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Tulio Álvarez en 24 Horas con Napoleón Bravo, revienta las redes sociales – Véalo antes que lo quiten – Vídeo –

Los catedráticos de Derecho Constitucional de la Universidad Central de Venezuela, produjeron un documento legal y lo han hecho público, en el cual explican la razón por la cual, llaman a Nicolas Maduro Moros, usurpador del cargo y la majestad de Presidente Constitucional de la República de Venezuela. El Dr. Tulio Álvarez, ha sido designado por sus colegas para que exprese el alcance y los motivos del demoledor documento: Leer Más

Recordar ese futuro inesperado – Tulio Álvarez

Estaba leyendo el libro Una cierta idea de Brasil: Entre pasado y futuro del ex Ministro de Hacienda Pedro Malan y me encontré con una frase aplicable a Venezuela: “En Brasil hasta el pasado es incierto”. A este asunto me voy a referir hoy.

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LA MAESTRÍA PAISA – Tulio Álvarez

 

LA MAESTRÍA PAISA

 

Paseándome por los espacios académicos colombianos, en ocasión del encuentro del Grupo Iberoamericano de Discernimiento Teológico Pastoral en la Universidad Javeriana, tuve la oportunidad de contactar algunos amigos con cierta influencia política, provenientes de diversas tendencias, en la búsqueda de enseñanzas prácticas de la experiencia colombiana. En este análisis, mi punto de partida será el rechazo popular a los acuerdos de paz fraguados entre Santos y las FARC, transfigurado en la victoria del “NO” en el evento electoral del 2 de octubre de 2016. En el proceso participé como observador invitado por la Registraduría Nacional y el Consejo Nacional de Colombia. La premisa básica es que ese día se definieron los parámetros para diseñar cualquier estrategia de los factores en pugna dirigida a ganar la Presidencia de la República.

¿PAZ O IMPUNIDAD?

La verdad sea dicha, los colombianos anhelan la paz pero no pagando el alto precio de la impunidad de los criminales que conforman ese cartel que se identifica como las FARC. La percepción general, al menos la mayoritaria expresada en el referendo, es que esos acuerdos negociados en Cuba constituyen una oda a la impunidad y una injusticia manifiesta contra las víctimas de la violencia. En el proceso previo, se manifestó una estrategia (más propiamente chantaje moral) del gobierno de Santos, similar a la que ha sufrido el venezolano desde hace años con el tema de la participación electoral. Presentó un falso dilema: Si votabas “SI” estabas a favor de la paz, si votabas “NO” eras partidario de la violencia. El objetivo era aprobar los acuerdos sin reparar en el contenido. Pero el colombiano no cayó en la manipulación.

A raíz del desplante electoral contra Santos y su equipo negociador, la coalición del NO tomó cuenta de su propia fuerza pero también recibió un mandato legítimo para enfrentar el desconocimiento de la voluntad popular. Surgió así el gran tema de campaña: La implementación de la paz, vigencia impuesta o modificación; en este último caso, con especial referencia a la reparación sobre la base de la entidad moral de las víctimas, la revisión de la antidemocrática coaptación en el Congreso de unas FARC sin respaldo popular, la impunidad decretada por un diseño parcializado de “Justicia Para la Paz” y la permisibilidad en la continuación del esquema delincuencial y el narcotráfico.

 LA UNIDAD NO SE DECRETA, SE CONSTRUYE

Dos líderes políticos, Uribe y Pastrana, capturaron inmediatamente el camino a seguir. Sacrificando todas sus diferencias, llegaron a un acuerdo que partía de la preservación del Bloque del NO para obtener una victoria contundente en la primera vuelta a celebrarse el 27 de mayo. Lejos de amilanarse por el desconocimiento descarado del resultado, se ejecutó una metodología para definir el candidato del Uribismo, en una especie de coaptación encuestelar, para luego confrontarlo en internas con aquellos que se inscribían en el rechazo del proceso que dirigió otro candidato, Humberto La Calle. Así nació un Iván Duque con doble impulso, el de ser candidato de Alvaro Uribe y el haber vencido en las internas del Bloque del NO con la inteligente jugada de colocar a Marta Lucia Ramírez, su principal rival, como armónica compañera de fórmula.

El efecto del triunfalismo previo al 2 de octubre de 2016, en los oficialistas y sus aliados, fue la proliferación de opciones presidenciales. La realidad es que la derrota y ese difuso panorama es el que ha fortalecido la posición de Duque. Por un lado, Germán Vargas Lleras se quedó en el aparato y pretende alcanzar al líder con el impulso que supuestamente le dará el respaldo del Partido de la “U” y el Partido Conservador. Pero Andrés Pastrana está dispuesto a dividir a los conservadores, quienes obtuvieron dos millones de votos en las pasadas parlamentarias, en el supuesto de que decidieran no apoyar a Duque.

En cuanto a Sergio Fajardo y Humberto de la Calle, la debilidad evidente del último como “padre del proceso de Paz”, lo llevó a considerar un pacto con el primero. Tampoco resultó porque lo hicieron a destiempo. En primer lugar, según el artículo 31 de la Ley 1475 de 2011, los candidatos inscritos no pueden plantear alianzas sino dentro de los cinco días hábiles siguientes a la fecha de cierre de las correspondientes inscripciones; de manera que uno de los dos debe renunciar para adherirse a la candidatura del otro pero no pueden hacer fórmula. El otro punto es que De la Calle está anclado también por el liberalismo y depende de la fracción parlamentaria y del director único del partido; el inefable César Gaviria, tan querido por nosotros los venezolanos. A los de Fajardo, el Polo Democrático, los Verdes y Compromiso Ciudadano, tampoco les agrada la idea de asociarse con el partido que tanto desprecian. Lo que viene es un reacomodo liberal con Vargas Lleras y, por qué no, con el mismo Duque.

LA DERROTA DIVIDE, LA VICTORIA CONSOLIDA

Los mercaderes de la política, en todas partes del mundo, pretenden construir franquicias en los espacios públicos. Venezuela no es una excepción, más bien es un modelo. Resulta altamente conveniente no discutir lo esencial sino plantear una polarización electoral manipulando sistemáticamente la voluntad del elector. Pero aquí, en el supuesto de que existiera alguna garantía electoral, no hay segunda vuelta y la muerte es súbita. Y que conste que utilizó la expresión mortal en línea directa con el proceso de desintegración y destrucción nacional que encabeza Maduro.

En Colombia, quizás gracias al ejemplo venezolano, han tomado consciencia de los peligros. Se consolidó la unidad del sector mayoritario del país representado por el Bloque del NO aunque no se confían. La contrafigura de Petro sirvió para aglutinar voluntades pero el otro sector, aunque divido, tiene juego. La estrategia es todos contra Duque en desesperado intento por llevar el tema a la segunda vuelta. Sin embargo, él ha sido hábil, movió el discurso a propuestas concretas, insiste en la revisión de los acuerdos de paz, no polemiza con otros candidatos y ya no insiste tanto en el tema Venezuela, centro del discurso en un primer momento. Mientras, Uribe blande la espada ensangrentada distrayendo al enemigo.

Lo aparente es la polarización entre Duque y Petro pero el nivel de rechazo de este último conspira contra su aspiración. La clave está en el impulso que reciba Vargas Lleras por los apoyos de último momento y no se puede descartar que desplace sorpresivamente al hombre del M-19. Lo que si tienen claro los factores del Bloque del NO es que, si no ganan en la primera vuelta, el “gallo tapao” de Santos recibirá los más sorpresivos apoyos y se fraguará un fraude electoral que cambiará el destino de Colombia. En este punto es quizás lo único que nosotros podemos enseñarles algo a los maestros colombianos.

Tulio Álvarez

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La séptima jugada – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
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A los pesimistas de profesión, a quienes la situación actual del país les parece irreversible, a aquellos que no ven un efecto directo de las sanciones impuestas en la estabilidad del régimen rojo, a todos mis amigos que se preguntan qué va a pasar y buscan una solución cuasi mágica ante la división y ausencia de estrategia de los factores democráticos, a los que creen en la vía electoral y a los que afirman que no existen las mínimas condiciones para participar en ese teatro, a ellos, va dirigida esta reflexión escrita con fraternidad y ánimo de entendimiento.
NO ESTAMOS SOLOS
Lo aparente es que los venezolanos están cruzando el desierto, en la ruta a su liberación, en absoluta soledad. Nada más falso. Estamos acompañados por la comunidad internacional que comprende la tragedia de un país convertido en un teatro de operaciones de los factores y potencias más poderosas del mundo. Aquí ensayan sus estrategias y políticas para elevarlas después a un plano superior.
Además de constituirse un “Estado Forajido” perfecto, con un definido objetivo de depredación de los recursos económicos bajo la pervivencia de los esquemas políticos y económicos más perversos que se creían superados con la caída del Muro de Berlín, somos un Narcoestado. ¡Qué desgraciado rol! Un laboratorio de política internacional en que se traza la nueva generación de guerra gélida con sus muchos conejillos de india como víctimas. Eso es lo que somos.
LOS MOVIMIENTOS REGIONALES Y LA CUMBRE
Afirmé anteriormente que todos los esfuerzos del régimen rojo y sus aliados estaban dirigidos a sabotear la Cumbre de Las Américas a celebrarse en abril de este año, en Perú. Dos serían las razones fundamentales, la primera está en el alineamiento definitivo de la mayoría de los Jefes de Estado del Continente para “uniformar las sanciones” como contrapeso a la ejecución del fraude electoral dirigido a la reelección de Maduro; la otra viene del lado del régimen, evitar la aplicación efectiva, o al menos mitigar el efecto, de la Resolución 1/18 del 2 de marzo de 2018, emanada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Retrato hablado del régimen de Maduro, eso de centrarse en “el efecto de la corrupción en las Américas”, desde un enfoque de derechos humanos.
La salida de P.P.K de la presidencia del Perú no cambia la animosidad de las nuevas autoridades peruanas pero sí sirve de pretexto para que los que mueven los hilos de poder reajusten su estrategia. Si el fraude que llaman elecciones fue movido por el régimen para el 20 de mayo, ahora reforzado con la convocatoria de municipales y regionales; entonces, tiene sentido el cambio de escenario ante la inestabilidad que se vislumbra en Perú. Argentina o Chile, los foros ideales como campo de batalla, tendrían que prepararse para el evento y el diferimiento de la Cumbre podría ser para el 17 de mayo como fecha clave. Ahí estaría la jugada como contraataque típico en el tablero de ajedrez.
DIFERIR NUEVAMENTE EL FRAUDE ELECTORAL
Pero en lo único que es efectivo el régimen de Maduro es en el manejo de la política y todas las estratagemas asociadas a ella; fundamentalmente, porque la línea es trazada por los cubanos. La respuesta estaría en mover nuevamente el alfil de la separación de los procesos, difiriendo el simulacro de presidenciales, como una fórmula que supuestamente promovería acuerdos y una sincera voluntad de dialogo. En pocas palabras, una carnada para un sector de la oposición y algo de maquillaje en lo externo. Y todo esto justifica un diálogo sincero y fraterno.
El plan parece ideal. Lo primero es diseñar una oposición a la medida del proyecto futuro garantizando una imagen de triunfo. La sensación de competencia se proyectaría cuando los partidos que inscribieron candidatos, especialmente el MAS y AP, obtengan una buena representación en los cuerpos deliberantes. Esto abriría un debate en los otros partidos, especialmente AD y Primero Justicia; el último, hoy en desbandada. Pero la siguiente movida sería reabrir el proceso de postulaciones a las presidenciales, ya que serán diferidas. Todo bajo el manto protector del respeto de la Constitución por la convocatoria de municipales-regionales, vencidas hace tiempo; y unas presidenciales que, en realidad, deberían realizarse en diciembre. Maduro llegaría al final de su mandato contra todo pronóstico.
JAQUE AL PETRO
El famoso PETRO es una construcción ultracapitalista diseñada como medio de pago virtual para eludir las sanciones de USA. El diseño estuvo a cargo de los rusos, casi tan capitalistas como los chinos. La fórmula de afectar la riqueza minera y petrolera a futuro para obtener los primeros 5.000 millones de dólares implicó, en la práctica, garantías en la proporción de 40 a 1. Por cada dólar recibido se da una garantía 40 veces mayor en valor. Era la única forma de obtener dinero fresco ante la destrucción de la industria petrolera y las monstruosas necesidades del Narco-Estado que todo lo devora y nada comparte.
Los rusos ya no cometen el error de subsidiar de gratis o por geopolítica tal como lo hizo la U.R.S.S con Cuba. Lo que parece evidenciarse es que el verdadero capitalismo salvaje es el que el comunismo chino y la reencarnación bolchevique diseñaron para someter al capitalismo light que representa USA y sus aliados europeos. Pero USA también juega y cerró la posibilidad de alguna vida por la vía del PETRO. Jaque a la Revolución.
EL PROBLEMA ES MADURO
La sexta jugada es de los camaradas de Maduro y del cada vez más ínfimo sector militar que lo apoya. Tienen que desalojarlo antes de que todo el régimen se hunda con su peso. Sus principales enemigos lo acompañan, lo aconsejan, se equivocan intencionalmente o no, están haciendo caída y mesa limpia, enfebrecidos en la búsqueda de un sucesor. La declaración de Padrino, sobre que no lo busquen para dar un golpe, más bien es una oferta pública de servicios. El hombre está entre dos aguas, cada cual más estancada y putrefacta que la otra. Cualquier decisión que tome será mala. Y está condenado a salir del juego antes de que caiga Maduro.
Lo ideal para ellos es un cambio con maquillaje electoral. Tienen que pactar y actuar con amplitud para solidificar su base de sustentación. Están obligados a diferir el proceso del 20 de mayo. Su bandera es cambiar todo, comenzando con Maduro, para que todo quede igual. El sueño que los une es comenzar desde cero, entiéndase el 2019, con “nuevas caras y nuevos procedimientos”. La sexta jugada es un acuerdo nacional entre los que se llaman progresistas y revolucionarios; lo que incluye a factores que se autocalifican de socialistas, centro-izquierda e izquierda, en el seno de la oposición. Sin embargo, la séptima jugada la tenemos nosotros para evitar que se materialice ese proyecto y nuestra patria se siga perdiendo en una muerte lenta y dolorosa.

La Cumbre Borrascosa – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
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Dos señales provenientes de emisores distintos, aparentemente desconectadas, se magnificaran esta semana. Por una parte, se radicalizará la persecución contra militares y otros disidentes del régimen chavista que, en camaleónica mutación, aparecen como opositores férreos a Maduro. El otro mensaje llegará desde el Norte cuando el Departamento de Estado anuncie radicales medidas contra el remedo de criptomoneda que se ha denominado “Petro”. La primera acción pretende parar la hemorragia ideológica que desinfla de contenido al régimen y erosiona aceleradamente su base de sustentación; la otra va de contraflujo, eliminar la posibilidad de superar la asfixia económica e impedir la continuación del subsidio a la revolución.
VENEZUELA PONE EN RIESGO LA SEGURIDAD DE LA REGIÓN
Hasta el año pasado la comunidad internacional no había calibrado el impacto regional, inclusive ultramarino, de un esquema delincuencial transnacional que involucra la conformación de un “Estado Forajido” en Venezuela. A pesar de todas las evidencias, la mayoría de los gobiernos, especialmente los controlados por eso que llaman izquierda, mostraron ceguedad ante la violación de los más elementales derechos humanos y la sistemática depredación de los recursos del país. Fueron mudos testigos durante dos décadas del tránsito de una situación de prosperidad a un desastre humanitario de dramática proporción.
La destrucción del país es producto de la puesta en práctica del modelo económico más repulsivo que ha conocido la historia universal y que se creía superado con la caída del muro de Berlín. Este esquema se reforzó con una alianza internacional de factores de poder liderada e impulsada por el ímpetu de beligerancia de rusos y chinos para competirle a Estados Unidos en su patio. Como si fuera poco, se manifestó la asociación con el narcotráfico y el terrorismo monitoreado por el régimen cubano, en un desesperado esfuerzo de permanencia en el siglo XXI. Este desastre se proyectó en la afectación regional de la forma democrática al punto de provocar una crisis en cadena, en numerosos Estados de América Latina.
RESOLUCION 1/18 SOBRE CORRUPCION Y DERECHOS HUMANOS
Prueba del error de calibración de la comunidad internacional se manifiesta en el hecho de que la Organización de Estados Americanos haya sido el único foro multilateral que ha tomado medidas contra la dictadura en Venezuela, al menos hasta el comienzo del 2018. Tal voluntad se reiteró indirectamente con la Resolución 1/18 del 2 de marzo de 2018, aprobada en Bogotá en el 167 período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Se trata de una cuidadosa jugada que se está montando y se ejecutará en la Cumbre de las Américas, a celebrarse en abril de 2018.
En la Cumbre está previsto que el eje central será el efecto de la corrupción en las Américas, en casual coincidencia con los 20 años de la adopción de la Convención Interamericana contra la Corrupción. Bajo la excusa de dar una respuesta regional a la corrupción desde un enfoque de derechos humanos y ante el desastre humanitario que afecta principalmente a Colombia, Ecuador, Perú y Brasil por los desplazados provenientes de Venezuela, se aprobaran medidas que acorralaran aún más al Régimen de Maduro y canalizaran el apoyo para afrontar la crisis bajo los principios de solidaridad y cooperación internacional.
El argumento es muy sencillo, la lucha contra la corrupción está indisolublemente ligada al ejercicio y disfrute de los derechos humanos; y la impunidad fomenta y perpetúa los actos de corrupción. Desde Venezuela se extendió el flagelo a otras naciones del Continente y para erradicar el flagelo hay que aislar la posibilidad de negociación del Narcoestado.
Los cubanos y sus aliados, especialmente las cancillerías de Bolivia y Nicaragua, tienen la misión fundamental de sabotear la Cumbre. Al menos pretenden que se excluya de la Agenda el tema de “la coordinación con Estados Unidos y la Unión Europea” sobre la “identificación de flujos de activos destinados a corrupción y de recuperación de activos”; lo que podría implicar asumir las sanciones dictadas contra Maduro y otros altos funcionarios de su régimen.
LO QUE VIENE ES MÁS TEATRO
En el preciso instante en que termino de escribir estas líneas, puede se hagan públicas las nuevas medidas de la administración TRUMP contra el régimen de Maduro. El efecto de las anteriores ha sido similar al de una grieta en una represa, lento pero seguro. Estoy convencido que el objetivo es impedir que a través de fórmulas económicas alternativas le llegue oxigeno económico y, para ello, van a bloquear cualquier posibilidad de que el PETRO sea algo más que una referencia vaga, casi un chiste. Nadie se va a arriesgar a negociar con un régimen caído y el mensaje está dirigido al cobarde dinero. La Cumbre debería consolidar ese aislamiento.
En este mismo espacio me atreví a indicar que la primera convocatoria a elección presidencial sería desplazada para el mes de mayo. Mi apreciación en aquel momento era la proximidad del evento a la Cumbre y el necesario monitoreo que surgiría de los Jefes de Estado radicalizados. Maduro pretende superar ese escollo, bajar el volumen interno es parte de su estrategia para finales de mes. Para cumplir ese objetivo, se convocará un nuevo dialogo innovando escenario y protagonistas. ¿Qué mejor contraparte que los otros candidatos presidenciales aunque posen como payasos? Al fin y al cabo, el Guasón es uno de los dueños del circo.

Yo, Maduro – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez

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NO NOS QUEREMOS PERO ESTAMOS JUNTOS

No me cabe duda, los factores que apoyan al régimen de Maduro están profunda e irreversiblemente divididos. La clave es que la pelea no trasciende por la convicción de que la menor señal de debilidad puede derrumbar la estructura. También vale aclarar, si no se han dado cuenta, hoy no existe prensa libre y la investigación periodística ha sido anulada por una censura brutal y la autocensura bajo el control férreo de los medios de comunicación. Típico de los regímenes autoritarios en tránsito al totalitarismo. La pelea no trasciende.

En el régimen están adheridos los factores, a pesar de todo lo que conspira contra la solidez; en cambio, los factores democráticos se encuentran aparentemente divididos, a pesar de que la razón y los más altos ideales nacionales obligan a la unión. ¿Cuál es la causa de la precaria consolidación de una política unitaria de los demócratas venezolanos? Por ahora no caigamos en la tentación de señalar apetencias y ambiciones personales como causa eficiente de esta situación. Además, ese divorcio es relativo. No hay que estar enamorado para ser un buen aliado político.

Quiero marcar el énfasis en una experimentada y bien concebida estrategia del régimen dirigida a desacreditar todo avenimiento y definición de una política común de los factores democráticos. La prioridad es que los demócratas nos enfrasquemos en discusiones bizantinas, nos alejemos del objetivo central y no confiemos en el liderazgo necesario. Un bloque de acción política no tiene que ser un club de enamorados sino de ciudadanos con un mismo objetivo.

EL ESQUEMA TOTAL

La clave del esquema de control de la sociedad es el debilitamiento o destrucción de las instituciones. Nada nuevo, la destrucción de la República. Analicemos un caso singular. El 30 de enero de 1933, Hitler se convirtió en el Canciller de la República Alemana utilizando la vía electoral. Siguiendo una estrategia típica para justificar sus acciones, los nazis provocaron el incendio del Reichstag, el 28 de febrero, a poco de asumir el poder. Bajo la ficticia amenaza de un enemigo convenientemente creado, se dictó un Estado de Excepción que suspendió parcialmente la Constitución de Weimar; al tiempo que aseguraban el control absoluto del Reichstag con la aprobación de la « Ley para la Protección del Pueblo y el Reich » de 23 de marzo de ese mismo año, dándole a Hitler plenos poderes legislativos para remediar la situación de emergencia.

Hitler centró su esfuerzo en destruir los poderes de los estados federales, utilizando el mecanismo de coordinación con el argumento del mantenimiento del orden público bajo el imperio de la « Ley para la Coordinación de los Estados del Reich » de fecha 31 de marzo del año de comienzo de su gestión. Inmediatamente, se produjo la depuración de los antiguos funcionarios de la Administración del Reich utilizando la « Ley para la Restauración de la Función Pública Profesional » de fecha 7 de abril de 1933. El 2 de mayo de 1933 se prohibieron los sindicatos independientes sustituyéndolos inmediatamente con el Frente Alemán del Trabajo (DAF en sus siglas alemanas) como sindicato único, dirigido por los nazis. El 8 de julio de 1933, el Reich suscribió un concordato con el Vaticano, que sirvió para desactivar la oposición católica, cuyos partidos habían sido ya disueltos. Por último, el 14 de julio de 1933 fueron proscritos los partidos políticos distintos al Nazi reservándole a éste privilegios amplios y extraordinarios como partido institucional y oficial del régimen.

Con el control institucional, se abrió el camino hacia las elecciones al Reichstag y el referéndum que, con la oposición amordazada y todos los medios de comunicación en manos del Estado, permitió el 12 de noviembre de 1933 legalizar todas las actuaciones anteriores. El 30 de noviembre siguiente, se creó la Die Geheime Staatspolizei [Policía Secreta del Estado conocida comúnmente como la Gestapo] y el 1° de diciembre se convirtió al Partido en institución pública, mediante la « Ley de Unidad del Partido y el Estado ». Todo se ejecutó en menos de un año. En Venezuela tienen dos décadas en eso y no se aprendió la lección.

