Riesgos de usar el celular en la playa

Es importante esta información para alargar la vida útil de los móviles.

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Vas a la playa y, antes de salir, chequeas que llevas la cartera, llaves, lentes de sol, toalla, crema y… ¿el celular? Tal vez no sea buena idea. Entérate el por qué es recomendable dejar el teléfono en un lugar seguro.

Las pantallas de los teléfonos inteligentes no están diseñadas para ver el contenido bajo la luz directa del sol y esto hará que le subas el brillo. Parece mentira que algo tan sencillo incide directamente en su funcionamiento, ya que el dispositivo tiene que hacer un esfuerzo mucho mayor para funcionar correctamente bajo el sol.

¿Se te mojó?

Ten claro lo siguiente: los teléfonos no flotan. Celular + agua es una mala combinación es mortal ya que, cuando una compañía dice que su terminal es resistente a salpicaduras no quiere decir que no pueda soportar un par de gotas encima. Pero, a partir de tres o cuatro empezarán los problemas.

Si se te remojó el celular -especialmente en agua dulce- son: reposo (si tenías apagado el teléfono antes del accidente, no lo prendas; si está encendido, apágalo), paciencia (no prender el celular hasta que se haya secado por completo). El agua salada puede oxidar piezas de un sólo chapuzón.

¿Se te cayo en la arena?

Cuidado, hasta el grano más chiquito puede ser un problema y, si lo tocas, será peor. Un grano de arena tiene la dureza suficiente para rayar la pantalla (pese a que cada vez son más resistentes) o la parte trasera del celular (sí son de plástico o materiales endebles suele pasar con frecuencia).

Cuidado con el sol

En la caja del teléfono suele aparecer el rango de temperatura de funcionamiento. Esta oscila en función del dispositivo, pero sus estándares son entre 0 y 40 grados. Ten en cuenta que: si el sol es capaz de, en una hora bajo un mediodía, freír huevos en una silla de metal , imagina lo que puede sucederle a los circuitos de tu teléfono.

 

Fuente: caraotalibre.cf