800Noticias: Armar para gobernar: la letal herencia de Chávez y Maduro

“¿Cómo ISIS?, ¿Cómo Bin Laden? Claro que no. Los venezolanos no somos así. Eso es para gente que tiene ideas locas”, señala una joven mujer en la fila del cajero de un banco. Otros intervienen.

Aseguran que sus paisanos nunca llegarían a situaciones que rayen en el terrorismo.

“Bueno, sí.  Los colectivos están armados pero eso de poner bombas y matar a un montón de gente, no”, dice otra persona.  El silencio es la única opción a la conversación. Resulta complicado explicar a un grupo de víctimas, que no se percatan que ya lo son.

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Una de las herencias de los últimos 20 años -quizá la más peligrosa- de Hugo Rafael Chávez Frías y de su sucesor, Nicolás Maduro Moros, es la siembra y el crecimiento de pelotones armados con diferentes nombres y funciones, pero con objetivo común: prolongar la permanencia del régimen en el poder, a cualquier costo.

Representando al flanco no oficial: guerrillas (las importadas ELN y FARC, las más resaltantes pero no las únicas), Hezbolá (grupo musulmán libanés con un brazo armado y otro político) y bandas criminales; Colectivos, FAES, OLP, PNB, Dgcim, Sebin y Milicia Bolivariana por el lado oficial, son las principales organizaciones armadas actuando en Venezuela con la anuencia de la administración Maduro para hacer lo que les plazca, con tal sean útiles en la protección de la llamada Revolución del siglo XXI.

“Estamos heredando una situación muy compleja. El madurismo ha involucrado al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y a muchos más como Hezbolá, pranes, colectivos armados, a las FAES, dándoles a todos los grupos responsabilidades de carácter social y militar. El régimen de Maduro les ha entregado armas y poder”, comentó el diputado Américo De Grazia antes de ser considerado por el Tribunal Supremo de Justicia como “traidor a la patria”, al ser de los más críticos respecto a las políticas de Estado que han visto con beligerancia a grupos reconocidos internacionalmente como terroristas.

Maduro-FARC

El ELN dentro de la casa 

“¿Puedo saber qué le motiva a escribir sobre un asunto tan delicado?”, pregunta un importante exmiembro del gobierno regional de Amazonas. Cuando se le explica que la intención de la entrevista es averiguar sobre el ecocidio del Parque Nacional Yapacana, cometido por el Ejército de Liberación Nacional, según la ONG SOS Orinoco, el hombre no responde más. No quiere tener ningún roce con ese grupo;  y es que el ELN no “juega carrito”, como se dice en el argot común. Tiene 60 años en una “lucha” que ha dejado centenares de muertos y desplazados, principalmente en Colombia. Ahora, Venezuela es su salvoconducto, su caleta, su guarimba. Un lugar en el que han actuado desde los setenta como una especie de invitados no deseados, pero en el que hoy son amos.

“¿Cómo son los miembros del ELN?”, una interrogante que surge al ver a sus cabecillas retratados en los diarios. En el imaginario podría pensarse que son como los criminales de las películas hollywoodenses. “Bueno, como usted los ve: como cualquier otro. Gente normal. Por acá pasa mucha guerrilla y si no es porque andan con cosas militares y armados, uno no sabría que son guerrilla. Para nosotros es igual de un grupo o de otro”, dice un agricultor de las afueras del Moján, estado Zulia, quien se ha visto en la obligación de dar parte de sus cosechas a los armados que llegan hasta sus tierras.

“Bueno, aquí es cualquiera. Usted ve que es el hijo de una vecina suya, del dueño de donde usted compra o el taxista. De un tiempo para acá es cualquiera porque hay mucha gente metida en eso. No es como antes que uno los veía y les tenía miedo, porque son peligrosos. Ahora, no sé si matan y tampoco pregunto porque es que ahora es cualquiera y uno no debe hablar mucho, para evitar problemas”, declara el señor José (por seguridad, se conserva el apellido), habitante de Elorza, Apure.

