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Tulio Álvarez en 24 Horas con Napoleón Bravo, revienta las redes sociales – Véalo antes que lo quiten – Vídeo –

Los catedráticos de Derecho Constitucional de la Universidad Central de Venezuela, produjeron un documento legal y lo han hecho público, en el cual explican la razón por la cual, llaman a Nicolas Maduro Moros, usurpador del cargo y la majestad de Presidente Constitucional de la República de Venezuela. El Dr. Tulio Álvarez, ha sido designado por sus colegas para que exprese el alcance y los motivos del demoledor documento: Leer Más

Recordar ese futuro inesperado – Tulio Álvarez

Estaba leyendo el libro Una cierta idea de Brasil: Entre pasado y futuro del ex Ministro de Hacienda Pedro Malan y me encontré con una frase aplicable a Venezuela: “En Brasil hasta el pasado es incierto”. A este asunto me voy a referir hoy.

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LA MAESTRÍA PAISA – Tulio Álvarez

 

LA MAESTRÍA PAISA

 

Paseándome por los espacios académicos colombianos, en ocasión del encuentro del Grupo Iberoamericano de Discernimiento Teológico Pastoral en la Universidad Javeriana, tuve la oportunidad de contactar algunos amigos con cierta influencia política, provenientes de diversas tendencias, en la búsqueda de enseñanzas prácticas de la experiencia colombiana. En este análisis, mi punto de partida será el rechazo popular a los acuerdos de paz fraguados entre Santos y las FARC, transfigurado en la victoria del “NO” en el evento electoral del 2 de octubre de 2016. En el proceso participé como observador invitado por la Registraduría Nacional y el Consejo Nacional de Colombia. La premisa básica es que ese día se definieron los parámetros para diseñar cualquier estrategia de los factores en pugna dirigida a ganar la Presidencia de la República.

¿PAZ O IMPUNIDAD?

La verdad sea dicha, los colombianos anhelan la paz pero no pagando el alto precio de la impunidad de los criminales que conforman ese cartel que se identifica como las FARC. La percepción general, al menos la mayoritaria expresada en el referendo, es que esos acuerdos negociados en Cuba constituyen una oda a la impunidad y una injusticia manifiesta contra las víctimas de la violencia. En el proceso previo, se manifestó una estrategia (más propiamente chantaje moral) del gobierno de Santos, similar a la que ha sufrido el venezolano desde hace años con el tema de la participación electoral. Presentó un falso dilema: Si votabas “SI” estabas a favor de la paz, si votabas “NO” eras partidario de la violencia. El objetivo era aprobar los acuerdos sin reparar en el contenido. Pero el colombiano no cayó en la manipulación.

A raíz del desplante electoral contra Santos y su equipo negociador, la coalición del NO tomó cuenta de su propia fuerza pero también recibió un mandato legítimo para enfrentar el desconocimiento de la voluntad popular. Surgió así el gran tema de campaña: La implementación de la paz, vigencia impuesta o modificación; en este último caso, con especial referencia a la reparación sobre la base de la entidad moral de las víctimas, la revisión de la antidemocrática coaptación en el Congreso de unas FARC sin respaldo popular, la impunidad decretada por un diseño parcializado de “Justicia Para la Paz” y la permisibilidad en la continuación del esquema delincuencial y el narcotráfico.

 LA UNIDAD NO SE DECRETA, SE CONSTRUYE

Dos líderes políticos, Uribe y Pastrana, capturaron inmediatamente el camino a seguir. Sacrificando todas sus diferencias, llegaron a un acuerdo que partía de la preservación del Bloque del NO para obtener una victoria contundente en la primera vuelta a celebrarse el 27 de mayo. Lejos de amilanarse por el desconocimiento descarado del resultado, se ejecutó una metodología para definir el candidato del Uribismo, en una especie de coaptación encuestelar, para luego confrontarlo en internas con aquellos que se inscribían en el rechazo del proceso que dirigió otro candidato, Humberto La Calle. Así nació un Iván Duque con doble impulso, el de ser candidato de Alvaro Uribe y el haber vencido en las internas del Bloque del NO con la inteligente jugada de colocar a Marta Lucia Ramírez, su principal rival, como armónica compañera de fórmula.

