hacer el relevamiento de los problemas y será el coordinador de las obras.

Lo más urgente es la flecha, explicó, y de hecho su restauración empieza en septiembre próximo. Está recubierta por una capa de plomo, hoy perforada en varias partes. Habrá que retirar esa cobertura para evaluar los daños en la armazón que es de madera (roble) y seguramente está afectada por el agua filtrada a través de los agujeros de la capa.

 

Asimismo habrá que reparar los célebres vitrales de Notre Dame. Los rosetones norte y sur, que son del siglo XIII, serán limpiados y se revisará su impermeabilidad. De ser necesario, se los doblará de un segundo vidrio externo para protegerlos.

 

También están muy afectadas las quimeras -estatuas decorativas, en su mayoría agregadas por Viollet-le-Duc-, las gárgolas (muchas de las cuales representan animales fantásticos que recubren las canaletas) y el ángel de Resurrección, ubicado en el techo.

Notre Dame pertenece al Estado francés, que gasta anualmente dos millones de euros en mantenerla. El acuerdo marco, firmado por la flamante ministra de Cultura, Audrey Azoulay, el cardenal arzobispo André Vingt-Trois y la intendenta de París, Anne Hidalgo, prevé que el Estado sume un euro más de subvención por cada euro de mecenazgo que recaude la Fundación Avenir du Patrimoine à Paris (Porvenir del Patrimonio en París), hasta un límite de contribución pública de 4 millones de euros.

Notre-Dame se alza junto al río Sena, en la isla donde los romanos fundaron la aldea Lutetia, el corazón de París

Es así como podría alcanzarse la cifra de 60 millones de euros en diez años, que tampoco alcanzaría para completar todos los trabajos necesarios que, además de la flecha, conciernen el coro, los arcos de la nave, los vitrales, el camino de ronda y las estatuas de la sacristía, entre otros.

De acuerdo al comunicado oficial, serían necesarios 150 millones de euros en total. En los Estados Unidos, se ha constituido una fundación llamada “Friends of Notre-Dame de Paris” para completar el aporte. En su página web puede apreciarse en detalle el deterioro que exhiben las partes a restaurar.

 

El punto Cero de todas las rutas de Francia

En la plaza frente a la Catedral, está grabada en la piedra una rosa de los vientos que indica el inicio de todas las rutas de Francia.

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La Biblia en una fachada

La fachada principal de la Catedral de Notre Dame está cubierta de estatuas que cuentan la historia de la Biblia y del cristianismo de modo que puedan entenderla incluso los que no saben leer.

El pórtico central representa el Juicio Final

El pórtico central representa el Juicio Final. En la franja media, el arcángel Miguel pesa las almas de los muertos que luego son elevadas al Paraíso (en fila a la diestra de Jesucristo) o enviados al Infierno (al otro lado, con actitud de condenados, también en fila, pero mirando hacia el otro lado. Frente al arcángel, el demonio y, detalle “gracioso”, un diablillo que, desde abajo, intenta mover la balanza para torcer el veredicto…

Detalle del pórtico central: el arcángel Miguel pesa las almas. Al otro lado, el diablo espera. Desde abajo, asoma un pequeño demonio que trata de inclinar la balanza…

Por encima de esta escena, Cristo sentado en su trono escucha a la Virgen y a San Juan que abogan por los hombres, mientras que dos ángeles sostienen los instrumentos de la Pasión: la cruz, la túnica, la lanza del centurión, etcétera.

La virgen y San Juan abogan ante Cristo por los hombres. Los ángeles sostienen los instrumentos de la pasión: la cruz y la lanza del centurión

Alrededor, completando la escena, se ve una gran corte celestial compuesta por ángeles, patriarcas, profetas, doctores de la Iglesia, mártires y vírgenes.

El pórtico lateral norte está dedicado a la Virgen María. Arriba, su coronación. Debajo, Jesús resucitando a su madre, ligeramente elevada por dos ángeles. En la columna central, la Virgen con el niño.

Portal de la Virgen

El pórtico lateral sur está consagrado a Santa Ana, madre de la Virgen. Se ve a María sentada en un trono y flanqueada por ángeles. A la derecha, Luis VII, rodilla a tierra, a la izquierda Maurice de Sully: respectivamente rey y obispo que iniciaron la construcción de la Catedral. En el pilar central, Saint Marcel, obispo de París en el siglo V.

 

Un “bosque” entero dentro de Notre-Dame

Si se calcula la cantidad total de madera utilizada en las estructuras o armaduras del coro y de la nave, que están entre las más antiguas de París -datan de fines del siglo XII y comienzos del XIII-, el resultado equivale a un bosque de roble de 21 hectáreas. Cada viga proviene de un árbol diferente. El conjunto recibe precisamente el nombre de “bosque”.