“El ELN está en Venezuela porque es su negocio. Ellos dicen que su lucha está en Colombia y aquí el negocio,  así que no tengas esperanzas que respondan como hacen a los medios colombianos, porque allá tienen algo qué explicar.  ¿Aquí? ¿Van a explicar que le hacen el trabajo a Maduro? Claro que no.  Eso es ‘defecar’ el negocio”, señala un fotógrafo extranjero que ha estado en comunicación con miembros del grupo, y a quien se le contactó para abrir una posibilidad de entrevistar a Luis Felipe Ortega Bernal, alias “Garganta”, miembro del ELN, que permanece recluido en Ramo Verde después que de haber sido señalado como el responsable de la muerte de tres guardias nacionales venezolanos en Amazonas.

Asimismo, se les hizo llegar correos, mensajes y contactos a los elenos, para escuchar su versión pero sencillamente este grupo calla.  Sin embargo, hay gente y asociaciones que se niegan al silencio que originan las armas del Ejército de Liberación Nacional en el común.

Por ejemplo, la ONG FundaREDES, así como el programa televisivo colombiano Testigo Directo entre otros, han señalado que el ELN está cada vez más fortalecido en tierras venezolanas, a tal punto que sus acciones estarían derivando a aglutinar a la población de al menos 12 estados del país en su favor (cifra señalada por Insight Crime).

Aquellas zonas a las que escasamente llegan los alimentos, la educación y el entretenimiento, sí llegan los elenos, quienes actualmente también cuentan con miembros venezolanos, gracias a la forma de generar una especie de para-Estado, liderado por la agrupación.

Elenos se adueñan de las escuelas

La Fundación Redes denunció el pasado abril cómo 75 por ciento de los niños y jóvenes que están abandonando las escuelas en los municipios fronterizos, estarían pasando a formar parte de las filas del ELN.

Estados como Zulia, Apure, Barinas, Amazonas, Táchira y Bolívar habrían recibido “material escolar” del grupo armado. Cabe recordar que el ELN cuenta con una fuerza de comunicación importante, que publica revistas, artículos y volantes para promover su “lucha”.

Javier Tarazona, presidente del gremio de Profesores de Venezuela de la seccional Táchira y activista de FundaRedes, presentó las publicaciones recibidas por los maestros de la entidad como la ya conocida Antorcha Elena.

Según los propios maestros, los miembros del ELN se habrían presentado vestidos como civiles, pero armados, entregando el material, lo que fue aceptado por los docentes debido al miedo de enfrentarlos.

Radio terror en su dial

Mientras Conatel cierra emisoras en toda Venezuela, como RCR, Tropical o Ambiente, el Ejército de Liberación crece en alcance a través de las ondas que les permite la administración de Nicolás Maduro.

Según FundaREDES, existen cinco emisoras que difunden el mensaje del ELN en seis estados de Venezuela.

Se estima que desde el 4 de julio de 2006 funciona Antorcha Estéreo 96.7 FM que alcanza poblaciones de Táchira. También están La Voz de la Libertad 96.5 que llega a la zona apureña, así como Antorcha Elena 90.1 que también se escucha en los Andes nacionales, además de radio Frontera Rebelde que alcanza Amazonas, Bolívar, Apure y Bolívar.

En 2018 fue añadida a la lista Radio Insurrección Caribeña que opera en el Sur del Lago y Perijá.

Todo este entramado de emisoras en puntos distantes de Venezuela genera una distribución importante del mensaje eleno, lo que brinda una apertura “positiva” de aquellos que son expuestos al mensaje.

Esto ayuda a provocar situaciones como la recientemente reseñada por el diario El Colombiano. En la nota, Helder Giraldo,  general del ejército del vecino país, expuso los casos documentados de al menos 27 venezolanos que estarían trabajando para el ELN (y para los exFarc) por el “salario” de 300 dólares.

A esta modesta cifra se sumarían unas 15 mil personas (según Ideas para la paz), que están dentro de Venezuela como empleados directos e indirectos de las fuerzas disidentes colombianas y que trabajan en las minas, en el microtráfico de drogas, en el tráfico de gasolina y en la distribución de los Clap (de acuerdo con FundaRedes). De esta manera, se convierten en los principales empleadores de algunas de las zonas más deprimidas del país.