LA LÓGICA DE LAS MAFIAS Y EL CARTEL DE LOS SAPOS

Para entender los conflictos que azotan la estructura de poder que domina a Venezuela no son suficientes los conocimientos de la ciencia política, el derecho constitucional o la economía; al contrario, pueden constituirse en obstáculos insalvables para captar la entidad de la anárquica realidad que sufre el pueblo venezolano. Más útil resulta la verificación de los enfrentamientos de los carteles de la droga en Colombia o la guerra entre elementos mafiosos en USA. Las herramientas para liderar el negocio de la política son dos: El control de los recursos económicos y la violencia.

Pero el intencionado camino de degradación humana y desintegración nacional propios de un conglomerado de intereses contradictorios, fundamentalmente internacionales, ha provocado el caos y el afloramiento de las contradicciones. Hasta se plantean la dualidad partidista para desplazar los cacicazgos; y, al golpe certero de sustituir al PSUV, el otro capo devela la estrategia y propone unas mega-elecciones para así retomar su primer plano. Mientras tanto, aquellos que solo quieren una justificación a la participación en el sainete, permanecen silentes y desunidos para evitar jugar en posición adelantada.

Si fueran tan fuertes no mueven las elecciones. Pero saben que tienen que reforzar el proceso y no bastaban las presidenciales. Además, la cumbre se realizaría justo una semana antes y era previsible una movilización del hemisferio en contra del régimen. Al añadir factores municipales y regionales hay más mazamorra y le dan argumentos al Cartel de los Sapos para entrar a jugar.

YO SOY UN GANADOR

Los que a finales de julio de 2017 desmovilizaron al país y siguieron un camino electoral que después desviaron le hicieron un daño tremendo al país pero también a los factores que en el seno del propio régimen se oponen al continuismo de Maduro. Gracias a ellos, el hombre puede proclamar que él es la única garantía de triunfo simplemente porque lo obtuvo el año pasado, a pesar de todas las dificultades, y no le falta alguna razón. En pocas palabras, los propios factores democráticos se la pusieron difícil a la “verdadera contra” de Maduro, la que viene de sus propias filas.

Por si fuera poco, la institución militar luce pulverizada por el militarismo y el alto mando aparece como el cómplice necesario de la sistemática violación de derechos humanos. El discurso de Maduro es simple; si caigo yo, ustedes se derrumban conmigo. 2017 fue mi año y el 2018 mi consagración. Les prometo que mi verdadero gobierno comenzará cuando gane las elecciones y eso es casi un hecho. Yo no soy responsable, a todo evento es el PSUV que controla la Constituyente. Culpable es Diosdado. Cualquiera menos yo.

La verdad es que su debilidad es providencial. Está aislado. Existe una conspiración interna que saca argumentos de la presión internacional. El aislamiento es total. Los militares lo ven al final de un destino que, en el mejor de los casos, implicará una eterna persecución. Ser socio de Maduro es el peor negocio del mundo. ¿No me creen?

¿Maduro va al Perú? Sí, Ok… – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
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Desde hace semanas vengo lanzando una apuesta sobre el cacareado viaje de Maduro a la Cumbre del Perú. Doble contra sencillo a que no viaja. Pero el Presidente peruano, en un acto de profunda descortesía contra los venezolanos, le canceló la invitación. Digo que la acción de PPK, en realidad, nos golpea a los que vivimos en este infierno porque le dieron la justificación perfecta para no mostrarse en otras latitudes.
La verdad sea dicha, salvo Cuba o cualquier otro país de la órbita comunista, no existe lugar en el que sea bien recibido, en el que no corra riesgo, en el que un juez creativo no le vaya a dar una sorpresita. Lo recibirían con profundo desprecio y segura violencia Y él lo sabe.
¿QUÉ VINO A HACER AQUÍ GARSÓN?
La presencia de Garzón dijo mucho. Es un hombre de izquierdas prestigiado por su actuación contra Pinochet activando la Justicia Universal. Este término refleja la responsabilidad primaria de los Estados de perseguir efectivamente los crímenes internacionales que se producen en su jurisdicción o que son cometidos por personas bajo su control y define la competencia universal como medio efectivo adicional para prevenir la impunidad de los crímenes internacionales. Parece ser que ahora el ex juez español tiene mejores incentivos para hacer exactamente lo contrario que ejecutó cuando ejercía la judicatura. Habría que preguntarle a Iglesias y a Monedero.
La visita de altísimos personeros de la tramoya judicial en Europa sugiere más. Pero lo que parece definitivo es que la Corte Penal Internacional, tras numerosas actuaciones de las víctimas del régimen de Nicolás Maduro, anunció la apertura de un examen preliminar por los crímenes de lesa humanidad ocurridos durante las protestas de 2017 en Venezuela. Si cabe alguna duda sobre lo que viene, basta oír a la fiscal de la Corte, Fatou Bensouda, advirtiendo que ha seguido de cerca lo sucedido en Venezuela y que ahora se iniciará el proceso para determinar si existen fundamentos para investigar al Estado venezolano y sus agentes. Pero ese no es el único peligro, ni siquiera el principal.
¿LA COMUNIDAD INTERNACIONAL TOMÓ CONSCIENCIA ACERCA DEL HORROR VENEZOLANO?
Parece ser que la comunidad internacional al fin calibró el impacto regional, inclusive ultramarino, de un esquema delincuencial transnacional que involucra la conformación de un “Estado Forajido” violador de los más elementales derechos humanos; una sistemática depredación de los recursos de un país al punto de pasar de una situación de prosperidad a una crisis humanitaria inusitada; una alianza internacional de factores de poder económico y político que se encuentra asociada al narcotráfico y terrorismo en el control estatal; y la afectación regional de la forma democrática al punto de provocar crisis, en cadena, en numerosos Estados en América Latina. Bueno que sea así porque, hasta hace poco, la Organización de Estados Americanos era el único foro multilateral que había tomado medidas contra la dictadura en Venezuela.
Concomitante a una Justicia aplicada por Tribunales Internacionales, constituidos en forma permanente o pro tempore, se desarrolla una tendencia a canalizar las acciones y medidas de la comunidad internacional mediante la conformación de una categoría de tribunales y organismos atípicos que desarrollan una función jurisdiccional en el ámbito internacional. Estos tribunales responden a crisis en países o regiones, relacionadas con conflictos bélicos y la sistemática violación de derechos humanos. Ese puede ser el caso del TSJ en el exilio y así lo he advertido desde un primer momento.
La instalación en la ciudad de Washington de un alto tribunal de Justicia, auspiciado por la Organización de Estados Americanos, bajo la denominación de Tribunal Supremo de Justicia en el Exilio (TSJ-EX VEN), conformado por los ciudadanos venezolanos designados por la Asamblea Nacional en el mes de julio de 2017, es una gran amenaza y activa un debate constitucional sobre la actuación extraterritorial de un órgano del Estado. Sin embargo, es en el campo del derecho internacional que surgen las máximas interrogantes, entre ellas: ¿Este TSJ en el exilio representa un mecanismo de Justicia transnacional? Y, si fuera así, ¿cuáles son las competencias que ejecutará esta atípica fórmula jurisdiccional?
EL CORRALITO DE LOS TRIBUNALES INTERNACIONALES
A diferencia de los tribunales internacionales, creados mediante tratados y otras fuentes de derecho internacional, estos tribunales que califico como híbridos tienen un componente u origen nacional; y son elevados a un ámbito competencial extraterritorial por el reconocimiento de los órganos de la comunidad internacional o mediante convenios suscritos entre éstos organismos y determinados países. Los tribunales híbridos encuentran su justificación ante la incapacidad de los sistemas judiciales autóctonos en dar respuesta a los requerimientos de Justicia de la comunidad nacional y la lucha contra la impunidad de delitos calificados como internacionales. Su funcionamiento tiende a reparar deficiencias y a suplir los vacíos procedimentales. Surgen de la obligación de los Estados y los organismos internacionales de hacer efectiva la dogmática garantista tal como lo establece, en nuestro ámbito regional, la Convención Americana sobre Derechos Humanos; y las Convenciones de Ginebra de 1949 sobre el Derecho Internacional Humanitario.
No es la primera vez que, ante el riesgo de manipulación del proceso o amenazas a los actores del mismo, algunos juicios o el funcionamiento de un órgano judicial, se radica en Estados que den garantías de seguridad y eficacia. Tanto en los aspectos sustantivos y adjetivos, los tribunales híbridos implican el conocimiento y aplicación del derecho local e internacional. Asimismo, su constitución puede hacerse con jueces nacionales o por coaptación de juristas realizada por los organismos internacionales; o por un mecanismo que combine el origen nacional y la selección de esos organismos. Se enmarcan las actuaciones judiciales de los tribunales internacionales en la defensa de ese “orden público internacional” y en un determinado régimen jurídico de la obligación erga omnes de protección de la persona humana.
Esto es así porque ha surgido una nueva forma de crimen internacional económico marcado por la complicidad de Estados, empresas transnacionales y factores económicos de todo tipo. En América Latina se viene manifestando el esquema depredador con un nuevo modelo de autoritarismo que utiliza los propios mecanismos democráticos para anular la forma democrática, el principal de esos mecanismos es la utilización del sufragio como mecanismo de fraude constitucional.
Venezuela ha marcado la pauta en este esquema. Ejemplos sobran. Destrucción de la industria petrolera, arco minero y el affaire Odebrecht son solo muestras. Un marco barbárico en el que se define un Estado Forajido que violenta los derechos ciudadanos e infringe los principios más elementales que ordenan la naturaleza de las cosas. Un Narcoestado, tal como afirma el Secretario General de la O.E.A. en sus informes.
Frente a esta terrible realidad, ese instrumento denominado TSJ-EX/VEN podría ser útil si se promoviera, además del patrocinio del que hasta ahora ha gozado por la buena voluntad del Secretario Almagro, la institucionalización y formal reconocimiento de la Asamblea de la O.E.A. Esta es una iniciativa de la Cátedra de Derecho Constitucional de la Universidad Central de Venezuela y estamos activados para que se haga realidad. Cierro volviendo al inicio, ¿Maduro viajando a Perú? Si ok…Ni a la Guaira. Doble contra sencillo.

Hasta el enemigo merece respeto – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
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Puerto Cabello era la plaza fortificada más importante de la Capitanía General de Venezuela. Desde el siglo XVIII, se había cerrado el canal de acceso al puerto y se había fortificado la ciudad. Además, existía el Castillo de San Felipe, una hilera de baterías conocida como Punta Brava, aledaña al punto sur del castillo, la batería de El Corito al noroeste y una murallada conocida como La Estacada con dos puntas: los baluartes del Príncipe y la Princesa. La ciudad estaba dividida por una fosa al mejor estilo medieval. Finalmente, en todo cerro o elevación había baterías móviles. Estaba rodeada de El Trincherón, Los Tanques del Rey, San Luis, El Reducto del Negro y el famoso Fortín Solano. Era imposible perder Puerto Cabello en la colonia y en la guerra de independencia.
Al Coronel Simón Bolívar se le encomienda el comando político y militar de Puerto Cabello. El cabildo de la ciudad lo recibió el 4 de mayo de 1812. El 30 de junio, un teniente de origen canario, Francisco Fernández Vignoni, encargado momentáneamente ante la ausencia de El Libertador, entregó armas a los presos realistas para tomar el Castillo de San Felipe. El 6 de julio Bolívar se embarca en Borburata hacia el Puerto de La Guaira. Había perdido la plaza en menos de dos meses. No hay imagen más nítida de un sentimiento de derrota que la que reflejan las cartas que Bolívar remitió al General Francisco De Miranda, en fecha 12 de julio de 1812, dando parte del desastre. Sin duda su peor derrota personal, producto de una traición.
Él le comunicó a Miranda, el 12 de julio de 1812: “Mi general, mi espíritu se halla de tal modo abatido que no me hallo en ánimo de mandar un solo soldado; pues mi presunción me hacía creer que mi deseo de acertar y el ardiente celo por la patria, suplirían en mí los talentos de que carezco para mandar”. Dos días después escribió otra: “Después de haber perdido la última y mejor plaza del estado, ¿cómo no he estar alocado, mi general? ¡De gracia no me obligue Vd. a verle la cara! Yo no soy culpable, pero soy desgraciado y basta”. Pero sí le volvió a ver la cara a Miranda después de “perder la mejor y última plaza del Estado”. El Generalísimo, sin control de la situación, se vio obligado a aprobar en La Victoria las condiciones de una capitulación que fue finalmente suscrita en San Mateo, el 25 de julio, por José Sata y Bussy y Domingo de Monteverde. Inmediatamente trata de huir por La Guaira.
Bolívar con un grupo de patriotas, seguramente justificados por infinidad de razones que los absuelven ante la historia épica, lo detienen y arrestan el 31 de julio para luego entregarlo a la avanzada de Cerveriz; en su mayoría, conformada por ex presidiarios de Cádiz que obtuvieron su libertad a cambio de venir y arrasar estas tierras. ¡Oh destino ruin!, lo remiten detenido al Castillo de San Felipe de Puerto Cabello en donde permanece hasta el 4 de julio de 1813. De allí emprende su camino hacia La Carraca, precisamente en Cádiz, en donde habían estado encarcelados sus captores realistas.
Para Bolívar, la recuperación de la fortificación siempre fue un punto de honor. En 1813, montó dos sitios; el primero en los meses de agosto y septiembre, el otro comenzó en diciembre y se prolongó hasta el 16 de junio de 1814. Páez hizo lo propio, sin éxito alguno, entre los meses de marzo y julio de 1822; y entre los meses de febrero y mayo de 1823. El 23 de septiembre de 1823, Páez ataca nuevamente la ciudad y la toma el día 8 de noviembre. El Castillo de San Felipe no fue recuperado sino por la capitulación del 10 de noviembre de 1823. Terminaba así la Guerra de Independencia. Pero qué pasó con Vignoni.
En la mañana del domingo 8 de agosto de 1819, dos días después de la victoria de Boyacá, se aprestaba Bolívar a salir camino a Bogotá. Antes quería pasar revista a sus hombres y verificar el estado de los numerosos prisioneros. De repente, el hombre frenó el paso, frunció el ceño y ordenó a uno de sus ayudantes que le acercaran a un capitán realista. Identificó al mismo que lo había traicionado años atrás.
Vignoni, no podría imaginar usted mi alegría por este encuentro… Veo que ha ascendido lentamente a pesar de todos sus servicios a España…
Soy el comandante de la Guarnición de Tocaima.
Me alegro. Ahora que nos hemos reencontrado, ¿puedo hacerle una pregunta? ¿Dígame usted que destino le espera al que traiciona a su comandante?
La muerte – Contestó el oficial, con la voz quebrada
Seguidamente, Bolívar ordenó: “Cumplan la sentencia del comandante Vignoni pero no ante el pelotón de fusilamiento”. Sin ninguna duda, un teniente y su pelotón, arrastraron al desgraciado traidor y lo colgaron sin miramientos. Antes de abandonar el campamento, una mujer se acercó a Bolívar y rogó por la entrega del cuerpo. Él Libertador dio la orden y le indicó al coronel Córdova: “La cuenta no se le cobra a sus seres queridos, suficiente dolor se ha inflingido para venir a humillarlos…”
Este episodio me vino a la mente porque mi querida amiga Corina Yoris narraba el episodio de la Iliada en el que Príamo ruega a Aquiles la entrega del cuerpo de su hijo Héctor, besando las manos que lo habían matado. Y Aquiles aceptó y demandó al anciano: “Cuántos días para hacerle a Héctor divino las honras necesitas, que me estaré quieto y conmigo el ejército”. Pidió 12 días. Y recibió inmediata respuesta: “Viejo Príamo se hará como tú deseas. Pararé la batalla ese tiempo que tú me has pedido”. Era lo digno, porque el enemigo merece respeto.
Pronto llegará el día en que la canalla pida tregua y busque rendirse, ante los hijos de esta viuda que se llama Venezuela. Y obtendrá el fruto de sus acciones.

Emergencia Humanitaria – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
tulioalvarez17@gmail.com
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A poco estuve de utilizar este valioso espacio para referirme al tema electoral. Pero volví en razón y no cometí el pavoroso error de enfoque; desvinculándome, a la vez, de la situación desesperada y el dolor de cientos de miles de compatriotas. Entonces toqué suelo y traté de capturar una propuesta concreta. Considero que llegó el momento del encuentro para favorecer los aportes de la comunidad internacional, ante esta catástrofe singular, armonizándolos con parámetros de respeto de los derechos humanos y los principios de neutralidad, humanidad e imparcialidad en las actividades de asistencia humanitaria.

LA VERDADERA INTERVENCIÓN INTERNACIONAL

Es cierto, se hace imprescindible una intervención internacional y el apoyo externo, al pueblo venezolano, para superar una coyuntura que se manifiesta en dos innegables realidades: a) Una trágica situación de emergencia humanitaria; y b) La paulatina disolución institucional del Estado y su reflejo en el desorden establecido que pone en riesgo la vida, la seguridad y los bienes de los ciudadanos. Pero esta fórmula, lejos de implicar un elemento de violencia, vinculado a la fuerza militar, debe apoyarse en los tratados y la organización internacional.

No es con lugares comunes o discursos vacíos con los que vamos a solventar la situación. Un ejemplo de lo que no se debe hacer es la convocatoria de diálogos, marcados por la sospecha, bajo una estrategia de permanencia en el poder de los causantes del desastre nacional. Ese teatro es un insulto al sufrimiento del pueblo, a la verdad y es una traición a Venezuela. Lo más aproximado a una línea seria de acción fueron los cuatro puntos resumidos por El Vaticano pero fueron acompañados con una pavorosa cadena de errores diplomáticos que le causaron el mayor daño a la imagen de la Iglesia. Y que conste que la Conferencia Episcopal venezolana tiene una absoluta claridad y compromiso en esta coyuntura.

Es por ello que la clave está en la metodología y en la vocería. Renovación del liderazgo que ejecute acciones concretas, con un inmediato plazo de ejecución, dirigidas a encaminar la solución de los conflictos en dirección al rescate de la paz y la calidad de vida de los venezolanos, así como los extranjeros residentes en Venezuela, la vigencia plena de los derechos humanos y la restauración democrática del país.

 

ACTIVACIÓN DEL CANAL HUMANITARIO

En Venezuela existe una crisis humanitaria que tiene especial connotación en dos aspectos esenciales: a) La falta de acceso de la población a la alimentación necesaria para llevar una vida activa y saludable, lo que se ha traducido en dantescas situaciones que reflejan altos niveles de miseria y desesperación; y b) La inexistencia de medicamentos básicos y el colapso de los servicios de salud y asistenciales. Ambas situaciones han derivado en millones de personas que viven una emergencia cotidiana, proliferación de enfermedades endémicas y epidémicas, altísimos niveles de mortalidad y el masivo desplazamiento de los habitantes del país hacia el extranjero, provocando un reflejo de esa crisis en países de la región. El conflicto venezolano es un problema interamericano que a todos atañe.

La activación del canal humanitario debe paliar la situación de hambruna en diversos sectores del país, disminuir los riesgos de la desnutrición en la población infantil y personas vulnerables, asistir a personas amenazadas por epidemias o enfermedades olvidadas, proveer atención médica en áreas desprovistas de servicios y superar la inexistencia de medicamentos, bajo los parámetros de la Resolución 46/182 de las Naciones Unidas para el Fortalecimiento de la Coordinación de la Asistencia Humanitaria de Emergencia del Sistema de las Naciones Unidas, aprobada en la 78ª sesión plenaria del 19 de diciembre de 1991.

ACCIONES CONCRETAS

La ejecución del proceso dirigido a la efectividad del canal humanitario implica:

La activación del Programa Mundial de Alimentos (PMA) diseñado, entre otros objetivos, para trasladar alimentos en situaciones de emergencia. No solo en Venezuela sino en poblaciones vecinas.

La ejecución de los programas de asistencia de la Organización Mundial de la Salud ante la proliferación de enfermedades endémicas y para precaver brotes epidémicos.

La inmediata provisión de medicamentos y, en especial, aquellos de altos costos, además de los imprescindibles para el tratamiento de enfermedades terminales, salud mental, acceso a la atención para las personas que viven con el VIH, resguardo de la salud de los pueblos indígenas, prevención y rehabilitación de discapacidades, tratamientos oncológicos, entre otros casos de especial relevancia.

El apoyo prioritario a las poblaciones desplazadas en la frontera, en cuanto a la atención médica, alimentación y saneamiento para reducir la mortalidad, la morbilidad y el sufrimiento humano que provoca tal situación.

La intervención de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) para dirigir la labor de los agentes humanitarios regionales y ONG´s en la solución de la situación de emergencia humanitaria y, en especial, la movilización y control de la asistencia que debe ser conferida. Hay que evitar, a toda costa, la intervención de la Guardia Nacional.

La coordinación entre la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), las secretarías y oficinas de las Naciones Unidas con competencia en derechos humanos y refugiados, las organizaciones regionales para la reducción de desastres, sus socios humanitarios internacionales y los socios humanitarios en el ámbito nacional, para garantizar que el canal humanitario no sea obstaculizado o desviar los recursos con fines distintos a la superación de la emergencia humanitaria.

La activación del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, ante la emergencia humanitaria; y la necesidad de protección de los derechos humanos en la situación de conflicto, violencia e inseguridad que sufre Venezuela. En el mismo sentido, la alerta de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dirigida a la supervisión de las situaciones de derechos humanos sobre el terreno.

DIALOGO INTERNACIONAL

Esta crisis sobrepasó la capacidad de los aparatos que se aglutinaron en la MUD. Lo que siempre ha sido una instancia electoral no puede seguir cumpliendo la parodia y pretensión de representar a los factores democráticos que resisten en Venezuela. La incapacidad manifiesta para reflejar las aspiraciones de un pueblo sufriente, su absoluta improvisación y el ejercicio de fórmulas electoralistas enfermizas, los inhabilitan con pérdida de legitimidad.

Si un día se escribe un manual de la anti-política, las mayores referencias estarán en lo que ha venido pasando en Venezuela; porque cada día nos alejamos de una solución pacífica y de una victoria electoral, a pesar de un abrumador rechazo a las mafias delincuenciales que controlan el poder. Por eso es que se hace indispensable un diálogo entre los Estados miembros de la comunidad internacional, los organismos humanitarios y los factores de resistencia política en Venezuela para canalizar la ayuda humanitaria.

Por falta de espacio no puedo desarrollar los puntos que debe contener una agenda para la negociación de acuerdos que garanticen la restauración democrática y la efectividad de la Justicia en nuestro país. En la próxima entrega hare un esbozo de ellos pero ahora, lo primero es lo primero. Porque todos los días mueren compatriotas y parece que tenemos que esperar al desenlace de elecciones amañadas para comenzar a actuar en consecuencia.

FORMULAS MORTALES – Tulio Álvarez

Si algunas evidencias surgen de la debacle del 15-O, estás son la absoluta incoherencia mostrada por el liderazgo partidista, la inculturación política de la sociedad civil y su desmemoria. Estas gravísimas situaciones están indisolublemente vinculadas a un presunto desconocimiento colectivo sobre la naturaleza de un régimen que no ha hecho esfuerzo alguno para ocultar sus intenciones. Persigo un objetivo útil: Despejar variables para favorecer la unidad de los factores democráticos. Para ello utilizaré el recurso de definir fórmulas que simplifiquen la explicación.