El efecto del triunfalismo previo al 2 de octubre de 2016, en los oficialistas y sus aliados, fue la proliferación de opciones presidenciales. La realidad es que la derrota y ese difuso panorama es el que ha fortalecido la posición de Duque. Por un lado, Germán Vargas Lleras se quedó en el aparato y pretende alcanzar al líder con el impulso que supuestamente le dará el respaldo del Partido de la “U” y el Partido Conservador. Pero Andrés Pastrana está dispuesto a dividir a los conservadores, quienes obtuvieron dos millones de votos en las pasadas parlamentarias, en el supuesto de que decidieran no apoyar a Duque.

En cuanto a Sergio Fajardo y Humberto de la Calle, la debilidad evidente del último como “padre del proceso de Paz”, lo llevó a considerar un pacto con el primero. Tampoco resultó porque lo hicieron a destiempo. En primer lugar, según el artículo 31 de la Ley 1475 de 2011, los candidatos inscritos no pueden plantear alianzas sino dentro de los cinco días hábiles siguientes a la fecha de cierre de las correspondientes inscripciones; de manera que uno de los dos debe renunciar para adherirse a la candidatura del otro pero no pueden hacer fórmula. El otro punto es que De la Calle está anclado también por el liberalismo y depende de la fracción parlamentaria y del director único del partido; el inefable César Gaviria, tan querido por nosotros los venezolanos. A los de Fajardo, el Polo Democrático, los Verdes y Compromiso Ciudadano, tampoco les agrada la idea de asociarse con el partido que tanto desprecian. Lo que viene es un reacomodo liberal con Vargas Lleras y, por qué no, con el mismo Duque.

LA DERROTA DIVIDE, LA VICTORIA CONSOLIDA

Los mercaderes de la política, en todas partes del mundo, pretenden construir franquicias en los espacios públicos. Venezuela no es una excepción, más bien es un modelo. Resulta altamente conveniente no discutir lo esencial sino plantear una polarización electoral manipulando sistemáticamente la voluntad del elector. Pero aquí, en el supuesto de que existiera alguna garantía electoral, no hay segunda vuelta y la muerte es súbita. Y que conste que utilizó la expresión mortal en línea directa con el proceso de desintegración y destrucción nacional que encabeza Maduro.

En Colombia, quizás gracias al ejemplo venezolano, han tomado consciencia de los peligros. Se consolidó la unidad del sector mayoritario del país representado por el Bloque del NO aunque no se confían. La contrafigura de Petro sirvió para aglutinar voluntades pero el otro sector, aunque divido, tiene juego. La estrategia es todos contra Duque en desesperado intento por llevar el tema a la segunda vuelta. Sin embargo, él ha sido hábil, movió el discurso a propuestas concretas, insiste en la revisión de los acuerdos de paz, no polemiza con otros candidatos y ya no insiste tanto en el tema Venezuela, centro del discurso en un primer momento. Mientras, Uribe blande la espada ensangrentada distrayendo al enemigo.

Lo aparente es la polarización entre Duque y Petro pero el nivel de rechazo de este último conspira contra su aspiración. La clave está en el impulso que reciba Vargas Lleras por los apoyos de último momento y no se puede descartar que desplace sorpresivamente al hombre del M-19. Lo que si tienen claro los factores del Bloque del NO es que, si no ganan en la primera vuelta, el “gallo tapao” de Santos recibirá los más sorpresivos apoyos y se fraguará un fraude electoral que cambiará el destino de Colombia. En este punto es quizás lo único que nosotros podemos enseñarles algo a los maestros colombianos.