Con toda esta estructura, el ELN ha ganado espacios y adeptos, eso sin mencionar la inmensa fortuna que amasan para proseguir con sus acciones bélicas en Colombia.

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Dueños y señores de las fronteras

Un feudo. Así como las sociedades del Medioevo se conducían, de cierta  manera es como las fuerzas del ELN se comportan: protección a cambio de favores o vacunas, extendiendo su poder poco a poco.

La Fundación Ideas para la Paz (FIP) de Colombia, desarrolló un mapa del territorio venezolano en donde se muestra la ocupación de la región. Los elenos habrían tomado el control de la frontera hacia el sur, desde Apure hacia Amazonas. Es decir, la zona original en la que se erigió el grupo subsiste (como La Guajira y el Norte de Santander) añadiendo poderío en toda la frontera colombo-venezolana.

Y esto es claro.  Desde enero y hasta mayo de 2019, los enfrentamientos entre el ejército colombiano y esta organización tildada como terrorista, se han desarrollado en zonas tan amplias que van desde Catatumbo hasta Cúcuta.  Por algo el presidente colombiano Iván Duque declaró que no permitiría “que la frontera se convirtiera en un santuario para el ELN”.

La extensión por estos departamentos les permite a los disidentes también movilizarse por trochas y por ríos con facilidad.

“Su interés es establecerse en los pasos fronterizos para controlar el paso de gasolina, comida y gasoil (combustible para lanchas) entre las dos fronteras, además del contrabando, rentas provenientes del tráfico de cocaína y armas, y el control de la explotación minera en las riberas del río Sipapo”, expuso la FIP y agregó que el ELN estaría en control de las zonas de comunicación entre Manapiare (Amazonas) y el Área 1 del Arco Minero (Bolívar).

“Venezuela, bajo la influencia del ELN –y otros grupos- es una bomba de tiempo. Las armas que ingresaron a la nación durante las administraciones Chávez y Maduro, así como los territorios controlados por ellos, sumados a los venezolanos que hasta hoy se les han plegado, complican toda la seguridad de los ciudadanos y de las inversiones que puedan hacerse”, señaló la periodista venezolana del espacio Testigo Directo, Karla Salcedo Flores, quien ha investigado a fondo el tema. A esto se suma la destrucción ambiental causada por la minería, que según los expertos, estaría provocando daños irreversibles que atañen a todos los seres humanos, pues el planeta es aún el único hogar de todos.

Como dijeron los aborígenes africanos: No se puede dar en herencia lo que no que no es legítimamente e intrínsecamente tuyo, como la tierra, el aire, el agua, la fauna y la flora, pues son un préstamo de nuestros nietos.

Lo que sí se puede dar en herencia en este caso es la ruina, la depredación y la muerte, porque eso sí es legítimamente del dador.

Lo que debe saber del ELN

  • El Ejército de Liberación Nacional (ELN) se formó gracias a la influencia de la Revolución Cubana en los sesenta.
  • Desde sacerdotes hasta campesinos de diversos lugares del mundo han participado del ELN con supuestas ideas marxistas.
  • En los setenta el grupo comenzó a actuar también en Venezuela. Se le adjudican secuestros, asesinatos y crímenes ambientales. Además, pasaron a formar parte del narcotráfico para poder nutrir económicamente sus labores.
  • El ELN cuenta con siete frentes divididos geográficamente. Para el censo de 2012 se estimaba entre 1.500 a 2.000 combatientes armados, pero gracias a las armas provistas por el régimen madurista y los “empleados” venezolanos, se estima que habrían aumentado sustancialmente.
  • Las conversaciones de paz con el ELN fueron canceladas por Iván Duque, pues no ha habido ningún tipo de acuerdo con este grupo. Adicionalmente, en enero de este año, el grupo atentó contra la Escuela de Cadetes de Bogotá, con el resultado de 23 personas fallecidas y 100 heridos, lo que definitivamente detuvo el proceso de paz con estos individuos