DEMOCRACIA = ELECCIONES X ELECCIONES

El tiempo de conceptualizaciones hermosas pero vagas, como aquellas que meditó Abraham Lincoln en el Discurso de Gettysburg, ha sido superado en los albores del siglo XXI. Las democracias clásicas se asentaron en la realización de elecciones, porque no había mucho más. Aun cuando no exista un criterio universal que fije exhaustivamente los parámetros que definen a un régimen político como democrático, pueden establecerse elementos de consenso que determinen la aproximación al ideal. Serán evaluaciones subjetivas porque están subordinadas a los valores de quienes las defienden. Pero para cubrir las falencias, numerosos instrumentos internacionales fijan criterios y, en el caso del Sistema Interamericano, puedo citar la Carta Democrática.

Aunque en una democracia debe darse la celebración de elecciones periódicas, no tienen sentido si no son “libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo”. La desnaturalización del régimen democrático cumple una ruta que se inicia con la acumulación de poderes con el ariete del mismo poder; una acción caracterizada por subyugar a los factores políticos y sociales sin respeto a la pluralidad. Resulta así que el caso venezolano es el modelo perfecto de un despotismo de nuevo tipo en el que las elecciones sirven para consolidar la dirección autocrática en los asuntos públicos, utilizando los mecanismos esenciales de la democracia (especialmente el voto) contra el sistema mismo.

El desmemoriado elector es sorprendido por cada fraude como si fuera el primero. Él no ha terminado de entender que se trata de una manipulación compleja, un proceso constante, se extiende desde el mismo momento de convocatoria hasta la proclamación (Ahora juramentación); y no se limita al día de la elección. De manera que un demócrata integral tiene que evaluar su participación en procesos electorales, en dictadura, como una lucha contra el opresor en la que no existe el árbitro imparcial. En realidad, lo que se produjo en Venezuela el 30-J y el 15-O puede ser cualquier cosa menos una elección, la democracia no se configura con la realización de este tipo de eventos.

OPOSICIÓN = PARTIDOS + PARTIDOS

Por definición, en dictadura no hay oposición sino factores democráticos en resistencia política. Cuando los sectores “reclaman la calle” es que tienen plena consciencia de esta situación; la oposición se opone al gobierno en una democracia, la disidencia se da en el marco de un enfrentamiento contra regímenes autoritarios y totalitarios.

Se ha planteado la unidad de los factores democráticos como una plataforma de partidos. Esta fórmula es errónea y particularmente nociva porque implica un diseño que ignora al país nacional; y crea un sistema de franquicias políticas que tiene como único norte lo electoral, ignorando la grave crisis nacional. No quiero confundir, creo en los partidos como canal de participación y células básicas de un orden democrático plural, no hay democracia sin partidos; pero, por su propia naturaleza, todas sus ejecutorias están en función de una lucha por el poder mismo y esto, sin instancias de amortiguación, puede atentar contra la unidad real. Por ejemplo, líderes partidistas que se plantean candidaturas presidenciales sin resolver primero la caída del dictador.

La fórmula idónea está en comprender que los factores democráticos rebasan a los partidos aunque, eso que se hace llamar sociedad civil, no haya hecho méritos organizativos para ganarse su puesto en la coyuntura actual.

ESPACIO POLÍTICO = CARGOS X CARGOS

El lugar común del político o elector inculturado es la “defensa de los espacios” a cualquier costo. Pocos se detienen a determinar cuál es el espacio que está defendiendo y el riesgo de su actitud irreflexiva. Eso explica la depresión colectiva cada vez que se ejecuta la elección fraudulenta; aunque no tenga sentido lógico el perfil sicológico de aquel que le da un cheque en blanco a un forajido y luego se queja amargamente porque éste lo cobró.

El espacio político es el de las libertades públicas, no es el del cargo de un determinado candidato. Y si ese cargo no tiene garantía de legitimidad, dado el esquema actual de franquicias políticas; o está sujeto al chantaje de aquellos que tienen el control institucional de los órganos del Poder Público; o está determinado por el secuestro presupuestario y la sistemática anulación institucional; o, simplemente, si ese cargo termina siendo el reflejo del mal gobierno que se combate; se hace mejor no pagar el alto precio de reconocimiento del opresor y sus actos para defenderlo.

POLITICA = PODER X PODER

La concepción ideológica del Estado, a nivel interamericano, lo vincula en lo social a la lucha contra la pobreza, especialmente la eliminación de la pobreza crítica, como elemento esencial para la promoción y consolidación de la democracia. Asimismo, el marco en que se desarrolla esta lucha no es el de la arbitrariedad o el abuso sino que los funcionarios gubernamentales deben actuar en el marco del respeto de los derechos de todos los factores sociales. En general, los líderes de eso que llaman oposición, no se han percatado que sus acciones y ejecutorias han sido irrespetuosas o desconocen el sufrimiento de un país depredado por mafias de todo tipo. Parece que el abuso llegó a su extremo; el ciudadano común no acepta a quienes convalidan a un Estado deshumanizador, estén donde estén.

PUEBLO = ELLOS

La incoherencia política ubica a la dirigencia en contravía a la del pueblo que pretende representar. El régimen solo está pendiente del saqueo generalizado y los factores democráticos están en línea a lo electoral, sin condiciones, “cuidando los espacios”. No existe un proyecto de país, esfuerzo por ofrecer una gerencia efectiva o identificación con los gravísimos problemas que lacera a la mayoría de los venezolanos. Lo único que pretenden es que los sigan acompañando por el camino de la improvisación y lo que, hasta ahora, se ha traducido en un suicidio político.

Lo obvio; si no se resuelve el problema de organización, cohesión y movilización de los factores democráticos, el esquema actual continuará. Si bien es cierto que el sistema de franquicia opositor se quebró irremediablemente, tal realidad no se traduce en una sustitución del liderazgo ni siquiera en un cambio de actitud. Prueba de ello será la forma en que se afrontará el nuevo reto de participar en las elecciones municipales, repitiendo el falso dilema e ignorando las fórmulas que permiten enfrentar con efectividad a un régimen autoritario. Esas premisas son la unidad del país nacional; la armonización de las dos instancias de liderazgo, los partidos y las organizaciones sociales; la lucha por las libertades como verdadero espacio político; la identificación y solidaridad con los representados; y el diferimiento de las aspiraciones individuales. Los hijos de esta viuda que es Venezuela se tienen que revelar, mostrar y volver a rebelar. Todos a la una.

PINOCHET: UN RECUERDO PARA EL FUTURO – Tulio Álvarez

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PINOCHET: UN RECUERDO PARA EL FUTURO

Tulio Álvarez / tulioalvarez17@gmail.com / En Twitter: @tulioalvarez

Escribo este artículo en la víspera de conmemorarse aquel inesperado arresto de Augusto Pinochet, detenido el 16 de octubre de 1998, en virtud de una orden de captura emanada por el juez español Baltasar Garzón. En ese momento histórico, Chile vivía una democracia limitada en virtud de la vigencia de la Ley Fundamental que aprobó Don Augusto antes de abandonar el poder. Solo comprendiendo tal situación se encuentra explicación a la actitud del Gobierno de la alianza Socialista-Democristiana frente a aquella detención.

SIN LIBERTAD NO HAY CONSTITUCIÓN

La primera vez que visité Chile fue el 3 de diciembre de 1991. Hice lo acostumbrado cuando viajo al extranjero, voy a las universidades y a las grandes librerías. Pero no encontraba un libro de derecho constitucional chileno que valiera el gasto para complementar mi colección latinoamericana. Era simple, qué importancia podía tener la Constitución en una dictadura. Esa fue la razón por la que no encontraba libros acreditados sobre una materia marcada por la definición de procesos de resguardo de las libertades ciudadanas, después de años de retorno a la democracia. Comprendí que el régimen que se había iniciado el 11 de septiembre de 1973 tenía aun graves secuelas a pesar de la salida formal del dictador.

LA DEMOCRACIA TUTELADA

Lo interesante del caso Chileno, además de las especiales circunstancias políticas que rodean la confrontación en un país hasta hoy dividido por la dirección marxista del Régimen de Allende, fue el mecanismo utilizado para la elaboración de la Ley Fundamental que produjo la apertura democrática. El Consejo de Estado, órgano no previsto en la Constitución Chilena de 1925, preparó un anteproyecto que fue entregado al General Augusto Pinochet quien, a su vez, lo entregó al Ministro del Interior Sergio Fernández Fernández. Este coordinó el equipo que preparó el proyecto definitivo, al margen de cualquier consulta y de la opinión pública. La propuesta aprobada por Decreto Ley Nº 3.464 de fecha 8 de agosto de 1980 disponía que la Constitución estaría vigente seis meses después de ser aprobada mediante plebiscito. Así el pueblo chileno se pronunció favorablemente sobre la nueva Constitución el 11 de septiembre siguiente. El texto fue promulgado el 21 de octubre y tuvo vigencia parcial desde el 11 de marzo de 1981.

La realidad fue que se dio un chantaje político; si no se votaba a favor, no se produciría la apertura al proceso electoral que en el documento se preveía. Pero al votar afirmativamente también se blindaba la influencia del régimen militar mediante diversos mecanismos; entre los que destacaba la permanencia de Pinochet y sus compañeros de armas en el comando de la fuerza armada, sin clara subordinación a la primera magistratura civil. Ese era el cuadro en 1998 en una sociedad profundamente dividida y con un comportamiento bipolar en el aspecto electoral. Además la simpleza con que fue aprobada la Constitución de 1980 contrastaba con lo dificultoso del procedimiento para modificarla.

PINOCHET CAE, PERO EN EL EXTRANJERO

El proceso iniciado por el Juez español Baltasar Garzón en contra de Pinochet constituye el antecedente más importante en la aplicación de la Justicia Universal. Pero la situación era más grave ya que se activaron procesos por violación de derechos humanos, abiertos por las víctimas, en Francia, Alemania, Noruega y Bélgica. A la par, en Suecia, el Procurador General Jan Danielsson, afirmaba que la extradición de Pinochet a su país dependía del pronunciamiento británico sobre la solicitud de los tribunales españoles; en Italia, el ministro de Justicia, Oliviero Diliberto, pedía al fiscal de la República de Milán, Francesco Saverio, abrir una investigación contra el ex gobernante chileno; en Suiza, las autoridades judiciales de Ginebra, intentaron querella penal contra Pinochet por secuestro y asesinato del ciudadano chileno-suizo Alexis Jaccard; y, en Luxemburgo, el ministro de Relaciones Exteriores, Jacques Poos, presentaba varias demandas por violación a los derechos humanos. Para Pinochet fue bastante aventurado abandonar territorio chileno.

CUÁL FUE LA BASE PARA ACTIVAR LA JUSTICIA UNIVERSAL

Además de las normas de derecho interno que en España tipificaban esos delitos, Garzón sostuvo que la calificación jurídico-penal de los hechos se apoyaba en: a) La Declaración de Moscú de 1943, suscrita por el Reino Unido de Gran Bretaña, EEUU y la Unión Soviética sobre crímenes contra la Humanidad; b) El Estatuto del Tribunal de Nüremberg de 1945, suscrito por el Reino Unido; c) La resolución de 16 de Diciembre de 1946 de la Asamblea General de Naciones Unidas aprobando los principios de los Estatutos y de la  Sentencia de Nüremberg; d) El Convenio de las Naciones Unidas de 9 de Diciembre de 1948 contra el genocidio; e) El Pacto de derechos civiles y Políticos de las NN.UU. de 16 de Diciembre de 1966; f) La resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas de Diciembre de 1973 sobre persecución de crímenes contra la Humanidad; g) La Convención contra la tortura de NN.UU. de 10 de Diciembre de 1984; h) La Declaración de la Asamblea General de NN.UU. sobre la desaparición forzada de personas de 1992; i) El Convenio Europeo sobre Represión del Terrorismo de 27 de Enero de 1977.

De acuerdo con esa normativa, los crímenes de lesa humanidad eran imprescriptibles, sus responsables no disfrutan de inmunidad diplomática ni pueden obtener estatuto de refugiado ni asilo político, y todos los Estados del Mundo están obligados a perseguirles y a colaborar en la persecución que de tales crímenes hagan otros Estados. Si esta situación se perfilaba así a finales del siglo pasado, son mayores los instrumentos que pueden ser alegados en la actualidad para activar la Justicia Universal. En el caso Pinochet se superó la barrera de la jurisdicción territorial que, en otros tiempos, impidió la persecución de los individuos que cometieron delitos contra la humanidad.

DESENLACE POLÍTICO

La solicitud de extradición formulada al Gobierno Británico dio inició a un largo proceso que fue obstaculizado por la anulación de una decisión previa de la Cámara de los Lores,  como consecuencia de que uno de los miembros del Tribunal especial ocultó su relación con la organización Amnistía Internacional, una de las partes en conflicto. Posteriormente, el Tribunal de siete Lores, en votación de seis votos a uno, determinó que Pinochet no tenía inmunidad y, en consecuencia, podía ser extraditado a España si así lo determinaba el Ministro del Exterior Británico Jack Straw. Pero no fue así.

Las trabas a la extradición se derivaron del estado de salud de Pinochet y por la limitación a los delitos imputados, en virtud de que sólo podía responder ante la justicia por aquellos cometidos después de septiembre de 1988, fecha en la cual el Reino Unido suscribió la Convención Internacional contra la Tortura. Pero la clave fue la misma defensa que el gobierno chileno ejecutó durante el proceso para que Pinochet fuese liberado por «razones humanitarias». Una decisión cerrada del Senado chileno había rechazado la detención y el presidente Eduardo Frei consideró la situación como un tema digno del Consejo de Seguridad Nacional, lo que implicó contener el pedimento español.

LA HISTORIA VUEVE A REPETIRSE

Solo como una curiosidad histórica voy a trasladar el argumento de Garzón para justificarse: “En Chile, desde septiembre de 1973, y al igual que en la República Argentina a partir de 1976, se producen toda una serie de acontecimientos y actividades delictivas cometidas bajo el manto de la más feroz represión ideológica contra los ciudadanos y residentes de estos países. Para el desarrollo de las mismas se siguen planes y consignas preestablecidas desde las estructuras de Poder, que tienen como fin la eliminación física, la desaparición, secuestro, previa la práctica generalizada de torturas de miles de personas“. Les pregunto, esto es extraño a Venezuela.

En realidad estaba en juego la estabilidad de Chile. Todavía no se habían concretado las acusaciones de corrupción contra el militar chileno y no había estallado el escándalo producto de las investigaciones por malversación de fondos públicos, debido al descubrimiento de cuentas bancarias secretas en el Riggs Bank de Estados Unidos. Creo que bajo está información el comportamiento en defensa de Pinochet hubiera sido radicalmente distinto. Hoy se activa una jurisdicción universal en temas como el de derechos humanos pero también los mecanismos consagrados en tratados internacionales y bajo el principio de colaboración internacional permiten la persecución del terrorismo, narcotráfico, legitimación de capitales y, en general, delitos económicos transnacionales. Basta el reconocimiento internacional de la jurisdicción del tribunal; y tengo el presentimiento de que eso es lo que está pasando en forma acelerada en conflictos y controversias muy cercanas a nosotros. Insisto, el mundo de los criminales transnacionales es cada vez más pequeño y sus viajes se disminuirán hasta tener al país por cárcel.

Inquisidores tras los Verdugos II / Los Lobos se Acercan – Tulio Álvarez

Inquisidores tras los Verdugos II

LOS LOBOS SE ACERCAN

La semana pasada dediqué algunos comentarios a la reciente instalación en la ciudad de Washington de un alto tribunal de Justicia, auspiciado por la Organización de Estados Americanos, conformado por los ciudadanos venezolanos designados por la Asamblea Nacional en el mes de julio de 2017. La conclusión inmanente en el escrito fue que ninguno de los factores se tomaba en serio la situación, quizás asumiendo que una figura como Almagro era capaz de activar acciones irresponsables sin alguna cavilación y de manera inconsulta. Es evidente que, en cierta forma, ese menosprecio se extiende al accionar de la comunidad internacional en la resolución de los asuntos internos de los Estados. Queridos amigos, enseriémonos porque existen precedentes.

En general, los regímenes políticos latinoamericanos se revelaron sumamente frágiles en el siglo XX. La explicación puede encontrarse en el hecho de que la utilización de los métodos violentos se manifestaba como proceso para cambiar a los gobernantes a conveniencia, sin consecuencias. Pero en la actualidad el fragor golpista se ejerce con cierto disimulo. El recato con que se presentan los nuevos mecanismos de la antidemocracia responde a que la comunidad internacional ha tomado consciencia sobre la necesidad de defender el orden constitucional particular en cada Estado y asume medidas de variada índole como embargos comerciales, limitación de la ayuda internacional, exclusión de los organismos internacionales, suspensión de visas a los altos funcionarios del régimen, aislamiento e, inclusive, intervención directa.

EL PELIGROSO PRECEDENTE LIBIO

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas intervino en la crisis de la Jamahiriya Árabe Libia, a pesar de tratarse de condiciones diferentes al golpe de Estado, ante la ejecución de acciones contra la población civil y la violación de los derechos más fundamentales del ser humano. Se ejecutó la Resolución 1970 (2011), aprobada por el Consejo de Seguridad en su 6491a sesión, celebrada el 26 de febrero de 2011; y complementada por la Resolución 1973 (2011), aprobada por el Consejo de Seguridad en su 6498a sesión, celebrada el 17 de marzo de 2011. Para ello se estableció un Comité de dicho Consejo, el 26 de febrero de 2011, para supervisar las sanciones pertinentes y cumplir con las funciones establecidas por el Consejo de Seguridad en el párrafo 24 de la Resolución 1970 (2011). El mandato del Comité se amplió posteriormente por la Resolución 1973 (2011) para aplicar medidas innovadoras en el ámbito internacional.

LA ACTIVACIÓN DE LA JUSTICIA UNIVERSAL

Quiero resaltar que en el texto de la primera Resolución se decidió instruir al Fiscal de la Corte Penal Internacional para que actuara en la investigación de los hechos relacionados con la situación imperante desde el 15 de febrero de 2011. Además, aun cuando se reconoce que los Estados que no son partes en el Estatuto de Roma no tienen obligación alguna en virtud de él, se instó a todos los Estados y organizaciones regionales y demás organizaciones internacionales competentes a la cooperación con las acciones que debería articular la Corte con el Fiscal mencionados. Por otra parte, se invitó al Fiscal a informar sobre las medidas procesales adoptadas en virtud del mandato conferido.

La profusión de medidas asumidas en el caso de Libia es impresionante y refleja un cambio profundo en la comunidad internacional que parece no estar dispuesta a repetir la vergonzosa actuación en el caso de Rwanda. En el caso de Venezuela apenas se asoman algunas medidas parciales, lo que viene es peor.

CONGELACIÓN DE ACTIVOS Y CANAL HUMANITARIO

En la Resolución N° 1973 (2011), además del tema de la congelación de activos en todas partes del mundo de las autoridades libias e, inclusive, del propio Estado, se incluyeron muchas otras entre las que destacan:

  1. Exigencia a que las autoridades libias cumplieran las obligaciones que les imponía el derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, las normas de derechos humanos y el derecho de los refugiados, y adoptaran todas las medidas necesarias para proteger a los civiles, satisfacer sus necesidades básicas y asegurar el tránsito rápido y sin trabas de la asistencia humanitaria. Bajo este mismo parámetro, el Régimen de Maduro comete una gravísima violación del derecho internacional al no abrir el canal humanitario ante la escasez de alimentos y medicinas, por señalar algún ejemplo.
  2. Expresa autorización a los Estados para que, actuando a título nacional o por conducto de organizaciones o acuerdos regionales y en cooperación con el Secretario General, adoptaran todas las medidas necesarias para proteger a los civiles y las zonas pobladas por civiles que estén bajo amenaza, aunque excluyendo el uso de una fuerza de ocupación extranjera de cualquier clase. El que crea que una intervención se circunscribe a una invasión militar está muy equivocado.
  3. Establecer una prohibición de todos los vuelos en el espacio aéreo de Libia y autorizar a los Estados a adoptar todas las medidas necesarias para hacer cumplir la prohibición de vuelos impuesta. Además, se estableció un esquema de inspección, incluidos los puertos y aeropuertos, y en alta mar, de los buques y las aeronaves con origen o destino a Libia. Esto fue más efectivo que cualquier embargo.
  4. Ordenó a todos los Estados que negaran la autorización a toda aeronave matriculada en Libia o de propiedad de nacionales o empresas de ese país o utilizada por ellos, para despegar de su territorio, aterrizar en él o sobrevolarlo. De esta forma se aisló completamente al país.
  5. Decidió que las personas señaladas como funcionarios, familiares o testaferros estaban sujetas a las restricciones de viaje impuestas en los párrafos 15 y 16 de la resolución 1970 (2011); y decidió también que las personas (funcionarios, familiares o testaferros) y entidades libias, públicas y privadas, estaban sujetas a la congelación de activos. Esto en cierta forma provocó la hecatombe final.

LOS GOLPES DE ESTADO PASARON DE MODA

Esta experiencia me llevó a advertir en la 5ª Edición de mi libro Instituciones Políticas y Derecho Constitucional que, ante tal viraje de las reglas del juego en la realidad global, ni siquiera una intervención unificada y directa de la fuerza armada como institución (Golpe de Estado), asumiendo el liderazgo y responsabilidad en la dirección posterior del proceso, puede tener un desenlace feliz para sus ejecutores. Sólo queda un flanco desde el cual atacar para desarrollar la forma autoritaria; y ese es utilizar los propios mecanismos democráticos para anular la forma democrática. Paradójicamente y al margen de la lógica más elemental, el principal de esos mecanismos es la utilización del sufragio como mecanismo de fraude constitucional.

Después de la toma del poder por medio de una elección, con base a esa legitimidad de origen, se han desarrollado procesos de concentración de poder, típicamente latinoamericanos, en los que se aplican dos tipos de fraude: el constitucional a través de la convocatoria de procesos de revisión de la Constitución o de reforma legislativa para intervenir los poderes públicos y sustituir a las autoridades que los dirigen; y el electoral, en el que mediante la aplicación de sistemas en que rinda al máximo el principio mayoritario, el control de los registros de identidad y de electores, la manipulación de circuitos utilizando el gerrymander, la subordinación de los organismos de supervisión de las elecciones, el financiamiento ilegal utilizando los recursos del Estado y el tráfico de influencias, sin contar el papel del narcotráfico, el resultado está cantado. Esta es la moda.

Parece que en Venezuela no nos hemos percatado de la gravedad del escenario que se está presentando con la activación de un “alto tribunal de Justicia” y una Fiscal, venezolanos, en Washington, bajo el patrocinio de la OEA y la ONU. Llegó la hora de exigir a los factores políticos que actúan en las tablas criollas que se enserien en la valoración de los riesgos que corre la soberanía nacional. Si no lo hacen, van por algo más que sus bienes y perderán algo más que el poder político. Mientras un pueblo sufre calamidades y desastres que no se corresponden con su historia, dignidad, recursos y gentilicio. No más barbarie.