Tulio Álvarez

tulioalvarez17@gmail.com

En Twitter: @tulioalvarez

La séptima jugada – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
tulioalvarez17@gmail.com
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A los pesimistas de profesión, a quienes la situación actual del país les parece irreversible, a aquellos que no ven un efecto directo de las sanciones impuestas en la estabilidad del régimen rojo, a todos mis amigos que se preguntan qué va a pasar y buscan una solución cuasi mágica ante la división y ausencia de estrategia de los factores democráticos, a los que creen en la vía electoral y a los que afirman que no existen las mínimas condiciones para participar en ese teatro, a ellos, va dirigida esta reflexión escrita con fraternidad y ánimo de entendimiento.
NO ESTAMOS SOLOS
Lo aparente es que los venezolanos están cruzando el desierto, en la ruta a su liberación, en absoluta soledad. Nada más falso. Estamos acompañados por la comunidad internacional que comprende la tragedia de un país convertido en un teatro de operaciones de los factores y potencias más poderosas del mundo. Aquí ensayan sus estrategias y políticas para elevarlas después a un plano superior.
Además de constituirse un “Estado Forajido” perfecto, con un definido objetivo de depredación de los recursos económicos bajo la pervivencia de los esquemas políticos y económicos más perversos que se creían superados con la caída del Muro de Berlín, somos un Narcoestado. ¡Qué desgraciado rol! Un laboratorio de política internacional en que se traza la nueva generación de guerra gélida con sus muchos conejillos de india como víctimas. Eso es lo que somos.
LOS MOVIMIENTOS REGIONALES Y LA CUMBRE
Afirmé anteriormente que todos los esfuerzos del régimen rojo y sus aliados estaban dirigidos a sabotear la Cumbre de Las Américas a celebrarse en abril de este año, en Perú. Dos serían las razones fundamentales, la primera está en el alineamiento definitivo de la mayoría de los Jefes de Estado del Continente para “uniformar las sanciones” como contrapeso a la ejecución del fraude electoral dirigido a la reelección de Maduro; la otra viene del lado del régimen, evitar la aplicación efectiva, o al menos mitigar el efecto, de la Resolución 1/18 del 2 de marzo de 2018, emanada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Retrato hablado del régimen de Maduro, eso de centrarse en “el efecto de la corrupción en las Américas”, desde un enfoque de derechos humanos.
La salida de P.P.K de la presidencia del Perú no cambia la animosidad de las nuevas autoridades peruanas pero sí sirve de pretexto para que los que mueven los hilos de poder reajusten su estrategia. Si el fraude que llaman elecciones fue movido por el régimen para el 20 de mayo, ahora reforzado con la convocatoria de municipales y regionales; entonces, tiene sentido el cambio de escenario ante la inestabilidad que se vislumbra en Perú. Argentina o Chile, los foros ideales como campo de batalla, tendrían que prepararse para el evento y el diferimiento de la Cumbre podría ser para el 17 de mayo como fecha clave. Ahí estaría la jugada como contraataque típico en el tablero de ajedrez.
DIFERIR NUEVAMENTE EL FRAUDE ELECTORAL
Pero en lo único que es efectivo el régimen de Maduro es en el manejo de la política y todas las estratagemas asociadas a ella; fundamentalmente, porque la línea es trazada por los cubanos. La respuesta estaría en mover nuevamente el alfil de la separación de los procesos, difiriendo el simulacro de presidenciales, como una fórmula que supuestamente promovería acuerdos y una sincera voluntad de dialogo. En pocas palabras, una carnada para un sector de la oposición y algo de maquillaje en lo externo. Y todo esto justifica un diálogo sincero y fraterno.