Tulio Álvarez

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INQUISIDORES TRAS LOS VERDUGOS – TULIO ÁLVAREZ

 

INQUISIDORES TRAS LOS VERDUGOS

Les pregunto: ¿Qué legitimidad tenía el Juez español Garzón para ordenar la captura internacional del General Augusto Pinochet por supuestos crímenes que no ocurrieron en territorio español? La respuesta a esta interrogante tiene absoluta vigencia ante la reciente instalación en la ciudad de Washington de un alto tribunal de Justicia, auspiciado por la Organización de Estados Americanos, conformado por los ciudadanos venezolanos designados por la Asamblea Nacional en el mes de julio de 2017.

Mi interés aquí no está en analizar jurídicamente la legitimidad o no de un tribunal que se constituya en tales circunstancias, lo cual ha comenzado a ser un interesante tema que se inscribe en la filosofía del derecho y en las materias propias del Derecho Constitucional. En realidad, me interesa más escarbar en la justificación y efectos políticos de medida tan innovadora; y el respaldo tan atrevido que le ha dado el Secretario General del organismo regional. Esto me da la ventaja de no colocarme en los extremos y eludir debates estériles. Además, estoy convencido de que el aspecto jurídico es un elemento secundario, por decir lo menos, en aquellos que ejecutan tal estrategia.

La valoración de la acción apadrinada por Almagro podría ser considerada descabellada, sin base, un teatro más para ocultar un desastre singular, hasta irrelevante. Calificaciones que se asimilan a aquellas utilizadas en variados escenarios del pasado en los que se constituyeron gobiernos o estructuras representativas de factores de resistencia política en el exilio. Unas quedaron en testimonios históricos pero otras se convirtieron en plataformas de lucha.

Por ejemplo, uno de mis personajes históricos dilectos, me refiero al General Charles de Gaulle, huyó de Francia y constituyó un gobierno francés en el exilio para hacer contrapeso al nazismo. En realidad, el Gouvernement de la France Libre era el mismo y un ayudante, en su principio. Se valió de la BBC para realizar su appel du 18 juin, llamando a todos los franceses a enfrentar el totalitarismo. Utilizó el respaldo de Winston Churchill, con él cual estaba unido por una profunda y mutua antipatía. Sumo respaldos y, al final, entró a una París liberada no como general sino como jefe del gobierno provisional. Sus armas: Fuerza de voluntad, vocación unitaria en tiempo de guerra y respaldo internacional de algunos Estados que reconocieron su status por pura conveniencia.

Lo cierto del caso es que después del 30-J y la respuesta alambicada que nos llevó a la desarticulación y la nada, la comunidad internacional en general, Almagro en particular, quedaron movidos. Como sostener la tesis de una dictadura brutal, fraudulenta y opresiva si, en lo interno, las señales objetivas estaban en orden a la adecuación progresiva del status político en el mejor estilo de Vichy. Pues la respuesta que ha dado en lo político es contundente; si en Venezuela no designaron un gobierno con quién entender una factible transición, entonces se constituye en el exilio un Tribunal de Justicia debidamente apoyado por el legítimo órgano de soberanía nacional, al tiempo que se reconoce la entidad de la Fiscal General de la República, la cual a su vez es respaldada por sus pares de todo el continente.

Bien por Almagro al retomar la crítica imagen internacional pero, ¿basta con tal performance? ¿Cuál es la competencia para que no se crucen los brazos las damas y caballeros en las oficinas de la OEA? Lo que sucedió en Washington no tiene precedente sino en tiempos de guerra. Supuestamente carente de competencias y ámbito de acción, el resultado final estará sujeto a las decisiones adecuadas a la crisis. E imagino que allá están vividos en lanzar los dardos dónde corresponde; mientras que aquí, el régimen de maduro y los factores económicos que lo apoyan, están seriamente concentrados en neutralizar lo que viene. Pero, insisto en preguntar, ¿qué es lo que debería venir?

Simplemente, la activación de una jurisdicción universal en temas tan álgidos como el de derechos humanos. Con la legitimidad de origen que le dio la Asamblea Nacional, el respaldo y adscripción de la ONU y OEA, además del reconocimiento de las democracias del Continente y la Unión Europea, previa definición reglamentario del ámbito de sus actuaciones, un cuerpo de esta naturaleza le puede crear un tremendo conflicto al régimen de Maduro si se constituye en un órgano: a) Que canaliza las denuncias sobre la violación de derechos humanos en Venezuela o de ciudadanos venezolanos en el extranjero activando los mecanismos de protección previstos en los tratados internacionales de derechos humanos; b) Que se activa en el conocimiento de los crímenes vinculados a la corrupción y lavado de dinero, ejecutados por funcionarios o autoridades venezolanas y sus colaboradores, auxiliado por la Fiscal General en el exilio; c) Que entra a conocer la constitucionalidad de los contratos de interés nacional celebrados por el régimen irrespetando procedimientos y mecanismos de control establecidos en la Constitución; y d) Asume la activa inquisición ante organismos e instituciones de los Estados, bajo los parámetros de colaboración internacional, con el objetivo de establecer los vínculos transnacionales de los delitos económicos cometidos contra el pueblo de Venezuela.

Si el organismo instalado en Washington tiene reconocimiento internacional las consecuencias son inmediatas y graves. Pueden hacer requerimientos de información a los Estados, pueden librar orden Internacional de detención ante las autoridades judiciales de otros países, pueden alertar a los miembros de la comunidad internacional sobre las irregularidades de contratos internacionales no validables; en fin, pueden aprovechar todos los mecanismos consagrados en los instrumentos diseñados para la lucha contra el terrorismo, narcotráfico, legitimación de capitales y , en general, delitos económicos transnacionales. Los tratados y el principio de colaboración internacional son suficientes para cumplir tales cometidos.

Imaginen el caso Odebretch. La información está en las fiscalías de todos los países que fueron víctimas de depredación. Se puede requerir y con seguridad la van a dar. Los perpetradores han declarado como se canalizó la corrupción en Venezuela. La determinación de responsabilidad pasa por librar orden Internacional de detención contra los investigados. Al tramitarse y producirse una eventual detención, el afectado seguramente acudirá ante los altos tribunales de los países que ejecuten la orden, alegando la irregularidad del proceso y la falta de jurisdicción del tribunal que libró la orden. Pero, ¿cómo podría establecerse la ilegitimidad; si la cancillería de ese país se ha pronunciado sobre la situación de ruptura del orden constitucional en nuestro país y comparte el criterio que avala a la Asamblea Nacional como legítimo cuerpo representativo del pueblo venezolano? Difícil cuestión, pero mientras tanto tienen los sesenta (60) días de detención provisional que en promedio establecen los tratados. Suficiente para crear angustia.

La ejecución del proceso implicaría poner al detenido ante el alto tribunal en Washington y el gobierno de los Estados Unidos, que presta su anuencia cuando quiere, tendría que poner a disposición del tribunal un establecimiento de detención federal mientras se desarrolla el proceso. Lo interesante es que hemos llegado a un punto en que las acciones van por la libre, ¿quién iba a pensar hace pocos días que los perseguidos iban a encontrar refugio y reconocimiento formal bajo el patrocinio de la OEA? ¿Quién puede pensar que es un acto producto de una acción irreflexiva que no midió las consecuencias o no realizó las consultas del caso?

Si existe la voluntad política todo se puede, más si hay respaldo de la comunidad internacional y se aplica la jurisdicción universal. De Gaulle no dudó a la hora de actuar. No era constitucionalista, ni siquiera abogado, pero tenía una aguda perspicacia política a pesar de ser militar. Lo único que les puedo decir es que este mundo cada día es más pequeño para los hijos de la corrupción. Y yo tengo la certeza que, al igual que lo dijo en su corta alocución el héroe francés, los mismos medios que nos han vencido pueden darnos un día la victoria. Y está a la vuelta de a esquina.

Tulio Álvarez

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Este Domingo Tulio Álvarez, se viene de Poemas, ¡para limpiar la mente!

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Jorge Palacios, ha penetrado con Poemas y “Entreversos”, una audiencia muy selecta y especial, que se eleva domingo a domingo, impidiendo que el Alma se llene de odio….!

Este  domingo a las 9 pm estaré con @jorgepalacios y @mechidetulio @mechidetulioart en el programa Entreversos hablando de poesía… si, de poesía… Para limpiar la mente. Por el Canal-i.

 

Mortal Amanecer – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
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Voy a ser fiel a mi promesa de no tocar el tema electoral en esta coyuntura. Apenas se desencadenó el debate, manifesté que no iba a opinar: Primero, porqué está implícito un falso dilema, en algunos casos propuesto en forma sospechosa por factores interesados en promover la participación bajo cualquier condición o aquellos montados en la abstención. Sin duda alguna los extremos se tocan. Pero quizás el segundo factor que me lleva a no perder el tiempo en tamaña discusión es el más relevante. Estoy convencido de que los alfiles y caballos se activan en el tablero de ajedrez con miras de lograr un jaque más temprano al que podría prever cualquier estrategia. Me explico.
Una de las diferencias sustantiva entre el proceso constituyente de 1999 y el teatro que se está montando desde el 1º de mayo de este año es la definición de unas bases de convocatoria aprobadas por el pueblo que previeron, en aquel tiempo, un tiempo máximo de funcionamiento de seis meses. Y ese parámetro se respetó milimétricamente no excediéndose el mandato conferido a la Asamblea Nacional Constituyente, al menos en el aspecto temporal. Pero no fue así en el ámbito material de actuación por cuanto, sin haber aprobado el Texto Fundamental que sustituiría la Constitución de 1961, se produjo la intervención de los poderes públicos, violentando los más elementales principios del derecho constitucional democrático.
Y aquí se añade otra diferencia entre ambos procesos. Las bases de la Constituyente de 1999 preveían la activación de la soberanía popular mediante la aprobación del proyecto constitucional en un referéndum que efectivamente se realizó el 15 de diciembre de ese año. No es así en la actualidad. El fraude constitucional fraguado este año no contempla la convocatoria de un acto convalidador del pueblo soberano. Eso implica que mañana podemos amanecer con una nueva Constitución y aquí no ha pasado nada; excepto que desaparecería todo vestigio de institucionalidad y esperanza de restauración democrática.
Algunos podrían considerar que el aparato usurpador que se ha denominado A.N.C., en estos ejercicios de manipulación semántica, es un proyecto de mediano plazo con el que se pretende sustituir la Asamblea Nacional. Pero yo les digo que, sin desestimar sus poderosos argumentos, nada impide en esta hosquedad que se apruebe el texto Fundamental al mismo tiempo que se determina mediante disposición transitoria la continuidad de esa A.N.C. Esto hasta tanto no se cumpla con los otros dos objetivos definidos en el artículo 347 constitucional. Me refiero a la transformación del Estado y a la creación de un nuevo orden jurídico.
De esta manera esa A.N.C. sin legitimidad, dada su matriz fraudulenta, quedaría bendecida como instrumento de gobierno y de creación normativa. Se me ocurre hablar de una especie de nucleogénesis constitucional que se obtendría gracias a un Texto aprobado por aclamación asambleísta redactado en la penumbra por cualquier autor anónimo que se preste a ello. La pregunta que surgiría de un analista despierto es evidente: ¿Por qué apresurar un proceso y precipitar los acontecimientos si no existe necesidad aparente? La respuesta está en una cuestión elemental; la economía, mis queridos lectores.
Se hace imprescindible que la nucleogénesis culmine en la nucleosíntesis que se materializaría en una nueva Constitución para validar el proceso de endeudamiento nacional, los contratos de interés nacional y los actos de disposición concesionaria de los recursos naturales del país. Los que conocen el movimiento internacional de los compromisos asumidos por la República saben perfectamente que la anulación de las funciones de la Asamblea Nacional bloquea cualquier inyección de recursos frescos que permita al régimen subsidiar y paliar el desastre económico existente. Y aquí un nuevo Texto Constitucional es imprescindible para sentar la nueva legitimidad de autoridades y, consecuencialmente, de sus actos írritos. Vuelvo a explicarme.
De acuerdo a lo estipulado en el texto fundamental, el candidato electo debe asumir el cargo el diez de enero del primer año del período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional. La Constitución de 1999 si trae importantes cambios, para mal, en la regulación de la figura presidencial y no tuvo que pasar mucho tiempo para que el efecto se sienta. Uno de los aspectos más delicados es el relacionado con el período presidencial, ampliado a seis años con la posibilidad de reelección inmediata, por una sola vez, para un período adicional. Se descartó así el periodo quinquenal de la Constitución de 1961 o la propuesta de asumir la solución americana de recortar el periodo a cuatro años con reelección inmediata por una sola oportunidad. Luego vendría la elección indefinida como causa eficiente de cualquier dictadura y de toda violencia.
Les advierto que los primeros dos años del primer mandato de Hugo Chávez Frías que comenzaron el 3 de febrero de 2000 en realidad se convirtieron en un primer periodo presidencial por la retroactiva aplicación de la Constitución, en virtud de la Sentencia del 5 de abril de 2001 dictada por la Sala Constitucional con ponencia de José M. Delgado Ocando. Fue así que en virtud de la aprobación de la Carta Fundamental de 1999 y el “proceso de relegitimación” que se realizó en julio de 2000, el segundo periodo de Chávez se inició el 10 de enero de 2001.
De acuerdo al criterio jurisprudencial, el artículo 16 del Decreto del Régimen Transición del Poder Público puso efectivamente término al primer mandato del Presidente Hugo Chávez. El previo mandato encontraba su sustento en la Constitución de 1961 y, sin explayar mayores explicaciones, se argumentó que una nueva investidura debía nacer de la Constitución que se había aprobado recién, conforme al proceso de producción originaria normativa iniciado con el Referéndum del 25 de abril de 1999.
Ahora bien, la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente estuvo signada por “el propósito de transformar al Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico que permitiera el funcionamiento efectivo de una Democracia Social y Participativa” y no por la modificación del periodo de los poderes públicos. Al menos esta conclusión surge del texto de la Resolución N° 990217-32 de fecha 17 de febrero de 1999, emanada del Consejo Nacional Electoral, y de las bases de convocatoria aprobadas en el mencionado referéndum. Mal puede, entonces, considerarse compatible con una democracia participativa el alargar el mandato presidencial por vía de una sentencia, así sea del máximo Tribunal, sin una consulta expresa y directa al pueblo. Pero eso es lo que piensan hacer otra vez.
Este mismo argumento cabe con la prórroga o anulación del mandato del Presidente de la República, de los Gobernadores de los Estados y de los Alcaldes de los Municipios, producto de la vigencia del Decreto del Régimen Transición del Poder Público, hasta la celebración de los comicios populares regulados por el Estatuto Electoral del Poder Público, en virtud de una decisión expresa de la actual A.N.C. como lo hizo la Asamblea Constituyente de 1999. En aquel tiempo se hizo para definir que el período constitucional de Chávez debía concluir el 10 de enero de 2007 en lugar de febrero de 2004; hoy lo van a volver a aplicar para alargar el periodo de Maduro, sin elecciones; o para anular cualquier resultado electoral regional o municipal que sea adverso.
Para explicar la complejidad del alegato anterior tendría que utilizar un espacio muy superior al de estas líneas pero también habría que mostrar unas cartas en un juego de tramposos. Pero me basta con señalar la gravedad de la materia para destacar la superficialidad de ciertos debates. Si me insisten con el falso dilema, les contestaré que mi preocupación por la validación del desangramiento económico del país y el tema del fraude que tienen montado para perpetuarse en el poder, mediante el mecanismo cantado de la A.N.C., no me deja espacio ni paciencia para hablar pendejadas. Y perdonen la vulgaridad. No van a esperar dos años. Mañana podemos amanecer con otra Constitución y ya les dije cuál es la intención.

Honrar, Honra: El Dr. Tulio Álvarez 34 años de docencia en la UCAB – Foto –

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Víctor Manuel García Hidalgo – Editor de Infocifras.Org

Nuestro amigo, contertulio y compañero caminante de las mañanas Tulio Álvarez, en una de esas conversaciones que sostenemos las mañanas, me dijo: “comencé a ser feliz, cuando llegue a la Universidad. Si vuelvo a nacer, me gustaría dar clases en la Universidad”…

No hay dudas, para Tulio Álvarez, su vida es la universidad y la universidad es su vida. 34 años como docente en la UCAB, que hoy le rinde honores y 35 años, haciendo lo mismo en “la Casa que vence las Sombras”, nuestra querida y siempre recordada: UCV.

Doctor en Derecho Constitucional, profesor de pregrado y postgrado. Hoy al ver a Tulio, recibiendo la Orden Andrés Bello, de manos del Rector José Virtuoso, se de un común amigo, que ya no está con nosotros, pero desde allá arriba, está lleno de contento, el Dr. Enrique Tejera París.

Mañana nos espera Amandini….. Diría el Dr. Mario Valdez, vale…

 

La cuestión catalana – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
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El próximo 1º de octubre, el gobierno autónomo de Cataluña pretende realizar un referéndum vinculante que defina la independencia inmediata de la región. Sin embargo, la Constitución de 1978 establece en su artículo 2 que el orden constitucional español se fundamenta en la “indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”. Tal parámetro ha impulsado al Gobierno del Partido Popular y a numerosos factores de la vida política a calificar la inconstitucionalidad del proceso. Controversia tan relevante, aunada al hecho de la inexistencia de debate sustantivo sobre el tema constitucional en Venezuela, me lleva al análisis de los conflictos que pueden impactar el funcionamiento del Estado ibérico.
Solo la historia del constitucionalismo nos permite comprender la complejidad del problema. En especial, se debe destacar que fue la apertura democrática que derivó de la muerte de Franco el evento que produjo la reversión de las libertades y la previsión de un sistema de autonomías. En el caso de Cataluña, el cerco que provocaba el poder central era más asfixiante dado el predominio del bando republicano durante la guerra civil. La victoria final de los nacionalistas provocó la prohibición del catalán como lengua hasta que la nueva Constitución previó que las demás “lenguas españolas” serían también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, rescatando así “la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España” como patrimonio cultural.
Pero el querer catalán fue por más. Se produce la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1979 mediante la Ley Orgánica 6/2006 de 19 de julio de 2006, lo que inmediatamente creó conflictos sobre la función del Estatuto de Autonomía y la delimitación del contenido funcional y material de las competencias entre la Generalitat de Cataluña y el Estado Central. Ante tal situación, los Diputados del Grupo Parlamentario Popular del Congreso plantearon ante el Tribunal Constitucional el recurso de inconstitucionalidad núm. 8045-2006 que derivó en la Sentencia 31/2010 del 28 de julio de 2010. En la decisión judicial se determinó que carecen de eficacia jurídica interpretativa las referencias del preámbulo del Estatuto de Cataluña a «Cataluña como nación» y a «la realidad nacional de Cataluña»; además, declaró la inconstitucionalidad parcial del Estatuto fijando criterios interpretativos del mismo.
Uno de los alegatos sustantivos de los recurrentes fue que el Estatuto violentaba el principio de solidaridad que implica el “establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español, y atendiendo en particular a las circunstancias del hecho insular”. Tal parámetro deriva en la previsión de que “las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales”. Y algunos factores catalanes consideran que la recaudación tributaria de su región contribuye para el desarrollo de otras regiones. Si comparamos la proporción del producto interno bruto de Cataluña y su población con el de España constataremos tal aserto pero no en la magnitud que proclaman las autoridades catalanas. A todo evento, el mismo argumento se podría aplicar a otras regiones de gran potencialidad y no por ello se debe aceptar la disgregación territorial.
Pero la realidad es que los nacionalismos o regionalismos se prestan para todo tipo de confrontación. La Sentencia 31/2010 radicalizó el proceso y, bajo el manto de la reacción que provocó, se cobijó el separatismo. Después del proceso electoral de 2012, Artur Mas, líder de los nacionalistas de centroderecha agrupados en Convergència i Unió (CiU) y presidente de la Generalitat, convocó un referéndum de independencia que fue inmediatamente bloqueado como tal por el Tribunal Constitucional, en virtud del recurso de inconstitucionalidad núm. 5829-2014 interpuesto por el Presidente del Gobierno Español.
La sentencia estableció el criterio de que “en el marco de la Constitución una comunidad autónoma no puede unilateralmente convocar un referéndum de autodeterminación para decidir sobre su integración en España” pero dejo abierta una puerta al ratificar el “derecho a decidir”; siempre que se interpretara dentro de los parámetros constitucionales ya que el “derecho a decidir de los ciudadanos de Cataluña no aparece proclamado como una manifestación de un derecho a la autodeterminación no reconocido en la Constitución, o como una atribución de soberanía no reconocida en ella, sino como una aspiración política a la que sólo puede llegarse mediante un proceso ajustado a la legalidad constitucional con respeto a los principios de legitimidad democrática, pluralismo y legalidad”.
Y esa ambigüedad se manifestó el 9 noviembre de 2014, con dos preguntas en la papeleta que reflejan una contradicción absoluta, al menos desde un punto de vista técnico: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado? Y ¿que sea un Estado independiente?” Un Estado, para serlo, necesariamente debe ser independiente. De manera que no se puede determinar que pretendían proponer los secesionistas con la primera pregunta. Se votó y no pasó nada.
En el proceso marcado con una altísima abstención, participaron 2.305.290 electores con resultado: a) -Sí-Sí: 80,76% (1.861.753 votos); y b) -Sí-No: 10,07% (232.182 votos). Y el efecto colateral fue la división de la coalición de gobierno de CiU que gobernó durante más de 25 años, complicando aún más el escenario político catalán y recomponiendo las fuerzas en las siguientes elecciones a favor de los independentistas. Para que fuera más completa la faena, Artur Mas enfrentó cargos de desobediencia civil y mal uso de fondos públicos; precisamente por la activación del referéndum de 2014, quedando inhabilitado por dos años.
Evidentemente, el resultado no fue vinculante y parece que fue asumido con miras a una negociación para obtener ventajas dentro del sistema de autonomías y, por qué no decirlo, ejecutar la clásica estrategia para obtener simpatías electorales del voto sentimental, la mayoría de las veces irracional. Carles Puigdemont, nuevo Presidente de la Generalitat e impulsor de la secesión, parece seguir el mismo esquema aunque tenga una fuerza mayor cuya presencia más evidente es la Associació de Municipis per la Independència (AMI) que agrupa a 787 municipios que promueven la secesión.

Pero el Gobierno Popular y los factores institucionales españoles se toman muy en serio el proceso para evitar un efecto dominó que podría determinar acciones similares; por ejemplo, en el País Vasco. Lo cierto del caso es que existe una tendencia interesante que se puede detectar en casos como Canadá y el problema quebecois; UK y el ánimo escoces; o el atípico ardid ruso tratando de dar legitimidad a la separación de Crimea en perjuicio de Ucrania. Y no puedo desechar la otra modalidad de utilizar los procesos que implican la activación de una Fuerza Constituyente Inicial, con fines fraudulentos, para destruir la democracia utilizando sus propios mecanismos. Como sucede en algún país de América Latina.