El plan parece ideal. Lo primero es diseñar una oposición a la medida del proyecto futuro garantizando una imagen de triunfo. La sensación de competencia se proyectaría cuando los partidos que inscribieron candidatos, especialmente el MAS y AP, obtengan una buena representación en los cuerpos deliberantes. Esto abriría un debate en los otros partidos, especialmente AD y Primero Justicia; el último, hoy en desbandada. Pero la siguiente movida sería reabrir el proceso de postulaciones a las presidenciales, ya que serán diferidas. Todo bajo el manto protector del respeto de la Constitución por la convocatoria de municipales-regionales, vencidas hace tiempo; y unas presidenciales que, en realidad, deberían realizarse en diciembre. Maduro llegaría al final de su mandato contra todo pronóstico.
JAQUE AL PETRO
El famoso PETRO es una construcción ultracapitalista diseñada como medio de pago virtual para eludir las sanciones de USA. El diseño estuvo a cargo de los rusos, casi tan capitalistas como los chinos. La fórmula de afectar la riqueza minera y petrolera a futuro para obtener los primeros 5.000 millones de dólares implicó, en la práctica, garantías en la proporción de 40 a 1. Por cada dólar recibido se da una garantía 40 veces mayor en valor. Era la única forma de obtener dinero fresco ante la destrucción de la industria petrolera y las monstruosas necesidades del Narco-Estado que todo lo devora y nada comparte.
Los rusos ya no cometen el error de subsidiar de gratis o por geopolítica tal como lo hizo la U.R.S.S con Cuba. Lo que parece evidenciarse es que el verdadero capitalismo salvaje es el que el comunismo chino y la reencarnación bolchevique diseñaron para someter al capitalismo light que representa USA y sus aliados europeos. Pero USA también juega y cerró la posibilidad de alguna vida por la vía del PETRO. Jaque a la Revolución.
EL PROBLEMA ES MADURO
La sexta jugada es de los camaradas de Maduro y del cada vez más ínfimo sector militar que lo apoya. Tienen que desalojarlo antes de que todo el régimen se hunda con su peso. Sus principales enemigos lo acompañan, lo aconsejan, se equivocan intencionalmente o no, están haciendo caída y mesa limpia, enfebrecidos en la búsqueda de un sucesor. La declaración de Padrino, sobre que no lo busquen para dar un golpe, más bien es una oferta pública de servicios. El hombre está entre dos aguas, cada cual más estancada y putrefacta que la otra. Cualquier decisión que tome será mala. Y está condenado a salir del juego antes de que caiga Maduro.
Lo ideal para ellos es un cambio con maquillaje electoral. Tienen que pactar y actuar con amplitud para solidificar su base de sustentación. Están obligados a diferir el proceso del 20 de mayo. Su bandera es cambiar todo, comenzando con Maduro, para que todo quede igual. El sueño que los une es comenzar desde cero, entiéndase el 2019, con “nuevas caras y nuevos procedimientos”. La sexta jugada es un acuerdo nacional entre los que se llaman progresistas y revolucionarios; lo que incluye a factores que se autocalifican de socialistas, centro-izquierda e izquierda, en el seno de la oposición. Sin embargo, la séptima jugada la tenemos nosotros para evitar que se materialice ese proyecto y nuestra patria se siga perdiendo en una muerte lenta y dolorosa.

La Cumbre Borrascosa – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
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Dos señales provenientes de emisores distintos, aparentemente desconectadas, se magnificaran esta semana. Por una parte, se radicalizará la persecución contra militares y otros disidentes del régimen chavista que, en camaleónica mutación, aparecen como opositores férreos a Maduro. El otro mensaje llegará desde el Norte cuando el Departamento de Estado anuncie radicales medidas contra el remedo de criptomoneda que se ha denominado “Petro”. La primera acción pretende parar la hemorragia ideológica que desinfla de contenido al régimen y erosiona aceleradamente su base de sustentación; la otra va de contraflujo, eliminar la posibilidad de superar la asfixia económica e impedir la continuación del subsidio a la revolución.
VENEZUELA PONE EN RIESGO LA SEGURIDAD DE LA REGIÓN
Hasta el año pasado la comunidad internacional no había calibrado el impacto regional, inclusive ultramarino, de un esquema delincuencial transnacional que involucra la conformación de un “Estado Forajido” en Venezuela. A pesar de todas las evidencias, la mayoría de los gobiernos, especialmente los controlados por eso que llaman izquierda, mostraron ceguedad ante la violación de los más elementales derechos humanos y la sistemática depredación de los recursos del país. Fueron mudos testigos durante dos décadas del tránsito de una situación de prosperidad a un desastre humanitario de dramática proporción.
La destrucción del país es producto de la puesta en práctica del modelo económico más repulsivo que ha conocido la historia universal y que se creía superado con la caída del muro de Berlín. Este esquema se reforzó con una alianza internacional de factores de poder liderada e impulsada por el ímpetu de beligerancia de rusos y chinos para competirle a Estados Unidos en su patio. Como si fuera poco, se manifestó la asociación con el narcotráfico y el terrorismo monitoreado por el régimen cubano, en un desesperado esfuerzo de permanencia en el siglo XXI. Este desastre se proyectó en la afectación regional de la forma democrática al punto de provocar una crisis en cadena, en numerosos Estados de América Latina.
RESOLUCION 1/18 SOBRE CORRUPCION Y DERECHOS HUMANOS
Prueba del error de calibración de la comunidad internacional se manifiesta en el hecho de que la Organización de Estados Americanos haya sido el único foro multilateral que ha tomado medidas contra la dictadura en Venezuela, al menos hasta el comienzo del 2018. Tal voluntad se reiteró indirectamente con la Resolución 1/18 del 2 de marzo de 2018, aprobada en Bogotá en el 167 período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Se trata de una cuidadosa jugada que se está montando y se ejecutará en la Cumbre de las Américas, a celebrarse en abril de 2018.
En la Cumbre está previsto que el eje central será el efecto de la corrupción en las Américas, en casual coincidencia con los 20 años de la adopción de la Convención Interamericana contra la Corrupción. Bajo la excusa de dar una respuesta regional a la corrupción desde un enfoque de derechos humanos y ante el desastre humanitario que afecta principalmente a Colombia, Ecuador, Perú y Brasil por los desplazados provenientes de Venezuela, se aprobaran medidas que acorralaran aún más al Régimen de Maduro y canalizaran el apoyo para afrontar la crisis bajo los principios de solidaridad y cooperación internacional.
El argumento es muy sencillo, la lucha contra la corrupción está indisolublemente ligada al ejercicio y disfrute de los derechos humanos; y la impunidad fomenta y perpetúa los actos de corrupción. Desde Venezuela se extendió el flagelo a otras naciones del Continente y para erradicar el flagelo hay que aislar la posibilidad de negociación del Narcoestado.
Los cubanos y sus aliados, especialmente las cancillerías de Bolivia y Nicaragua, tienen la misión fundamental de sabotear la Cumbre. Al menos pretenden que se excluya de la Agenda el tema de “la coordinación con Estados Unidos y la Unión Europea” sobre la “identificación de flujos de activos destinados a corrupción y de recuperación de activos”; lo que podría implicar asumir las sanciones dictadas contra Maduro y otros altos funcionarios de su régimen.
LO QUE VIENE ES MÁS TEATRO
En el preciso instante en que termino de escribir estas líneas, puede se hagan públicas las nuevas medidas de la administración TRUMP contra el régimen de Maduro. El efecto de las anteriores ha sido similar al de una grieta en una represa, lento pero seguro. Estoy convencido que el objetivo es impedir que a través de fórmulas económicas alternativas le llegue oxigeno económico y, para ello, van a bloquear cualquier posibilidad de que el PETRO sea algo más que una referencia vaga, casi un chiste. Nadie se va a arriesgar a negociar con un régimen caído y el mensaje está dirigido al cobarde dinero. La Cumbre debería consolidar ese aislamiento.
En este mismo espacio me atreví a indicar que la primera convocatoria a elección presidencial sería desplazada para el mes de mayo. Mi apreciación en aquel momento era la proximidad del evento a la Cumbre y el necesario monitoreo que surgiría de los Jefes de Estado radicalizados. Maduro pretende superar ese escollo, bajar el volumen interno es parte de su estrategia para finales de mes. Para cumplir ese objetivo, se convocará un nuevo dialogo innovando escenario y protagonistas. ¿Qué mejor contraparte que los otros candidatos presidenciales aunque posen como payasos? Al fin y al cabo, el Guasón es uno de los dueños del circo.

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