KGB – STASI – G2 ESTADO DE SOSPECHA – Tulio Álvarez

Tulio Álvarez
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Alfred Helmut Naujocks fue un oficial de la Gestapo que pasó a la historia por ser el responsable de ejecutar el montaje que sirvió de justificación a la inicial conflagración que derivó en la Segunda Guerra Mundial. El evento se conoce como el incidente de Gleiwitz, una pequeña ciudad alemana en la frontera con Polonia.
La trama fue sencilla. La noche del 31 de agosto de 1939, varios soldados polacos asaltaron una estación de radio, asesinaron a un trabajador e hicieron un llamado al derrocamiento de Hitler dirigido a la población de origen polaco. La reacción no se hizo esperar, el aparato comunicacional totalitario aderezó la afrenta y, al día siguiente, las tropas alemanas invadieron al vecino sin previa declaración de guerra.
En los juicios de Nuremberg, Naujocks confesó que fue precisamente él quien dirigió la operación con el nombre código Himmler para identificar grupos disidentes en ciudades fronterizas y justificar la invasión. Los supuestos soldados polacos eran efectivos de las SS y el muerto era un alemán sospechoso de hacer resistencia al régimen ajusticiado algunas horas antes. También utilizaron a varios prisioneros del campo de concentración de Dachau para uniformarlos como polacos y asesinarlos. Eran la prueba de la agresión.
Pero Francia y el Reino Unido, a diferencia de su inacción inicial con las anexiones de Austria y Checoslovaquia, reaccionaron y respondieron la invasión a Polonia con la declaratoria de guerra que inició la Segunda Guerra Mundial. La tragedia con mayor costo de vidas humanas de la historia, en la que el pueblo polaco llevó la peor parte.
El totalitarismo se abraza a sí mismo y los extremos se tocan. Nazismo y comunismo, caras diversas de la misma moneda, pactan y reparten. Desde el frente oriental, casi simultáneamente, se produce la invasión soviética a Polonia; y unos 14500 oficiales polacos son capturados e internados en tres campos de concentración en la URSS, en ese mismo año 1939. Entre abril y mayo de 1940, durante cinco semanas, la policía secreta de los comunistas denominada NKVD estuvo transportándolos desde campos de concentración en Starobielsk, Kozelsk y Ostashkow hacia un lugar en la carretera Smolensk-Vitebsk. La orden de Stalin era eliminar a los prisioneros.
Fue en 1943, cuando el ejército alemán de ocupación descubrió una gran cantidad de sepulturas en el bosque de Katyn, cercano a la ciudad rusa de Smolensk. Las víctimas habían recibido un tiro en la nuca. Lo interesante es que los nazis culparon a los soviéticos y éstos, a su vez, acusaron a los nazis. Así se inició una guerra propagandística que, evidentemente, perdieron los alemanes en un primer round. Pero las cosas comenzaron a cambiar a la muerte de Stalin.
En un discurso pronunciado el 25 de febrero de 1956, en el marco del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, Nikita Kruschev denunció lo que calificó como «los errores y crímenes de Stalin». Él manifestó que daría a conocer la información por etapas porque el pueblo soviético no estaba preparado para tales revelaciones. El discurso no fue publicado en la Unión Soviética sino hasta 1988.
Sin embargo, a través de los canales regulares del partido, en lo interno; y fugas de diversa connotación, en lo externo, se hizo del conocimiento público la calificación del Stalinismo como un régimen de sospecha, miedo y terror. Nikita Denunció el culto a la personalidad, el terrible daño que produjo Stalin al violar el principio de la dirección colectiva del partido y acumular inmensos e ilimitados poderes.
Traigo a colación estos hechos porque ayudan a conocer la actuación de estos cuerpos de seguridad. Efectivamente, después de múltiples reformas el NKVD se dividió en el MVD (Ministerstvo Vnútrennij) y la KGB (Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnosti) como Comité de Seguridad del Estado que trabajó como policía política y ejecutó las actividades de inteligencia y contrainteligencia. La Gestapo supuestamente desapareció con el Régimen Nazi pero la República Democrática Alemana (RDA), versión dividida de la Alemania Comunista, creó el Ministerio para la Seguridad del Estado (Ministerium für Staatssicherheit), la famosa Stasi.
Aunque la que sería la más célebre policía política del mundo aparentemente seguía el modelo comunista, sus raíces no estaban tan separadas de los mecanismos de seguimiento, manipulación y distracción ejecutados por los Nazis. Muchos de sus funcionarios tenían ese oscuro origen. La Stasi tenía un departamento especial para neutralizar personas bajo sospecha, vigilancia de comunicaciones, control de lealtad de los efectivos del ejército e, inclusive, un equipo técnico de asesoramiento en la ejecución de fraude electoral en las democracias occidentales.
Gleiwitz y Katyn demuestran la capacidad de manipulación de los regímenes comunistas y la profunda deshumanización implícita en cualquier totalitarismo. El control de los medios les permite transfigurar la realidad a pesar de cualquier evidencia. Un último dato de interés. Expertos en el tema sostienen que con la instauración del comunismo en Cuba y la necesidad de una policía política efectiva, Fidel Castro prefirió el modelo de la Stasi al de la KGB. Así nació la G-2. Aparato que enfrentamos los venezolanos en esta hora aciaga sin que la mayoría se percate de su acción.

UCV Rechaza secuestro del Prof. Ángel Zerpa por parte del Sebin y Paramilitares

El Dr. Tulio Álvarez en su condición de prof. titular y jefe de la cátedra de Derecho Constitucional de UCV, en compañía de la rectora de la UCV Cecilia García Arocha, rechazaron en la mañana de este martes 25 de julio, el secuestro del prof. Ángel Zerpa, por parte del Sebin y paramilitares. Como bien lo informo Infocifras.org, Ángel Zerpa fue el primer Magistrado recién designado por la AN que fue puesto tras las rejas en cumplimiento de un capricho de Maduro y su combo.

FOCUS BELLI: LEGITIMA INSURRECCIÓN – Tulio Álvarez

 

Muchos son los riesgos que está asumiendo cada ciudadano y, en general, el pueblo venezolano en esta coyuntura liberadora. Pero el objetivo final es la mejor justificación del grave riesgo. Como enseña la historia de los grandes conflictos de la humanidad, el triunfo está en función de la definición, el coraje, la tenacidad y, por qué no admitirlo, elementos fortuitos que dependen de la elección del momento oportuno. El azar moral está en la ejecución de una estrategia después de asegurar todos estos factores. Ahora bien, la incógnita: Será que estamos bien encaminados.

Desde el manotazo final que pretendió el régimen con las sentencias 155-17 y 156-17 de la Sala Constitucional, actos arbitrarios que instauran una tiranía judicial y la ruptura del orden constitucional, se ha activado un movimiento nacional caracterizado por unidad de acción de los factores democráticos y renovación del liderazgo, dos elementos que han sido imperceptibles para muchos. Los Idus Martii vislumbraban la permanencia del régimen gracias a la desmovilización de la oposición pero, como predijo el vidente, los idus de marzo aún no habían acabado.

Fue así como producto de una gran conspiración interna de exclusiva factura roji-verde se desencadena un proceso que, en un principio, toma por sorpresa a lo que en ese momento se podía identificar como oposición: Los partidos y la MUD.  Y al llegar los idus de abril el panorama era otro con una formal declaratoria de ruptura del orden constitucional, un Maduro debilitado y peligrosamente radicalizado, a la par de una sociedad motorizada no en función de oposición, la cual solo es concebible en democracia, sino como factores democráticos; primero en franca resistencia y ahora, consecuencia de la represión, en legítima insurrección.

En general, bajo la teoría de los juegos, la clave es forzar las acciones del contrincante para que éste reaccione y cometa errores. La activación de la protesta de calle fue el gran componente en abril. La fuerza ejercida fue tan contundente que superó las previsiones de una maquinaria más que diabólica, acostumbrada a elegir al enemigo; al punto de escoger al candidato presidencial opositor más conveniente en algún evento electoral del pasado. Reaccionaron con más represión y cuando se vieron desbordados jugaron. El error fatal fue convocar la Asamblea Comunal Constituyente como la iniciaron de la mano de Herman Escarrá.

Si había baches en la estrategia de los factores democráticos, un providencial Maduro, exquisitamente mal asesorado, terminó de unificar a sus adversarios, dividir a sus pocos partidarios, reavivar las ambiciones militares hasta ese momento aletargados por sus actividades mercantiles y demostrar la inviabilidad de su permanencia en el poder. Todo esto unido a la convicción de un ahora o nunca generalizado en las élites culturales, sociales y políticas que no podrán ser desviadas por las maniobras de siempre de los infiltrados, los mismos que perdieron todo protagonismo dialogante y que luchan por no caer en un estercolero que ya despide sus olores.

Cuando Maduro convocó la constituyente, en la forma que lo hizo, produjo una declaración tan formal como la de la Fiscal General de la República certificando la ruptura constitucional. Simplemente le dijo a militares, altos funcionarios, inscritos en el PSUV y a todas las mafias que lo sustentan, ustedes se hunden conmigo. Él está apavorado con el porvenir. Desconfía de los miembros del TSJ, sabe que su subrogante inició la conspiración, prevé que el otro demonio quiere utilizar la presidencia de la ANC para sustituirlo y ya ha oído los murmullos que en realidad son gritos contenidos en ese mundo tan complejo de los militares.

El brazo izquierdo de la tenaza institucional, me refiero a Tibisay Lucena y sus cómplices, también ha puesto lo suyo. Mucho lo hubiera ayudado ella señalando la imposibilidad de admitir su solicitud dada la contradicción técnica de las bases. Pero el apuro por tener todo a punto el 3 de agosto, más por razones simbólicas que prácticas, la llevó a fijar el 30 de julio como fecha de vencimiento probable del régimen, sin siquiera la formalidad del pronunciamiento del directorio. Comenzaron la ejecución sin aprobar las resoluciones, contrariando las propias bases, bajo un esquema de falsificación documental, con padrones electorales sectoriales que no responden a la realidad; en fin, actuaciones materiales o vías de hecho inconstitucionales.

Ahora que van a hacer, es la pregunta. Lo mismo que han hecho hasta ahora, seguir cometiendo errores. Y ahora, qué deben hacer los factores democráticos para cerrar la faena democrática. No cometer o reeditar los errores del pasado. En pocas palabras, formalizar la sustitución de liderazgos con la nueva generación, mantenerse indefectiblemente unidos, terminar de tomar consciencia que se produjo una ruptura y que no existe democracia. También deben neutralizar las acciones voluntaristas de una pequeña vanguardia violenta que aplica tácticas foquistas, restan credibilidad y producen grandes temores en el ciudadano común. En consecuencia, no existe oposición sino resistencia política a un régimen autoritario que no negocia, ni está dispuesto a ceder, salvo en situación límite. Lo más importante, no dejar de presionar con la protesta de calle, sin desviaciones judiciales o recursos ante los mismos que perpetraron la ruptura; y aquí me refiero al brazo derecho de la tenaza, el TSJ.

Ellos van ahora por Luisa Ortega por haber cumplido los deberes inherentes al cargo. Le temen, más por el efecto de su testimonio y mensaje que por la contundencia de sus acciones. Ella se ha equivocado sistemáticamente en la redacción de los recursos y la oportunidad de los mismos pero ha sido demoledora con el mensaje. En el momento en que escribo este artículo, están discutiendo a quién van a designar como Fiscal General Accidental, para constituir el Consejo Moral Republicano y suspenderla en el ejercicio del cargo a solicitud del TSJ. Háganlo de una vez, ayúdennos a desatar los monstruos que aún quedan encadenados.

Por lo pronto, sigue corriendo el reloj de la definición. Ya se convocó el Plan República pero todavía los componentes de la FANB se debaten sobre su ejecución. Dos temas básicos: Cómo reaccionar ante el seguro blanco en que se convertirán todos y cada uno de los centros electorales, el día D; el otro, definir si entregaran armas a la milicia, en el caso de que esta se movilice institucionalmente. La respuesta implica la definición de tomar el poder formalmente y desalojar al payasito camuflajeado de presidente.

Si priva el sentido común en el ejército, tomaran consciencia de la responsabilidad histórica que asumirían, entenderían la vitalicia y hereditaria persecución que sufrirían por los hechos criminales que tendrían que ejecutar y harán lo único que pueden hacer para no nadar en la inmundicia de sus actos. Me refiero a la formal solicitud de diferir el proceso de la ANC al mejor estilo del billete de a cien. Todo esto depende de una sola condición que marca a los factores democráticos; administrar la protesta, darle continuidad y contundencia, entender que es un acto de insurgencia y no de oposición. Solo así ellos asimilaran que no enfrentan un problema de orden público sino algo inédito, una situación en la que tendrían que aplastar a un pueblo en rebelión, legítima rebelión.

Tulio Álvarez: “Maduro busca destruir la Constitución de 1999 y perpetuarse en el poder”

 

El abogado constitucionalista Tulio Álvarez aseveró que la constituyente impulsada por el oficialismo es “incompatible” con la Constitución de 1999. En su opinión, el fin último es “perpetuarse en el poder”.

“Para ti, ¿qué pertinencia tiene en este momento una Asamblea Nacional Constituyente? ¿Hace falta hacer una nueva constitución?”, preguntó Germán Ferrer durante su programa Criterios, transmitido por Globovisión.

“Hace falta si el proyecto es destruir la Constitución del 99, si el proyecto es destruir la forma republicana y hace falta si el objetivo último es perpetuarse en el poder”, respondió.

Ferrer agregó: “Se habla mucho de la guerra económica, de ataques externos al país que han ocasionado la crisis”.

“Han destruido el sistema monetario venezolano, han destruido el sistema tributario y el presupuesto no sirve de nada porque no se respeta (…) Los derechos económicos se están irrespetando desde hace décadas. En consecuencia, el principal enemigo del sistema económico venezolano, el principal enemigo de la Constitución del 99 tiene nombre y apellido, y se llama Nicolás Maduro. Mientras Nicolás Maduro siga ejerciendo el poder en Venezuela como lo viene haciendo y siga desarrollando las actividades de destrucción de este país, no va a haber ninguna solución, con constituyente, sin constituyente, con reformas, Maduro es el gran obstáculo para resolver la situación venezolana”, enfatizó el abogado.

“¿Decir Maduro es decir un modelo económico, un modelo político?”, preguntó Ferrer.

“Por supuesto, un modelo incompatible con la Constitución de 1999, por eso quieren destruir la Constitución del 99 (…) Hoy lo que nosotros encontramos es el control absoluto de todas las actividades económicas por parte del Estado y un sufrimiento del pueblo venezolano (…) eso no obedece a enemigos externos (…) basta mencionar cómo se ha destruido la industria venezolana, el campo venezolano (…) esa destrucción la ha hecho el enemigo interno, hoy representado por Nicolás Maduro”, manifestó.

El profesor universitario y abogado constitucionalista, explicó que “no hace falta la Asamblea Nacional Constituyente” al menos que se busque “destruir la vía republicana y los principios electorales”.

Explicó que “hay unos principios democráticos” que la Constituyente impulsada por el presidente Nicolás Maduro “plantea eliminar”, así como “permanecer siempre en el poder”.

Tulio Álvarez enciende la pantalla de Globovisión: desmontando el fraude Constituyente

Mañana domingo a las 10 AM, estará el Dr Tulio Álvarez, Jefe de la Cátedra de Derecho Constitucional de la UCV y articulista de opinión de Infocifras.org,  en el  Programa Criterios, conducido por el Dr. Germán Ferrer, diputado del PSUV.

Tuliovri

Tema: Desmontando el fraude Constituyente de Nicolás Maduro y trazando estrategias desde el Criterio Constitucional.

Enciende la Pantalla: ¡Que en Globovisión nos vemos todos!

 

EL DÍA D – Tulio Álvarez

EL DÍA D

La pregunta es más que pertinente, ¿hasta qué punto está dispuesto Maduro a proseguir la trágica estrategia de la Asamblea Nacional Constituyente? Al cierre de mayo, las dos encuestadoras más serias, si cabe el término en Venezuela, coinciden en el rechazo del 80% de la población a la entreverada propuesta del Régimen. Pero lo que resulta sorprendente por demás es la data de un apoyo aproximado al 73% a la protesta que desde hace dos meses se desató en las calles.

Esto permite prever que, lejos de amainar, la movilización popular se mantendrá mientras tenga el combustible de la desesperante situación económica; y, un incentivo muy poderoso y nada despreciable, la lucha de sectores convencidos de “un ahora o nunca” libertario. Estos son los que tozudamente no han cejado en el enfrentamiento, encada oportunidad en que se les ha provocado. ¿Acaso no era previsible este anárquico panorama? ¿Se confiaron tanto en el coyuntural éxito obtenido con el “dialogo fraterno”?

Al parecer, la desaceleración de noviembre era para tomar impulso en el 2017. El robo del referendo revocatorio y las elecciones regionales ayudó bastante en una definición. Pero el mayor servicio vino de los firmantes de las famosas sentencias 155-17 y 156-17 de la Sala Constitucional, anulando el ámbito de atribuciones de la Asamblea Nacional y asumiendo el ejercicio de las mismas. Gracias a ellos se fueron desatando los demonios y no los han podido contener. De ahí viene la apresurada ejecución de una estrategia constituyente que estaba planteada para el mes de junio de 2018, no en este tiempo.

No me pregunten como lo sé, pero lo sé. Maduro está indignado con Escarrá porque planteó un proyecto tan incompleto que primero fue comunal con 500 asambleístas; inmediatamente, el mismo que tenía que presentar un proceso acabado y que solo tuvo ingenio para copiar mal y parcialmente las bases de convocatoria de 1999, desdice al mismo presidente indicando que sería por elección universal, directa y secreta; luego, al publicar los Decretos NOS 2830 y 2831 del 1º de mayo de 2017, lo comunal queda definitivamente sepultado con lo sectorial, aumentando a 540 asambleístas. Pero Maduro no puede actuar por dos razones: La patada merecida solo confirmaría el desastre y, lo que resulta más grave, Escarrá tiene su Padrino, el militar.

Entonces, ocurre un absurdo, el Consejo Nacional Electoral en su apresurada carrera por enajenarse al esquema madurista, el mismo que en realidad no lo es, modifica las bases presentadas al percatarse de que no cuadran. Y suben los asambleístas a 545. Pero el equipo de Jorge Rodríguez observa que la única forma de solapar el desastre es llevar la ANC a un número cercano a los 700 constituyentistas. En eso están, atrapados por la improvisación; sin listados sectoriales confiables, salvo el de trabajadores que se reduce al seguro social; con frentes abiertos en el propio gobierno, el PSUV, el TSJ, el CNE y con los militares. ¿Por qué?

Aunque la Fiscal General está impaciente por mayores y más significativas señales de apoyo de las que ha recibido hasta ahora, sus declaraciones sobre “el desconocimiento del modelo de Estado establecido en la Constitución y una ruptura del orden constitucional” y, lo más relevantes, sus acciones u omisiones siguen causando un daño profundo al proyecto de eliminar definitivamente a la Constitución de 1999. Todos esperan, algunos gritan por ello, una serie de antejuicios de mérito contra altos funcionarios. Pero, ¿eso es inteligente? Pareciera que es lo que están esperando para ejecutar un plan de inhabilitación y destituirla contando con el TSJ y los otros dos miembros del Consejo Moral Republicano. No lo haga.

Todo tiene su tiempo y hay que aplicar Mateo 6,33-34 para llegar al día “D”. El ministerio público si puede intervenir. Comenzar con la investigación de las actuaciones de los funcionarios medios encargados de la ejecución del plan fraudulento en el CNE. Es la mejor forma de atacar la acción de Tibisay Lucena al modificar, sin competencia para ello, el Decreto Presidencial N° 2.878, publicado en Gaceta Oficial N° 41.156 de fecha 23 de mayo de 2017, mediante el cual se establece el número de los integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente. Esos funcionarios efectúan un acto material o de ejecución sin respaldo de acto administrativo formal; vale decir, por una vía de hecho, manifiestamente ilegal e inconstitucional.

Y la Fiscal debe proseguir transmitiendo el mensaje a quién corresponda, como solicitar una respuesta sobre “si perdió vigencia la democracia participativa y protagónica y se renovó la vigencia de la democracia representativa, porque de la letra de la sentencia parece que se elimina la democracia participa, lo que le costó mucho al pueblo venezolano”. También insistir en el enjuiciamiento de la oficialidad de la Guardia y Policía Nacional encargados de la brutal represión y violación sistemática de derechos humanos. Porque ese componente militar asumió la responsabilidad de apoyar la ruptura constitucional pero los otros se encuentran pasivos, en silencio. Pronto les tocará una definición. El destino los va alcanzar.

El CNE podría fijar dos fechas, la primera para la realización del simulacro de elección territorial; la segunda, el teatro de elecciones sectoriales. Tentativamente el 30 de julio una de ellas. Esos días el régimen convocaría su propia debacle. ¿El ejército, la armada y la aviación se prestarán a la contención mortal de las muchedumbres que impedirán el acceso a los centros de votación? ¿Ejecutarán un “Plan República” de consolidación de una dictadura? Esto si la protesta se mantiene por seis semanas más. L’ora e fugita.

Sería importante que todos los factores que han apoyado a Maduro tomaran consciencia de un elemento clave. Ellos saben bien que este proceso fraudulento tiene por objeto anular definitivamente la Constitución de 1999. Lo que no estoy claro que hayan evaluado es que Maduro, al dictar las bases de convocatoria, les ha dicho: “Si caigo yo, ustedes se hunden conmigo”. Maduro ya no es viable. Pero en un régimen democrático y pluralista ustedes tendrían derecho a lo mismo que se le ha negado a la mayoría del país, la posibilidad de participar políticamente. O ustedes se encargan de su problema interno o, civiles y militares, tendrán que afrontar el día “D” con todas sus consecuencias.

Tulio Álvarez

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EL ENTERRADOR – Tulio Álvarez

 

Será que el difunto imaginó que el enterrador de su proyecto, Constitución incluida, iba a ser el mismo a quien le dio el testigo de la revolución y ungió como su sucesor más adecuado. En cierta forma el lógico desastre de Maduro se justifica en la cadena de infames errores de su predecesor. Pero conste que con esta afirmación no pretendo restarle méritos al felón.

Chavez Maduro

Fijémonos que el Gran Usurpador anunció primero la convocatoria de una Asamblea Comunal Constituyente en la que las Comunas y los CLAPs se constituirían en los electores de los constituyentistas, en ese remedo propuesto como proceso constituyente. Parece que sus palabras fueron infelices, al menos en cuanto a la oportunidad de anunciar el juego, porque inmediatamente, los interpretes de su pensamiento, trataron de corregir para después disfrazar la intención en los decretos.

Pero lo dicho, dicho quedó, así como no se puede borrar el plan “Comuna o Nada. Chávez Vive” en el que el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales define las Comunas como entes identificados con el Partido Socialista Unido de Venezuela que tiene como una de sus tareas la organización de “mesas de acompañamiento”, coordinadas por un servidor público designado por ese ministerio, quien deberá impulsar actividades de “Homenajes a Hugo Chávez en el sector, barrio o el caserío, para rendir tributo al comandante eterno como inspiración de la Revolución Bolivariana” (página 16, del plan político estratégico comuna o nada, Chávez vive primera fase).

Tampoco se borra la realidad de que los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAPs) están integrados por unidades de base del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv). En pocas palabras, el Gran Usurpador concibe los procesos constituyentes como procesos internos de su partido. Pero lo más escandaloso es la insistencia en la permanencia de la Constitución de 1999, cuando el artículo 347 de la misma indica en forma indubitable que el producto final de una Asamblea Nacional Constituyente siempre será una nueva Constitución. Esto implica que el enterrador eliminará el único elemento tangible de estas dos décadas; reivindicado por los desesperados militantes que hablan de democracia participativa, como si fuera un invento con derechos de autor garantizados.

Pero no solo destruirá lo que ellos insisten en llamar Quinta República sino que la propuesta se opone en perfecta sincronía con la Sexta anunciada. Me explico. Cualquier convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, necesariamente, debe ser sometida a referendo para que el pueblo se pronuncie en torno a si la aprueba o no. En ese referendo deben ser sometidas a la aprobación popular las bases comiciales que regirían la elección de los integrantes de la Asamblea, así como, el tiempo de duración de la misma. Luego de aprobada la convocatoria y bases comiciales se dá la elección popular de todos los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente. Que debe ser por sufragio democrático; es decir, libre, universal, directo y secreto.

Pero como el Gran Usurpador se autodenomina convocante, todo es distinto. Él solo tiene iniciativa para la convocatoria, esto es la facultad de iniciar el proceso constituyente, pero no es quien convoca a la elección de la Asamblea Nacional Constituyente. En lugar de que el pueblo apruebe las bases como se hizo en 1999, nombra la comisión de amigos en la que ni siquiera hay un profesor de derecho constitucional; menos aun quiere elección universal de los miembros o que se apruebe en referendo el texto final. No quiere ningún tipo de elección real.

Por eso, dicta los Decretos Nos 2830 y 2831 del 1º de mayo de 2017, publicados en la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6295, los cuales prevén una Comisión Presidencial para elaborar o aprobar las bases comiciales que permitirían la instalación y funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente. También establece una Consulta como teatro para forzar un dialogo a conveniencia. Su pretensión es imponer unas bases de convocatoria propias de Regímenes Totalitarios de tipo fascista.

En los dos comunicados que la Cátedra de Derecho Constitucional aprobó los días 2 y 4 de mayo, el primero de los cuales sirvió de base al pronunciamiento de Luis Almagro, Secretario General de la O.E.A., se destaca lo que todo venezolano sabe. El Gran Usurpador colonizó la Defensoría del Pueblo, al Consejo Nacional Electoral y al Tribunal Supremo de Justicia. A la Asamblea Nacional, le ha impedido su funcionamiento y comprometido su viabilidad, a través de múltiples sentencias de la Sala Constitucional, desconociendo la soberanía popular. Como la Constitución actual no se lo permite, quiere enterrarla.

Lo tragicómico es que el Gran Usurpador culpa a la Constitución de su fracaso. En los considerandos del Decreto 2830 admite el incumplimiento sistemático de la Constitución; específicamente, justifica su Proceso Constituyente Sexto-Republicano en la búsqueda de “La Paz”, el perfeccionamiento del sistema económico hacia la “Venezuela Potencia”, la “ampliación de las competencias del Sistema de Justicia para erradicar la impunidad de los delitos (…) así como de los delitos contra la patria y la sociedad tales como la corrupción, el contrabando de extracción; la especulación; el terrorismo; el narcotráfico; la promoción del odio social…”,  para solo mencionar algunos de los considerandos. Y lo hace precisamente él como enterrador de la paz, la economía y la Justicia.

Como desearía él volver atrás y borrar los dichos de la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, máximo representante del Ministerio Público e integrante del Consejo Moral Republicano. Ella ha sostenido que “se evidencian varias violaciones del orden constitucional y desconocimiento del orden del Estado” (31 de marzo de 2017), “quiero expresar mi profundo rechazo por el ejercicio de la violencia como arma política” (25 de abril de 2017), “no podemos pedir un comportamiento legal y pacífico a los ciudadanos si el Estado toma decisiones que no están de acuerdo a la ley” y que “no se puede pedir paz, si el gobierno está fuera de la Ley”(2 de mayo de 2017). Estas declaraciones se emiten en el marco de declaratorias inconstitucionales de Estados de Excepción, la prórroga abusiva de las mismas, la ruptura del orden constitucional; la brutal represión y la flagrante violación de la Soberanía popular.

Al dictar sus decretos comenzó la cuenta regresiva. Solo se sostiene por la represión de los cuerpos de seguridad del Estado y la violencia de los grupos paramilitares determinados, organizados, financiados y patrocinados por su régimen. Pretende colocarnos a todos a las puertas de una conflagración civil. El enterrador está dispuesto a hundir a su propia gente con él. Evoca a Hitler exigiendo a sus partidarios el suicidio. Pero ya hemos visto que su plan está fracasando estruendosamente. Los factores democráticos no se prestaran para su teatro. Falta saber si sus generales se van a inmolar con él.

Tulio Álvarez

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La Fiera Herida – Tulio Álvarez

 

 

Escribir este artículo en tiempo real y actual es una tarea titánica. Tan solo por ejemplificar, la cadena madrugadora, anunciando que esa mesa de negociación de las facciones del chavismo que denominaron Consejo de Defensa había resuelto el impasse con la Fiscal General de la República, implicó un cambio de escenario. Porque si fuera cierto que Maduro es el impulsor de las sentencias 155-17 y 156-17 de la Sala Constitucional, anulando el ámbito de atribuciones de la Asamblea Nacional y asumiendo el ejercicio de las mismas, tendríamos que concluir que se produjo un error de cálculo de su equipo y sus asesores cubanos.

La afirmación anterior deriva de la notoria consternación por la reacción inmediata de la comunidad internacional y, en lo interno, a la posibilidad de activación simultánea de los dos únicos escenarios que le quitan el sueño al régimen. Me refiero a la protesta de calle, canalizada por la política e impulsada por la necesidad económica y el hambre, más el recalentamiento de las tribus militares. Está claro que ellos no temen para nada a esos factores disimiles que se hacen llamar oposición y que tienen como única óptica participar en cualquier elección, independientemente de las condiciones. Pero también deben considerar que en las filas de la M.U.D hay veteranos líderes que saben muy bien surfear sobre las olas de la oportunidad; y lo van a hacer.

Pero si no fuera así, y aquí pido un esfuerzo de abstracción, la facción roja que quiere desalojar a Maduro del poder va por buen camino. Bajo la hipótesis de que nos encontremos en los estertores del Segundo Gobierno Rojo, los radicales aunados a las mafias de corrupción y narcotráfico se resisten a entregar el poder y desarrollan lo que personalmente califico como la “defensa de la fiera herida”; un conjunto de acciones dirigidas a sacrificar lo que haya que sacrificar para garantizar la permanencia mediante lo que Armando Durán define como el “Tercer Gobierno del Régimen Chavista ; o, al menos, un entendimiento con factores económicos y políticos que les permita un cogobierno.

No voy a enfocar este análisis en disquisiciones sobre derecho constitucional, argumentaciones sobre el Golpe de Estado como proceso continuo o la utilización del Tribunal Supremo de Justicia como ariete indispensable en la ejecución del plan autoritario. Todo esto está sobreentendido. Lo absolutamente relevante es determinar quién está detrás de esos dos actos arbitrarios que instauran una tiranía judicial y la ruptura del orden constitucional, en el supuesto de que no fuera el mismo Maduro. La primera consideración que debe hacerse es que la correlación de fuerzas cambió en el seno del T.S.J. y que la línea conductual se modificó. Ahora está a cargo un personaje impuesto para que ejecute sin divagaciones ni medir consecuencias de sus acciones.

Otro aspecto a considerar es que así como la antigua presidenta del T.S.J. perdió la pelea y se tuvo que retirar momentáneamente de las tablas, porque sigue ahí como caimán en boca de caño esperando que el alacrán que la sustituyó asuma su naturaleza, la señora Luisa Ortega estaba técnicamente caída desde el mes de diciembre del año pasado. Solo esperaba la excusa para salir por la puerta delantera y le dieron la oportunidad de oro para hacerlo. Las declaraciones de la Fiscal General de la República, calificando a las referidas sentencias 155-17 y 156-17 de la Sala Constitucional como “un desconocimiento del modelo de Estado establecido en la Constitución y una ruptura del orden constitucional”, sacudieron las bases de cualquier estrategia, independientemente de quien la haya montado; y esto hay que reconocerlo.

Ahora viene la ejecución de las estrategias de todos los actores. Los militares, verdadero partido de gobierno, solo guardan silencio hacia afuera porque, en lo interno, están gritando y blandiendo los sables. Ellos dieron el ultimátum de la forma como saben hacerlo y obligaron a armar el otro teatro del Consejo de Seguridad que resolvió “la controversia de autoridades”, sin que alguno de los contendores estuvieran presentes. Ese cuerpo dio una orden al T.S.J., dejando remarcado el grado de postración y dependencia de los individuos que lo integran, para que fuera cumplida mediante una aclaratoria que trata de borrar un golpe de Estado. En realidad han quedado habilitados para intervenir, dar el suyo, con la seguridad de que serán aplaudidos por la desesperación y sus actos no tendrán consecuencias, en lo inmediato, ante el deseo de la comunidad internacional de solucionar este “impasse” de cualquier forma. Lo único que tienen que hacer es convocar a elecciones al día siguiente de tumbar al Presidente Golpista.

Las mafias de la corrupción y el narcotráfico controlan a cualquiera de las facciones militares que asuma el reto. Tienen el poder económico, son dueños de la mayoría de los medios de comunicación social no oficiales, entre sus filas está la mayoría de los subrogantes civiles y, por si fuera poco, manejan los hilos de los factores cooperantes de la misma oposición. Pero designar al capo di tutti capi o al Osama criollo resultaría una operación altamente riesgosa. Además, la logia militar no va a asumir la responsabilidad para colocar a algún civil que represente el mismo desastre que ha sido Maduro.

La dirigencia opositora sabe perfectamente que no existe posibilidad de dialogo abierto pero si de negociación. Estamos en manos del Presidente de la Asamblea Nacional. En el momento en que la representación de la soberanía popular  se siente con Maduro y su equipo, todo se terminaría; la comunidad internacional respiraría aliviada y los militares no tendrían justificación. Pero el nivel de rechazo general llegaría al extremo de la ruptura definitiva de los factores democráticos. A los integrantes de la M.U.D solo les queda plantarse firmes y dignos, declarar la nulidad de las designaciones de los magistrados express, exigir la liberación de los presos políticos, destituir a todos los miembros de la Sala Constitucional y desautorizar uno a uno lo actos írritos que decretó el ejecutivo sin someterlos a su control.

En cuanto a Luisa Ortega, ella debe entender que si antes la querían sacar ahora van por su cabeza. Que no cometa el mismo error de la Asamblea Nacional al dejar actuar a los que luego fueron sus verdugos. Tiene que materializar sus palabras asumiendo las consecuencias. El Ministerio Público debe proceder, como titular de la acción penal, a iniciar los procedimientos que correspondan contra  los perpetradores de los delitos cometidos y los actos de transgresión del orden constitucional. Y tiene que activar al Consejo Moral Republicano para que suspenda inmediatamente a los miembros de la Sala Constitucional, al margen de lo que debe hacer el Parlamento. Lo contrario, su pasividad o complicidad, sería un suicidio.

Tulio Álvarez

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DE LA VIDA, EL ESPLENDOR – Tulio Álvarez

 

DE LA VIDA, EL ESPLENDOR

 

No hace falta un día para celebrar a la mujer. Quizás la definición del 8 de marzo, como fecha especial, tenga el sentido de concentrar toda la atención en la gran fórmula de la separación del género. Pero la manifestación de los deseos de un editor se asemeja a esas contribuciones voluntarias que a veces definen en los colegios, voy a dedicar estas líneas exclusivamente a la memoria familiar que tengo de ellas. No puede ser de otra forma, mi experiencia sentimental, al estilo Romeo & Julieta, fue excesivamente escasa para mí gusto. Pero como diría la única esposa, demasiado tarde para quejarte.

Si me limito a vivencias personales, me quedo con la bondad infinita, el amor eterno, la fuerza formidable y gritaría como Radamés a su Aída: “De mi pensamiento eres la Reina y de mi vida el Esplendor”. Me avergüenza confesarlo pero la visión que tengo de la mujer es netamente operática, las siento a todas como heroínas; al punto, lo confieso, me descubro ahora escribiendo mientras escucho a Madame Butterfly como trasfondo, sin que sea intencionado. Ese criterio se consolida al verlas luchar por sus familias ante el desastre de humanidad que hoy se presenta en Venezuela. En este país una mujer es doblemente víctima, sufren por ellas mismas y lo hacen también por los demás.

De donde yo vengo ni existía ni existe una consciencia del grado de orfandad del pueblo. El mundo del oriental verdadero, para mí limitado al área que comienza desde Puerto Píritu pasando por Paria y culminando en la boca del Orinoco, se circunscribe al disfrute inconsciente de un mar abierto a la máxima de vida y a un entorno natural de riqueza infinita. Pero el contraste entre tanta belleza y la miseria que destila de las rancherías y barriadas era demasiado chocante para pasar desapercibido, inclusive para un niño. Hoy la situación ha empeorado dramáticamente.

El Carúpano de mi juventud era un conglomerado humano que puede servir de modelo para demostrar las ambigüedades del término pobreza. Aunque en mi momento las diferencias sociales eran mínimas, al menos en la propia percepción y en el sentir de los que me rodeaban. El desarrollo económico que una vez se disfrutó en la Península de Paria; y, específicamente, en esa ciudad, por la comercialización del café y cacao, podía definir una disparidad en la órbita económica, con especiales consecuencias sociales por una educación a la que algunos, los que habían acumulado recursos, podían acceder.

Si alguien me llegara a preguntar, ¿quién es el pobre más pobre con el que te has relacionado y compartido?; la respuesta sería inmediata, por supuesto, mi Abuela Yaya, léase Dalia Ramos, en realidad fue mi bisabuela. Ella lo era de verdad, en todas sus dimensiones. Con ella no había que preguntar de qué tipo de pobre estábamos hablando. Para ella, cualquiera era rico. Su pobreza no solo se basaba en carencias, no se trataba siquiera de la inexistencia de lo básico para subsistir; era una pobreza histórica, generacional, la de quien desconoce otra forma de vida y si la conociera no quisiera vivirla. Esa es la realidad de la mayoría de las mujeres de este país.

La cantata de mi abuela Otilia, su hija, era la misma. Para que vivir en El Morro, tierra de sinverguenzuras, si podía vivir con ella, en su casa. Y que conste que mi abuela también era una mujer pobre, la vende empanadas de la Plaza Santa Rosa, la misma que con mucho esfuerzo y trabajo levantó un pequeño negocio que le permitió criar a tres hijas, como era lo normal en esos lares.

Por razón desconocida, quizás porque la bisabuela era más laxa en costumbres, a mí me encantaba ir al Morro y estar con ella. Era un secreto a voces en mi casa, la vieja vivía con un novio mucho menor que ella, un señor regordete de unos setenta años que era una especie de carpintero. Ella vendía conservas, cuando las hacía. El dinero era algo extraño y su supervivencia estaba más en el pescado que le regalaban todas las tardes, cuando regresaban las pequeñas lanchas pesqueras a pocos metros de su rancho. La mayoría de los pescadores eran sus ahijados o protegidos, porque ella tenía fama de ser una mujer con poderes que “leía el tabaco”.

Comienzo con ella porque es el personaje que me creó una primera conciencia de valía de la gente humilde, la que me enseñó lo irrelevante de lo material y la que me hizo sentir integrante de una comunidad     que se sabía minusválida pero que, así y todo, luchaba por su propia subsistencia. Me llevó de la mano por su mundo especial y me hizo entender a los que subsisten con todas sus carencias. Y es una marca que llevó hasta el día de hoy, cuando me doy cuenta que el pobre era yo.

Pero Otilia, mi abuela e hija de Dalia, me dio otro don. Irradiando amor, supo demostrar una fortaleza que hasta hoy admiro. Mi bisabuela no podía dejar de ser pobre; en cambio, la abuela luchó con firmeza para dejar de serlo. Se sabía limitada, como su madre no sabía leer o escribir; pero trabajó toda su vida por lograr que sus hijas se superaran. Y para ella el valor supremo eran los estudios. Mi madre fue la que llegó más lejos al entrar a la UCV para estudiar Diplomacia y lo hubiera logrado si no se hubiera casado.

De manera que mi experiencia vital fue la de un marcado matriarcado con ausencia absoluta de los “hombres de la casa”, a Dios gracias. Una forma de entender la realidad en la que la pobreza no me era extraña; al contrario, me acompañaba sin siquiera sentirla. Hicieron nacer en mí un ansia, quizás hasta enfermiza, dirigida a lograr la superación personal a toda costa. La referencia era la familia, no una comunidad superior.

Y por esas cosas de la vida mi mundo es femenino. Una Esposa, varias Madres, las mejores Tías, Hermanas sublimes, dos Hijas y ahora, en el empecinamiento de Dios por bendecirme, aparece Maia con la sonrisa más fulgurante que jamás imaginé conocer. Entonces, me pregunto, ¿qué significado tiene el 8 de marzo para mí? Muy simple, me dio una oportunidad para escribir obligado sobre lo que en realidad es el único tema que me interesa y que nunca lo hago por coyunturas preferentes, en apariencia. Quisiera cambiar el sentido de ese homenaje. El 8 de marzo debería ser el Día del Hombre que tiene la gloria de amar a una mujer; de la vida, el esplendor.

 

Mi respuesta al más reciente artículo de Tulio Álvarez – Víctor Manuel García Hidalgo

 

Mi respuesta al más reciente artículo de Tulio Álvarez

En respuesta a tu artículo de opinión. Es bueno precisar que la desconfianza del Libertador Simón Bolívar y sus seguidores, hacia el General Francisco de Paula Santander, no nace en 1828. La Convención de Ocaña, a la que refieres en tu más reciente artículo de opinión, fue una decisión política, equivocada o no, pero una decisión, que tiene un claro antecedente, en el año 1826, de cara al Congreso Anfictiónico de Panamá. El sueño de Bolívar, de  consolidar la independencia, seguridad interna y no intervención, igualdad jurídica de todos los Estados, relaciones entre las naciones mediante un Congreso plenipotenciario permanente y reforma social sobre la base de la libertad y la paz. No se cumplió. Los intereses de algunos países y de algunas individualidades, entre ellos, Francisco de Paula Santander, eran contrario al ideal bolivariano. Santander, privilegiaba “los negocios” Bolívar perseguía la Gloria y la alcanzó…. No hay duda de ello. Obvias en tu artículo, la noche septembrina de 1828, nacida a consecuencia de la decisión política tomada por Bolívar, en la Convención de Ocaña:  Santander y sus secuaces, intentan asesinar y apagar la luz del Genio de América Simón Bolívar. Afortunadamente, no lo consiguieron. Lo que lograron, fue ubicar en la historia a Manuela Sáenz, como “la libertadora del Libertador”. Apreciado, Tulio, para escribir de Bolívar hay que hacerlo en el contexto del antes, durante y después. No hacerlo, es presentar la vida y obra de Bolívar y sobre todo, su pensamiento político, con cierto sesgo, e inmediatismo. Además, que el hilo conector  que estableces entre el ejército forjador de libertades de Simón Bolívar y la actual cúpula militar minoritaria, que desgobierna a Venezuela, es un tremendismo, aunque valido desde el punto de vista de la libertad de expresión y de pensamiento, al menos a mí, hombre formado en la doctrina bolivariana, me luce irrelevante. Tu amigo y editor  Víctor Manuel García Hidalgo – Presidente Fundador de la Juventud Bolivariana de Venezuela.

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LA IMAGEN DEL ENEMIGO – Tulio Álvarez – Opinión

 

“Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos,

porque uno termina pareciéndose a ellos”.

Jorge Luis Borges

 En la Carta de Jamaica (6-9-1815) nuestro Simón Bolívar concreta diagnóstico que se puede asemejar a la situación actual:Seguramente la unión es lo que nos falta para completar la obra de nuestra regeneración”. Y complementa su futurístico acierto: “…la masa física se equilibra con la fuerza moral, y la contienda se prolonga siendo sus resultados muy inciertos. Por fortuna, entre nosotros, la masa ha seguido a la inteligencia”. Con este agregado, extrapolando tiempos, se puede decir todo para entender el estancamiento de los factores democráticos en su objetivo de desalojar a las mafias que regentan este régimen depredador. La adaptación del mismo sería que aquí no hay dirección que dirija a las masas y la poca inteligencia que exhibe está empeñada en seguirlas, salvo en la vocación electoralista de ir a procesos para cubrir los espacios.

Pero sigamos en la analogía de sagas militares de la mano de El Libertador. En julio de 1827, el Congreso de la Gran Colombia lo complació convocando una convención que debía instalarse en la ciudad de Ocaña, entre marzo y junio de 1828. El objetivo era consolidar su poder absoluto, con un nuevo texto constitucional que sustituyera el de Cúcuta de 1821, pero el plan se vino abajo ante la conformación paritaria de las fuerzas políticas de los partidarios de Santander y Bolívar. Traigo a colación este evento porque la conclusión de este artículo se compadece con la comparación que haré entre el comportamiento de los militares en 1828 y el apoyo incondicional de la FANB al ciudadano vicepresidente de la República. Me explico.

El resultado de la elección de los delegados presagiaba el final: el partido de Bolívar, propenso al centralismo político con un ejecutivo fortalecido, recibió el apoyo de los delegados de Ecuador, la mayoría de los que representaban a Venezuela y de Cartagena; mientras que los santanderistas, más propensos a la descentralización, a pesar de los antecedentes centralistas de Santander y sus liberales en la Constituyente de Cúcuta, se quedaron con la casi totalidad de los neogranadinos. Apenas algunos moderados entre los que destacaban Rafael y Joaquín Mosquera, de Popayán, y José Ignacio de Márquez, de Boyacá.

Resulta a lo menos anecdótico que el partido de Bolívar defendiera la reelección indefinida del Presidente con un largo periodo de ocho años de gobierno. Ellos presentaban esa propuesta casi como una concesión al desistir de la idea de la presidencia vitalicia para su líder. En cambio, la propuesta de los otros, “facciosos” según los dichos de El Libertador, limitaba el período presidencial a cuatro años de mandato y prohibía expresamente la reelección. La misma se complementaba con la limitación de los poderes extraordinarios que otorgaba al presidente la Constitución de Cúcuta de 1821 y la creación de asambleas departamentales que debían garantizar la autonomía provincial. Pero el líder carismático no ahorra epítetos y considera las posiciones antagónicas como algo más de cuidado, maniobras con un objetivo muy preciso, sacarlo del poder.

Bolívar nunca estuvo dispuesto a ceder aunque su partido, tal como el mismo lo relató, modificó su planteamiento original para ganarse los votos moderados. Su constante conseja no daba lugar a dudas y constituye un recuerdo del futuro: “Si triunfamos definitivamente, según lo que Vds. ofrecen, no debemos darles; cuartel, quiero decir, admitirles ninguna de sus ideas demagógicas, pues nos perdemos si aflojamos. Sobre este punto verá Vd. la carta que le escribo al señor Castillo, a quien hablo muy fuertemente sobre sus ideas; que insisto muy decididamente en ellas, y con más energía que nunca. Si tenemos mayoría, debemos aprovecharla; y si no la tenemos, no debemos transigir, sino disputar el campo con las armas en la mano, y dejarnos derrotar más bien, pues de la derrota se saca el partido de la reacción, y de la capitulación no se saca otra cosa que entregar hasta los dispersos y perder hasta el derecho de defenderse. Triunfo absoluto, o nada, es mi divisa”. Esta fue una Carta que dirigió al  Coronel Daniel F. O’Leary, fechada en Bucaramanga, el 24 de abril de 1828.

La verdad sea dicha, la orden previa a la instalación de la Convención era abandonar las sesiones antes que sufrir una derrota con la firma de una Constitución inconveniente y que los enemigos “no cuenten con patria si triunfan, pues el ejército y el pueblo están resueltos a oponerse abiertamente”. No cabe duda que la instigación a buscar un camino de violencia y el fracaso de la Convención, ante la retirada bolivariana del 10 de junio de 1828, era una pauta superior que desencadenaría en una salida de hecho.

En el Bolívar de 1828, la de dictador, fue la peor de las distintas personalidades que él asumió a lo largo de su prodigiosa vida. Y conste que fueron muchas, unas acordes con su gloria y otras que lo llevaron a la derrota o la perdición. Antes del retiro de sus partidarios de la Convención, el general Rafael Urdaneta, secretario de Guerra, convocó una asamblea en Bogotá, con el apoyo del gobierno, con el único objetivo de desestimar cualquier decisión y darle plenos poderes al jefe máximo. Efectivamente, tal como lo refiere la carta de Bolívar precitada, el 13 de junio se consumó el plan gracias a la lealtad del coronel Pedro Alcántara Herrán, intendente de Cundinamarca; vigilante ante cualquier disenso, especialmente en una zona de influencia santanderiana.

El paso siguiente fue el juramento de lealtad de la tropa. No a la bandera, tampoco a la patria, sólo a la voluntad de El Libertador dictador. El gesto se repitió en diversas localidades y la fuerza repelió cualquier oposición. Algunos gestos favorables a Santander en Cúcuta y Pamplona. Los decretos de Bolívar sustituyeron a la Ley. Acumuló los poderes ejecutivo y legislativo. Sus medidas primarias estaban dirigidas a obtener los respaldos suficientes para mantener el control de la situación. A los militares les ratificó el fuero, privilegio disminuido en fecha previa y causa de eternos conflictos. En contra de su formación y ejecutorias previas, pactó con el clero al punto de comprometerse a la defensa de la Iglesia católica romana en el decreto del 27 de agosto de 1828 relacionado con el esquema organizativo del nuevo régimen.

La reacción no se hizo esperar. La conspiración comenzó con unos jóvenes liberales que buscaron el apoyo de Santander para convertirlo en líder del proceso y seguro subrogante de Bolívar. El silencio del cucuteño fue interpretado como aprobación. Inmediatamente, se produjo el asalto del palacio presidencial el 25 de septiembre de 1828, en horas de la noche. Fue la excusa perfecta para radicalizar el proceso y legitimar la violencia que se desató.

Los militares que ayer apoyaron a Bolívar, con razón o sin razón, son causahabientes de los que acaban de apoyar incondicionalmente al ciudadano Vicepresidente de la República. Han evolucionado bastante en esos apoyos. Hay una diferencia entre apoyar a un hombre como el que nos liberó y este apoyo en el marco del proceso escabroso que estamos viviendo.  Al punto que el apoyo sin límites de los militares puede implicar la desaparición de la institución misma. Mientras tanto el mayor esfuerzo de buena parte de la dirigencia que se hace llamar opositora es ejecutar prácticas populistas y mecanismos estratégicos, como el del diálogo sincero, para cumplir su objetivo de ir a elecciones a cualquier costo. En pocas palabras, dejar a la masa sin inteligencia y dejar que ella se conduzca a sí misma. Porque después de observar tanta imbecilidad, la mayoría se pregunta, cuál sería la diferencia. Y como decía bolívar, claro que la hay y el resultado depende de ella.

Entre el TSJ y el CNE, un Croissant – Tulio Álvarez – Opinión

 

En ocasiones uno debe despejar la mente. Elevarse por encima de su propio pensamiento y reflexionar sobre lo bueno de la vida. Asumir el legítimo derecho de tener algún tipo de esperanza y pensar que las cosas pueden mejorar. Es cierto, esta actitud que describo puede parecer un desesperado intento de huir de la realidad que vivimos actualmente, me declaro culpable. También confieso que parte de estas líneas se justifican por mi indefinición a la hora de elegir un tema esta semana. Escribo blandiendo la espada de la incoherencia.

En un primer momento, había decidido dirigir baterías contra los principales responsables de la crisis política que vive el país. Pero leyendo sus obras para justificar actos de injusticia me encuentro con la Sentencia N° 7  de fecha 26 de enero de 2017, en la que se resuelve el Recurso de Nulidad incoado por Héctor Rodríguez Castro contra el acuerdo de la Asamblea Nacional que declaró el Abandono del Cargo, en la que aparece un Obiter Dictum citando a Wikipedia para sostener la sesuda decisión. De repente me percaté que estaba perdiendo el tiempo.

Entonces apunté los misiles a la máxima sede de la cabronería en materia electoral, léase C.N.E. En el momento que levantaba unas notas en La Rosita, allá en La Campiña, saboreando un muy adecuado café, se sentó a mi lado una hermosa mujer. Como le pasa a todos los venezolanos en estos tiempos de cólera, entramos inmediatamente en contacto con un tema del momento que yo desconocía. Las fuerzas represivas del régimen, mezcla de militares, paramilitares y delincuentes agavillados, acababan de golpear a los representantes del pueblo que se habían presentado para entregar una carta exigiendo elecciones.

Fue así como descubrí que mientras yo escribía sentado cómodamente con la rubia, unos venezolanos arriesgaron su integridad personal, como lo hemos hecho muchos otros desde hace muchos años, exigiendo algo tan alejado de la realidad criolla como una elección. En pocas palabras, a pesar del desastroso 2016 en el que se destruyó todo el esfuerzo de diciembre de 2015 gracias al traicionero diálogo sincero, millones de personas asumen que una elección será organizada por este régimen; y que no solo es factible sino que también es la solución.

Estaba dispuesto a escribir sobre esos valientes diputados y sus seguidores pero de repente me vi como un guerrero del teclado; uno más de esos seres tan vilipendiados y maltratados por los usufructuarios de la política tradicional que se constituyen en verdaderos guerreros del verbo vaciado. Como el objetivo oculto detrás de tanta palabrería es la autocensura de las redes sociales, como si eso fuera posible, decidí complacerlos y no tocar temas álgidos en esta entrega. Un comportamiento que quizás permita demostrar que en un régimen autoritario con modas totales, donde censurador y promotor de autocensura controlan la casi totalidad de los medios de comunicación gracias a los recursos de la corrupción, son las redes sociales el mecanismo de defensa de un demócrata.

Me quedé mirando fijamente a mi interlocutora. Seguramente esperaba algún comentario inteligente sobre la información que me había transmitido. Ejecuté mi decisión. Me fui a la otra esquina de la temática. Irrumpí la conversación indicando que siempre he preferido la arepa pero eso no quiere decir que desprecie otras delicias. Por ejemplo, el Croissant, al que tú seguramente identificas como una típica elaboración de la gastronomía francesa pero que, en realidad, está muy lejos de ser así.

En 1683, toda Europa corría riesgo de caer bajo el poder de los turcos liderados por el sultán, Mohamed IV. A raíz de la traición del Conde húngaro Imre Thököly, un ejército al mando del Gran Vizir Kara Mustafá Pachá comenzó el sitio de Viena, bastión fundamental en la defensa del continente. Pero la ciudad resiste. Los turcos trazan una estrategia para sorprender a las fuerzas de defensa. Comenzaron la construcción de un corredor que pasara debajo de las murallas, hasta desembocar en el centro de la ciudad. Los trabajos sólo los ejecutaban de noche. ¿A qué no imaginas lo qué pasó?

No contaban con el ejército silencioso de panaderos que laboraba toda la noche y que advirtió el ruido de la excavación. Alertadas las tropas al mando del rey polaco Juan Sobiesky III, aliado de los vieneses, y el Duque de  Lorena; los cazadores resultaron sorprendidos y fueron repelidos con numerosas bajas. Leopoldo I, emperador de Austria, recompensó a los providenciales panaderos con numerosos honores y privilegios; el principal, el derecho de usar espada al cinto. En agradecimiento, ellos crean la “viennoiserie” o pastel conmemorativo de la victoria sobre los infieles: Uno, al que le pusieron el nombre de “emperador”; y el otro, al que llamaron “Halbmond” (croissant o media luna) para mofarse del emblema de los musulmanes y comerse a los temidos turcos. Los pasteleros vieneses después complementaron la receta original creando el “Vanillekipfert”, un croissant aromatizado a la vainilla; o el “Mandelbögen”, más pequeño, con almendras; el “Mohnbeugel”, una pasta con semillas de amapola; y el “Nussbeugel” con nueces y miel. Todos en forma de media luna.

En ofrenda final, los turcos en su veloz corrida dejaron abandonados toneles con vino de Arabia o kahvé y muchos sacos que, en un primer momento, se pensó era comida de animales. Pero uno de los tantos espías de bando y bando, el armenio Johann Diodato, identificó el contenido del amargo café, posteriormente adaptado a la forma europea con leche, miel y otros artificios que lo convierten en el compañero perfecto de la pastelería moderna. La azucarada combinación fue bautizada como cappucino en reconocimiento a la participación de la iglesia y sus monjes en la conformación de la Santa Alianza.

Ella me observaba como quién se prepara para huir de un loco peligroso, proseguí con mi perorata con una pregunta: ¿Cómo se popularizó el croissant en Paris? No la dejé interrumpir y ensayé una teoría. María Antonia Josepha Johanna von Habsburg-Lothringen (1755-1793) de la Casa de los Hasburgo, la famosa María Antonieta, la primera víctima del tratado franco-austriaco de paz al unirse en matrimonio con el que se convertiría en Luis XVI, fue la causa eficiente. Te imaginas el sufrimiento por la lejanía, la soledad y la unión con un inexperto ególatra. Quizás la salida fue devorar el conjunto de delikatessen austriacas, apropiadas después por los franceses. Ella se las llevó y ellos se las quedaron.

Por alguna razón que no se explicar con precisión, la amiga seguía oyéndome a pesar de la brusca desviación del tema inicial. Si ustedes terminaron de leer este artículo, muy a mi pesar, han sido víctimas de mi propia autocensura que, al fin y al cabo, es una censura contra ustedes, la que ejecuta no solo el régimen sino también los guerreros del verbo vaciado. Parece que en la política venezolana a falta de pan buena es la torta que nos preparan en cada marcha y contramarcha dialogante. Guten Appeti y perdonen el abuso, prometo que el próximo artículo será un genuino producto de un escribidor no autocensurado.

AUGE Y MUERTE DEL PARTIDO MILITAR – Tulio Álvarez – Opinión

 

AUGE Y MUERTE DEL PARTIDO MILITAR

 

En estos tiempos de contradicciones sistémicas se presenta una situación peculiar. Me refiero a una tendencia, un tanto marcada por la desesperación, dirigida a buscar la solución de los problemas potenciando las causas que los provocaron. De modo que es común, inclusive en aquellos que ocupan posiciones de liderazgo y representan la institucionalidad, invocar la necesidad de ciertos entendimientos sin reparar en consideraciones éticas. Un ejemplo, los intentos permanentes de seducción del mundo militar por parte de factores que se dicen opositores.

Bajo la pragmática consideración de que “ellos” detentan las armas y “sin ellos” no se puede hacer nada, la consecuencia es la entrega incondicional de la voluntad de lucha sin reparar que, para un militar, la rendición a discreción supone un acto de indignidad que se traduce en un derecho indubitable del vencedor para disponer de bienes y personas, convirtiéndose el vencido en un “dediticio” de acuerdo a la terminología más añeja del Imperio Romano. En palabras simples, la sensación de debilidad solo contribuye a apretar el yugo. Y ese es un mensaje que se ha mandado desde la Asamblea Nacional a pesar de la formidable fortaleza que da la legitimidad obtenida el 6-D y ser el único órgano del Estado que representa la soberanía nacional. Mi tesis es que el Partido Militar, no el P.S.U.V., es la causa eficiente de los mayores males que sufre Venezuela.

Quiero contrastar lo sucedido el día de juramentación de la nueva directiva del Parlamento para el año 2017 con la instalación del Congreso Constituyente de Valencia, el 6 de mayo de 1830. En el acta de ese día se describe una situación bien peculiar en los siguientes términos: “Ense­guida se dio cuenta de hallarse a las puertas del Congreso una guardia mandada por el Comandante de Armas de la Provincia, a prestar el honor debido al Cuerpo y hacer respetar su autoridad, y se acordó despedirla porque no habiendo más segura garantía que la opinión pública, y estando cierto el Congreso de tenerla en su favor, juzgaba innecesario este auxilio, dándose sí, las gracias al Jefe que la enviaba por el interés que toma en obsequio de la respetabilidad del Con­greso”. De esta forma tan categórica se marcó el civilismo que ha sido el desiderátum secular de esta República frente al Partido Militar que, en ese momento histórico, era dirigido por el General José Antonio Páez.

Se me ocurrió redactar este artículo mientras impartía una clase de seminario a mis alumnos del quinto año de la UCAB en la que comentábamos el contenido y la forma de actuación de los parlamentarios en ocasión del enfrentamiento que se da actualmente entre los poderes públicos. Y recordé este testimonio sin igual que reseñé en el libro que escribí bajo el título: La Fuerza Constituyente Inicial: Revolución y Ruptura. En el mismo indico que este es el mejor ejemplo de la vocación civilista de aquel Congreso Constituyente y considero que un parlamentario que hoy se respete a sí mismo y a la institución que representa debe valorar la sagrada función que ejerce. Un legado que se ha transmitido durante décadas a pesar de las usurpaciones que ha ejecutado el Partido Militar.

Puedo traer infinidad de ejemplos del talante democrático que siempre se ha opuesto a una concepción autoritaria y guerrerista en los manejos de los asuntos públicos. Siempre cito al famoso diputado Ayala y la afirmación que realizó en la sesión del 7 de agosto de 1830: “Y que se vayan los militares acostumbrando a saber que todos dependen de la nación”; para aclarar inmediatamente: “Cuando he dicho la nación he querido decir las Cámaras”. Y lo hago precisamente para demostrar que el militarismo ramplón, corrosivo y depredador no es propio de todos los militares ya que Ayala era militar veterano, en una familia de militares; y que él y sus hermanos fueron líderes de primer orden en la Guerra de Independencia.

No se puede afirmar que todo militar es un delincuente sin ser falaz. Lo que sí tienen es la responsabilidad histórica, en este tiempo y en este espacio, por la pérdida de la República, la entrega de los recursos nacionales a potencias e intereses extranjeros, el sometimiento a una ideología de odio que justifica la sistemática violación de los derechos fundamentales de los venezolanos y la aceptación de la dación de la soberanía nacional. Ni siquiera guardan las apariencias. Dan discursos, alocuciones y ruedas de prensa en la que declaran sin rubor su lealtad a quienes ejecutan la usurpación. Han roto un guión que habían cumplido los gobernantes militares que ha tenido Venezuela: Su aparente sumisión a la autoridad civil. Cuando quieren dar visos de constitucionalidad a su mandato, aunque la mayoría no se haya interesado en ello, realizan manifestaciones formales de acatamiento de la voluntad popular representada en los cuerpos legislativos. Por ejemplo, Páez comenzó la función remitiendo al Congreso Constituyente una comunicación en la que rehusaba aceptar el encargo de ejercer el Poder Ejecutivo.

La comedia fue estupenda. El Congreso votó la propuesta de Narvarte “que no se le admita a S.E. el General José Antonio Páez la renuncia que hace”. Posteriormente, remitió un oficio, fechado el 14 de mayo, en el que manifiesta que “sometiéndose a la soberanía del pueblo acepta el encargo de ejercer las funciones de Poder Ejecutivo que con instancia se le ha confiado”. Así, después de vencer esa voluntad irrevocable del Caudillo, el Congreso Constituyente tomó juramento a José Antonio Páez, como Jefe del Ejecutivo, el 27 de mayo de 1830. Pero hoy los militares prefieren colocar a un títere que los represente y les permita trabajar en la sombra. El problema es que ese payaso ya no les garantiza el ejercicio indefinido del poder y, la búsqueda de solución, ahora los tiene divididos. Coloco el parámetro que ellos deberían seguir en la aceptación de las decisiones políticas fundamentales emanadas de las instituciones democráticas; la más importante, la Asamblea Nacional. Aprendan de uno de sus fundadores. Aprendan también de Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita y mi paisano Wolfang Larrazábal.

En el Mensaje que dirigió con motivo de la instalación del Congreso Constituyente de 1830, el cual se encuentra en el archivo histórico de la Asamblea Nacional, año correspondiente de 1830, Tomo XI, folios 1° y 2°, aparece una vocación por el sometimiento a la autoridad civil y a la ley: “Mi espada, mi lanza y todos mis triunfos militares están sometidos con la más respetuosa obediencia a las decisiones de la Ley. Hasta este día he gobernado como Jefe del Estado y general del ejército sin otra regla que el bien común y la tranquilidad de todos; los pueblos congregados parcialmente me confiaron la autoridad, y desde el día trece de enero en que tomé sobre mí tan delicados encargos se ha conservado el orden, la paz, sumisión al gobierno en todo el territorio del Estado, y el ejército ha observado la más estrecha disciplina. Se han disipado ya las negras nubes formadas por un poder ilimitado, que causaban temores al celo de la libertad, y con la más dulce satisfacción he visto llegar la aurora del día en que la Ley recobra todo su poder. Yo devuelvo a la Soberanía del pueblo las facultades de que me había revestido sin quedarme otra cosa que el contento de presentar a Venezuela unida, sus autoridades respetadas, sus votos protegidos y armadas para defenderlos con un numeroso ejército tan capaz de resistir cualquier invasión, como de invadir si fuere necesario (…) Lleno de placer me considero desde hoy reducido a la clase de simple ciudadano y espero con ansia la resolución de la majestad del pueblo que designe la persona que haya de sucederme, así para entregarle la dirección del Estado y mando del Ejército; como para dar en mi despedida un tierno abrazo a mis antiguos compañeros de armas, que sea el signo de mi verdadera estimación y amistad; encareciéndoles al mismo tiempo la obediencia como su primer deber, el valor como el fundamento de su gloria y la libertad como el objeto de sus triunfos (…) Para mí sólo quiero que el descanso y el reino de la Ley; consagrar el resto de mi vida a la gloria de mi patria y ver establecida por reglas invariables la igualdad, la libertad, la seguridad y felicidad de todos los venezolanos”.

No quiero aparecer como ingenuo al presentar armoniosas relaciones cívico-militares como marco de nuestro nacimiento institucional; al contrario, lo que hago es valorar la actitud de un jefe militar que se sobrepone a las presiones para imponer una visión civil y liberal en la vida pública y la administración del Estado. Páez no actúo como civil, tampoco como militar, lo hizo como un político que, siendo el máximo exponente del mundo militar, se arrogó la representación de la sociedad venezolana para consolidar un proceso de formación nacional.

Y quiero concluir indicando que hoy los militares tienen el reto de una decisión singular. Una que se ha afrontado varias veces en la historia de Venezuela. La tomaron en el momento de la muerte de Juan Vicente Gómez canalizando un proceso democrático en los términos que permitía aquel tiempo. Lo hicieron también al sumarse a los factores políticos que propiciaron la caída de Pérez Jiménez. Tienen que ponderar una definición sin las cobardías de quienes se esconden detrás del títere que habla por ellos. O detienen el proceso de destrucción nacional reconociendo la institucionalidad democrática que representa el Parlamento y permitiendo las elecciones; o se hunden con las hordas depredadoras en la inevitable caída bajo himnos wagnerianos. Lo que está planteado es la muerte del Partido Militar. Ustedes deciden.

Tulio Álvarez

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EL ABANDONO, UN AÑO DESPUÉS – Tulio Álvarez – Opinión

Tulio Álvarez

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EL ABANDONO, UN AÑO DESPUÉS

El primer día de clases es un evento especial para los muchachos que comienzan el primer año de la carrera de derecho. Tengo un cuidado particular en causar buena impresión y dejar definidos algunos aspectos desde el principio. Una de las advertencias está relacionada con el método de estudio por lo que no dejo de ejemplificar, en este punto, con la memoria histórica de los pueblos. Les digo que la de los venezolanos es muy corta y que al final de la clase lo voy a demostrar. Simplemente, les pregunto sobre cualquier aspecto que destaqué durante nuestra hora de conversación. Pocas han sido las veces en que alguno atina a recordar la información que di. Bajo la constatación de una memoria histórica del curso menor a la hora, concluyo que mi misión es que después de un año comprendan la esencia del Derecho Constitucional porque lo entendieron, no porque lo memorizaron.

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El Dr. Tulio Álvarez – Dictando Cátedra – Columnista de Infocifras.org

Abro con esta anécdota porque hace exactamente un año, en ocasión con la instalación de la Asamblea Nacional, plantee la necesidad de una estrategia compleja que comprendía: a) Declaratoria formal del carácter viciado de la designación, hecha a última hora, de esos que llaman los “magistrados express”; b) Declaratoria del Abandono del Cargo por parte de Nicolás Maduro; y c) La defensa cerrada del status de los parlamentarios de Amazonas proclamados por el C.N.E y calificados como tales por la propia Asamblea Nacional. En pocas palabras, propiciar la crisis constitucional antes que eludirla. Evidentemente, las distintas voces que coincidían en esta estrategia no fueron escuchadas.

A la hora que escribo este artículo, sustituida la directiva originaria del cuerpo legislativo, el nuevo presidente anuncia que “se abrirá un debate sobre el Abandono del Cargo de Presidente”, justo un año después. Y yo me voy a permitir transcribir algunos párrafos que redacté en diciembre de 2015 porque reflejan exactamente lo que pienso hoy:

Aquí está planteada una crisis constitucional que terminará en la salida de Maduro de la Presidencia y la convocatoria de nuevas elecciones. Eso se dará, sí y solo sí, la Fuerza Armada cumple su deber constitucional. De no hacerlo así, el alto mando militar será cómplice de un Golpe de Estado y la institución militar quedará marcada por el desprecio nacional al punto de su desaparición y  sustitución con esquemas de seguridad nacional más en la línea del combate contra los flagelos del siglo XXI: El Narcotráfico y el Terrorismo.

No me planteo participar en el debate sobre el problema que deriva del cálculo de mayorías específicas, sobre la base de la inhabilitación de los cuatro diputados del Estado Amazonas, por cuanto la calificación de los miembros del Parlamento es exclusiva de la propia Asamblea Nacional. No hay discusión constitucional, el CNE acredita y proclama mientras que la Asamblea Nacional califica con base a la credencial conferida. La Sala Electoral no podía por vía cautelar usurpar la función del CNE que acreditó y la de la misma Asamblea Nacional que calificó, pero lo hizo. Y el principio básico del derecho constitucional es que toda autoridad usurpada es nula, así lo es ese mamotreto que llamaron sentencia.

Lo que sí podrían hacer es abrir el proceso de nulidad de la proclamación hecha contra el acto del CNE, no de la Asamblea. Y después de un proceso debido, signado por el derecho a la defensa de los parlamentarios, eventualmente declarar la nulidad de la elección, lo que implicaría la convocatoria de un nuevo proceso en los circuitos afectados. De manera que la Asamblea Nacional puede funcionar sin complicaciones al margen de las maniobras dirigidas a restar su autonomía. Y entre estos actos que se asumen esta la atribución de declarar el abandono del cargo por parte de Maduro de acuerdo con el artículo 233 de la Constitución. Se trata de una decisión que se asume con la mayoría absoluta de los miembros presentes en el hemiciclo.

El concepto constitucional de abandono no se restringe al simple abandono físico del cargo, como sería irse del país sin autorización. “Abandono del Cargo” se manifiesta con la violación de la Constitución o la negativa a cumplir actos debidos de acuerdo con lo que ella dispone, como sería la promulgación de las leyes; o, ahorcar financieramente a otros poderes públicos; o, en definitiva, la ejecución de cualquiera de los actos con los que amenaza todos los días quien no ha entendido todavía el golpe democrático que le azotó la cara el 6 de diciembre.

Si Maduro no asume su nueva situación saldrá de la presidencia irremediablemente y él y sus cómplices serán juzgados en Venezuela o dondequiera que se refugien. Llegó la hora de las definiciones. No toda crisis es negativa. Estamos en vísperas de una que definirá si volvemos a un ejercicio democrático o si el espectro de una dictadura disfrazada se quitará su careta al ritmo de la pandereta que toque el estamento militar. Pero los usurpadores no tienen pueblo para maniobrar. Alea iacta est.

Hasta aquí lo que dije en aquellos tiempos. Retomo como conclusión, en estas breves líneas, lo que mi viejo amigo Enrique Tejera transmitía a nuestros alumnos: “Las cosas son como son y no lo que parecen ser”. Lo aparente es que, al fin, se asume una salida coherente y pensada; en realidad, ¿es así? ¿Acaso no es evidente que anunciar que algún día de 2017 la A.N. declarará abandono del cargo por parte de Maduro es auspiciar otro bloqueo del T.S.J.? Preavisar estrategia, ejecutarla en forma irresponsable, no complementar con otras medidas indispensables, hacerlo con un año de atraso, ¿alguien tiene una explicación?

Cuando se escriba la historia de 2016 y 2017 el epitafio dirá “Siempre a destiempo, época de defensores de la vía electoral sin elecciones“. Recordemos, porque hace falta recordar, se bloqueó fraudulentamente el revocatorio y las elecciones regionales debieron ser en diciembre de 2016. Nosotros estamos en una situación similar a la de un estudiante descifrando un método. La mejor forma de memorizar es comprender; y, sinceramente, tengo la impresión que se ignora lo más elemental, en tiempo y espacio. ¿De qué elecciones hablan? ¿De las que debieron ser o de las que podrían venir? Mientras tanto Maduro debe estar complacido preparándose para su reelección.

 

TRUMP, ENEMIGO OCULTO – TULIO ALVAREZ – OPINIÓN

 

Trump ha sido demonizado, especialmente por los latinos, razones no faltan. Inclusive, algunos han hecho comparaciones de su estilo con cierto mesianismo de izquierda criolla que resultan más que jocosas; sí tomamos en consideración su vocación francamente capitalista, de aquellas que llaman salvajes. Aunque se debe reconocer que los socialistas de aquí, al margen de su bestialidad en el manejo de los asuntos públicos, han resultado adictos al capital no trabajado. La depredación y entrega del país así lo señala.

Por: Tulio Álvarez

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No se puede negar que el individuo es un “hombre de empresas”, buenas o malas, imán de recursos y dinero, con ambos polos activos. De manera que la primera predicción no es aventurada: Manejará los asuntos públicos como un gran negocio, su perspectiva de la política internacional es comercial; además, se rodeará de “socios” asesores y militares que garanticen la “ejecución” de cualquier compromiso incumplido.

Pero, cabe la interrogante, ¿Se materializará el riesgo global que tanto anuncia su advenimiento? Otra más práctica, ¿Tendrá influjo determinante para Venezuela su asunción como Presidente de El Imperio? Los más encumbrados internacionalistas tienen que aceptar que no conocen al personaje, sus declaraciones han sido asombrosas pero también contradictorias, al tiempo que adecúa su discurso de acuerdo al auditorio. Por ejemplo, en el área de defensa, por una parte manifestó voluntad de restaurar el dominio militar de la Potencia del Norte pero, al mismo tiempo, vinculó la ‘quiebra del país’ al gasto vinculado a la defensa de otras naciones.

También se manifestó contra la proliferación de armas nucleares en forma casi simultánea a su promesa de modernizar el arsenal nuclear de Estados Unidos y a la velada insinuación sobre la conveniencia de lo propio para Japón, con el objetivo de neutralizar a los norcoreanos. Esto sin dejar de mencionar todos los conflictos de poder que se avistan por el singular desastre que, según él, representa el acuerdo con Irán en esta materia, el peor jamás negociado.

Trump no tiene precedente. Rompió todo código de comportamiento durante la campaña pero se ha leído cierta moderación después de la victoria. Ante tales conductas se hace evidente que él deberá resolver el dilema eterno de los norteamericanos entre intervencionismo o aislacionismo; y, en este aspecto, estoy convencido de que será un buen hibrido de acuerdo a sus propios intereses económicos. Esto podría ser desastroso para los venezolanos.

El perfil de las alianzas internacionales parte del contubernio con su admirado Putin. Resulta pasmoso el contexto en el que ha manifestado esa veneración. La primera señal fue la calificación de “inteligente” a la jugada que se materializó en la intervención ukraniana, ejecutada por Rusia en 2014, en entrevista ante Buzzfeed News del 2 de agosto de 2016. Criterio que ratificó el 16 del mismo mes, en comentario ante la NBC, afirmando que los sucesos de Crimea afectan a los europeos mucho más que a los americanos y que aquellos tienen la carga de la solución. Fue una abierta crítica a los alemanes que, en su opinión, reflejaban una doble moral al negociar petróleo y gas con los rusos mientras criticaban sus acciones.

El clímax del romance se produce precisamente en la coyuntura actual por la intervención de los rusos en la campaña electoral, las sanciones dictadas por la administración Obama en los estertores de su mandato y lo que Trump calificó como brillante jugada de Putin al no dar respuesta con actos de retaliación. Casualmente, el mismo 30 de diciembre de 2016, Washington Post publicó un trabajo de investigación en el que se refiere una “darker suspicions” de la relación entre ambos jerarcas. Un pacto con consecuencias y efectos desconocidos.

La relación existe, los rusos intervinieron en la elección, tal como lo demuestra el estudio del 10 de noviembre de 2016 realizado por Jonathan Eyal, ‘Russia and Donald Trump’ del Royal United Services Institute. La clave es que Putin avanza en el proyecto de dominación mundial de la “Madre Rusia” sin la limitación burguesa que representa para Obama el fin de un mandato. El Duet Putin-Trump comprende que solo tiene que esperar unos días y que cualquier respuesta es retroalimentar la estrategia de los demócratas que presienten un largo recorrido en el desierto de la política norteamericana.

Definitivamente, en los albores de su presidencia, Trump se siente muy bien con el ‘zar ruso’, lo cual no es novedad y había sido adelantado bien temprano en la entrevista que concedió al Daily Telegraph el 31 de julio de 2015, una conversación en la que no dejó pasar que “Putin odia a Obama; y Obama odia a Putin”. El presidente saliente está atado de manos y solo puede ejecutar vendettas como la que le aplicó al Estado de Israel y los intereses económicos que lo representan en Estados Unidos, por sus ‘aportes desinteresados’ a la campaña rival.

Aquí está un detalle que no se debe olvidar. En mis clases de Derecho Constitucional, advierto que el esquema democrático de nuestra civilización es débil, a la par que residual, ya que la mayoría de los Estados se inscriben en prácticas autoritarias o totalitarias. De manera que la forma de vida en libertad siempre estará en riesgo y el peligro se acrecienta con novedosas prácticas de terror y renovadas fórmulas de agresión. Esto sin contar la técnica de la izquierda irredenta de utilizar los mecanismos democráticos, tales como el sufragio y el control de la institucionalidad que se deriva de los eventos electorales, para destruir la democracia misma.

En este último punto, cabe resaltar el purulento influjo de Venezuela en América Latina; en especial, Argentina, Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Y debemos reconocer que el Régimen de Maduro es un aliado fiel a cualquier potencial socio en la corrupción, inscrito en la internacional de las tiranías, tal como ha demostrado con cubanos, norcoreanos, bielorrusos, fundamentalismos islámicos y, gran descubrimiento, con los más grandes vendedores de chatarra belicista rusa. Precisamente por tal relación estamos en grave peligro como nación.

Prudencia debería ser el parámetro para que Venezuela se relacione con un gobierno dirigido por Trump. Su discurso es flemático y no comparte el mismo estilo de los que dejaron pasar insultos y amenazas de aquellos que solo saben ladrar. Ustedes saben a quienes me refiero. No olvidemos que amenazó con bombardear la infraestructura de producción petrolera que provee de fondos al radicalismo islámico y que tomaría ese petróleo, sin aclarar su destino. Excusa perfecta para cualquier acción contra un país petrolero.

Lo que se puede esperar, en las primeras de cambio, son jugadas desesperadas bajo la mesa utilizando la relación con Putin para propiciar ‘una cumbre Maduro-Trump’. Este es el sueño mojado de los revolucionarios sin revolución ni pueblo desde el año 1999. La verdad es que el pragmatismo de la política internacional norteamericana, carente en general de principios o valores salvo como justificación de sus acciones, puede favorecer un encuentro con cualquier dictadorcillo de quinto patio si el interés económico lo requiere. Pero la única condición es que se vislumbre permanencia en el poder y ese no es el caso en Venezuela. Pero cualquier cosa puede pasar con Trump.

Por lo pronto, no es aventurado predecir grandes cambios en la política internacional de Estados Unidos. La disminución del poder que hasta ahora ha manifestado la O.T.A.N; y, consecuencialmente, la defensa de eso que podemos definir como “Mundo Occidental” tendrá un peso mayor para las potencias europeas. La visión de Trump sobre esta instancia parte de la calcificación de los vetustos acuerdos dirigidos a la intervención automática de los Estados Unidos en el supuesto de agresión de alguno de sus miembros, bajo la calificación de obsolescencia que realizo en entrevista conferida a Business Insider, el 24 de marzo de 2016. Una óptica que transformaría el papel asumido como ‘Policía del Mundo’ luego de la Segunda Guerra Mundial.

También es previsible el atemperamiento de las sanciones americanas a Rusia por su intervención en Ukrania, un efecto similar al que produjo el Brexit con relación al Reino Unido. Ambos socios temporales coinciden en priorizar la estabilidad en el Medio Oriente y es previsible un alineamiento de los americanos en el sostenimiento del régimen de Bashar al-Assad; lo que a su vez tendría incidencias veladas en la relación con los turcos y sauditas. América Latina es un gran enigma. Han sido tan descarnados y desconsiderados los comentarios y opiniones sobre nuestra realidad que cualquier situación se puede presentar; inclusive, un buen escenario.

Porque a diferencia de otras latitudes, la institucionalidad federal de los Estados Unidos, su tradición constitucional y su forma de vida imponen restricciones a cualquier gobernante. Sin embargo, aun con tales precedentes eligieron a Trump. Yo confió más en el elemento humano. La sicología de ambos personajes me hace recordar el acuerdo de Hitler y Stalin para repartirse el mundo. También me hace prever una corta luna de miel y que el nuevo mandatario tendrá que conformarse con sus viejas amantes europeas para lo habitual: “Hacer grande a los Estados Unidos otra vez”, el muy original lema de su campaña. Ojala que los tarugos criollos no se entrometan en esta pelea de mayores. Aunque sean aliados circunstanciales del enemigo oculto que nos ve como república bananera

“Magna negligentia” – Tulio Álvarez – Opinión

 

En mis clases de derecho romano acostumbro utilizar un viejo aforismo: “Magna negligentia, dolo est” para explicar las consecuencias del incumplimiento de algunos contratos signados por la buena fe y la confianza. Me encuentro con que se presenta también como una síntesis perfecta para entender la realidad política que hoy vivimos los venezolanos.

La inveterada praxis criolla se dirige a la subestimación del contrincante. También tiende a reaccionar en las primeras de cambio sin reflexión o evaluación de las distintas posibilidades de respuesta. No respeta jerarquías, experiencia y, ahora más que nunca, tampoco reconoce o acepta la dirección fundada en el razonamiento y el respeto al ciudadano. Se limita a seguir con éxtasis y apego mesiánico a los que mañana abandonará sin remordimientos; o, lo que es más común, de ellos denigrará porque son los culpables de las desgracias que causa su propio “error in eligendo”. Esa es la cultura política que exhibe el venezolano.

Comúnmente, se confunde al individuo que ejerce el poder con la institución; entonces, bajo íntima sintonía con los supuestos dos extremos políticos dialogantes, se produce una acometida salvaje contra el Tribunal Supremo, Banco Central de Venezuela, Fiscalía General de la República, Defensoría del Pueblo, Contraloría General de la República y la Asamblea Nacional, como si estos tuvieran vida propia. Nadie se hace la pregunta: ¿Quién eligió a sus titulares? Especialmente, en el último caso. ¿Será porque la respuesta es muy incómoda? Los extremos se tocan.

La dirigencia partidista y los electores deberían poner a funcionar un mínimo de su consciencia ciudadana y tomar algo de su valioso tiempo para sopesar decisiones, entender el peligro que entraña una equivocación, en regímenes de esta naturaleza. Y voy a ejemplificar con la tragedia económica que vive Venezuela. Una situación que algunos piensan que ha tocado fondo pero que se agravará con una onda expansiva de tal magnitud que pondrá en riesgo la vida de las personas y sus propiedades, de no ser bloqueada la causa eficiente de esta debacle.

Sería imposible un enfoque sin punto de inicio. Vamos a utilizar la alocución de Maduro del 17 de diciembre, aún presente en nuestra muy limitada memoria histórica.  Él afirmó que, antes de su heroica medida de expropiación del circulante, “solo el 5 % de los billetes de 100 estaba en circulación y estaban fuera del país manejado por las mafias”; pero que ahora “el 70 % de esos billetes están en bóvedas…”; y que “los aviones contratados para traer nuevo cono monetario han sido desviados y retrasados producto del sabotaje internacional que sufre Venezuela”. Ante tales premisas mayores concluyó que “se prorroga el cierre de la frontera hasta el 2 de enero de 2017” y “se prorroga la entrada en vigencia del nuevo cono monetario”.

Tales decisiones vienen acompañadas de otra que se inscribirá en los anales de la historia de la economía y me ha hecho presumir que Giordani sigue en el Gobierno, diseñando con sus amigos la vida de 30 millones de víctimas: Los billetes de 100, los mismos que en el mismo discurso aparecen como incautados y ´en bóvedas´, podrán seguir circulando hasta el mismo 2 de enero de cierre fronterizo. Inmediatamente, surgieron tantas interpretaciones y explicaciones como tecleadores existimos y todas se reducen a la expresión: Fin de mundo caballero.

Exactamente aquí es que quería llegar. ¿De qué me sirve buscar una explicación a una actitud absolutamente irracional? Para eso existen miles que son más inteligentes que yo. Es por eso que reincidiré en una tara que tiene 34 años empobreciéndome a mí, a mi familia y a todo aquel que me rodea y trataré de buscar un sentido pedagógico a este escrito. Simplemente, explicaré en tres párrafos como funciona un país normal y el precio de despreciar la institucionalidad.

El diseño constitucional de una política monetaria separa la acción del Ejecutivo de la emisión, circulación y control estadístico, otorgándosela a una institución autónoma llamada Banco Central. De la misma forma, la definición de políticas económicas está subordinada al control parlamentario que, bajo las bases constitucionales que legitiman el presupuesto y la tributación, definen el gasto público. En pocas palabras, lo que no se ha dicho es que Maduro no puede hacer lo que ha hecho; ni siquiera en el supuesto de un Estado de Excepción. En consecuencia, está usurpando funciones.

Y lo hace de la misma forma que usurpó las atribuciones de la Asamblea Nacional de calificar a sus miembros, legislar, controlar, dictar un presupuesto; y, al desviar su propia función, la cual debería estar signada por el respeto de la Constitución, ha realizado una dejación del cargo de presidente de la República, desde el mismo momento en que se instaló la Asamblea Nacional el 5 de enero de 2016. Esto configura un abandono de cargo (NO UN JUICIO PENAL O POLÍTICO) que, al no estar limitado en el derecho comparado a un irse sin avisar, constituye falta absoluta cuya declaratoria corresponde al mismo parlamento por mayoría simple. El efecto, convocatoria a elecciones inmediatas.

Tenemos un año de retraso, magna negligentia. No entender que el sacrificio de la autonomía del Banco Central de Venezuela deriva en emisión de moneda inorgánica, desequilibrio cambiario, gasto público descontrolado, inflación; y que estas endemias se traducen en miseria, hambre y muerte, magna negligentia. Igual que silenciar el hecho de que las Reservas internacionales traspasaron el punto crítico al caer a 5.218 millones de dólares y que la producción petrolera también cayó a 2.274.000 barriles diarios, en noviembre de 2016. Y buena parte de esos ingresos sigue siendo depredado o regalado a potencias extranjeras.

De tanto que tengo que decir y no puedo, quiero solo advertir sobre otro aspecto que se evidencia del secuestro del Banco Central. Sin controles, sin parámetros, sin estadísticas, basta una computadora para legitimar todas las caletas existentes y el dinero sucio de las mafias oficiales del régimen. Es cierto, quebraron las mafias de Cúcuta y buena parte de aquellos que funcionan libremente en el gobierno nacional, gobernaciones, alcaldías, sus testaferros, pero son los “no alineados”. Pero a las mafias oficiales les basta con controlar el sistema operativo del Banco Central de Venezuela y eso lo hacen con un solo hombre, al igual que lo hicieron en un pasado con el tema electoral. Ni siquiera tienen que llevar el dinero ahora, pueden seguir en “las bóvedas” (Caletas) mientras el directorio define la destrucción o mejor uso de los mismos.

Finalmente, aunque similar la situación no puede compararse con el manejo del régimen cubano. Ellos no pudieron ejecutar una operación de lavado de dinero de tal envergadura porque nunca tuvieron una banca privada a su servicio. Me olvidaba, la traducción del latín: “Magna negligentia, dolo est” implica que cuando se ejecuta una acción con un grado inconmensurable de negligencia debe ser considerada intencionada para sacar provecho o causar un daño. Y mis amigos, eso aplica en todo, en la economía y en la política. Reflexionemos sobre nuestro error in eligendo.

Carla Angola enciende las redes con entrevista explosiva a Tulio Álvarez

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MÁS PAPISTAS QUE EL PAPA – Tulio Álvarez – Opinión

MÁS PAPISTAS QUE EL PAPA

Ahora el Revocatorio nunca existió, y no importa, vamos a adelantar elecciones generales. Pomada que depende de una modificación de la Constitución que lleva bastante tiempo.

 

La sinfonía entre el “proceso de paz” colombiano y el “diálogo sincero” criollo es digna de destacar. Quizás sea porque los autores intelectuales, los factores internacionales, los objetivos, han sido los mismos. Pero detecto una diferencia esencial en el rol que ha jugado la Iglesia. Allá el Vaticano respetó a la Conferencia Episcopal, no realizó un acto de intervención enviando un “Nuncio de Confianza” y permitió que la institución no se comprometiera con el Proyecto del Nobel Santos. Aquí, ya sabemos.

Sin embargo, el chantaje implícito es el mismo. La campaña publicitaria del Gobierno identificaba a los propulsores del “NO” con aquellos que no querían la paz; en palabras signadas por la manipulación, los calificaban como violentos y radicales. Y no podía ser de otra forma ante la engañosa pregunta formal del plebiscito: “¿Apoya usted el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera?”. ¿Cómo decir NO? Pero la sociedad se sobrepuso a ese diseño, se manifestó la madurez de un pueblo que supo diferenciar entre la Paz inclusiva de todos los factores democráticos y un pacto pleno de segundas intenciones que garantizaba impunidad y pervivencia de la violencia.

Nos aplican la misma estrategia. Puede que el Pueblo venezolano no tenga la madurez política y la fortaleza institucional del Pueblo colombiano; no obstante, ha sido suficientemente engañado, manipulado y traicionado como para intuir el laberinto que representa la convocatoria hecha supuestamente por el Papa que, de acuerdo con algunos patriotas de la otra acera, no podía ser desatendida. Eso es un lugar común teológico: Ser más papista que el Papa, lo cual se traduce en que yo no soy responsable de mis propios actos, sigo un dogma de fe que justifica mi actuación, así sea artera, irresponsable, ilógica y hasta traicionera. Un criterio monarquísta del siglo XII que confunde Jerarquía con Iglesia; y no como lo hace el mismo Francisco, en su Teología del Pueblo, como “Pueblo de Dios”.

En el diseño, comprometer al Papa tiene un sentido de máxima singularidad. Justifica el cambio de timón violento de un sector que al fin se había movilizado con la definición que dio el Acuerdo de la Asamblea Nacional de fecha 30 de noviembre; un documento que no tiene desperdicio pero que ahora entendemos que no fue dictado con firmeza de propósito, tampoco puede ser considerado veraz en instancias internacionales dado el comportamiento inmediato de algunos líderes representativos. También sirve para legitimar a delincuentes internacionales como Samper, prestigiosos malabaristas como Zapatero y tantos otros que por alguna razón buscan actuar fuera de sus fronteras porque en sus propios países no los quieren.

Otro elemento es lo mal que quedaron líderes mundiales que hablaban de la ruptura del hilo constitucional en Venezuela y que de repente se percatan que el llamado de auxilio era jugandito, como cuando un niño quiere llamar la atención de sus padres para que le den un caramelo. La respuesta no se hizo esperar. De la acción inminente se pasó a las declaraciones de “compromiso con la paz” producto de un “diálogo sincero”. Yo, siendo Almagro, estaría indignado preparándome para atajarlos en la bajadita y, en cuanto al Departamento de Estado, la venganza fue mandarnos a Shannon y montar la melosa reunión con aquel que hasta el día anterior era un golpista, usurpador y violador de derechos humanos.

El hedor caribeño se manifiesta cuando oímos al grupo de corifeos recitar que los que están contra el diálogo que ellos proponen son enemigos de la paz, violentos, radicales, la derecha golpista. Pasamos de un enjuiciamiento político y una declaratoria de abandono del cargo contra Maduro a la acusación contra Voluntad Popular. De presos políticos sometidos a tortura y vejaciones a la figura neutra de privados de libertad. Del aislamiento internacional del régimen al reconocimiento de la vocación democrática que deriva de la disposición dialogante del director del debate. Ahora el Revocatorio nunca existió, y no importa, vamos a adelantar elecciones generales. Pomada que depende de una modificación de la Constitución que lleva bastante tiempo.

Lo anterior no es nada comparado con el peligro mayor. Resulta que el que se abraza y disfruta el momento en la reunión con Jorge Rodríguez, al día siguiente que asaltaron la Asamblea Nacional sus hordas, no reconoce a los factores democráticos si no forman parte del contubernio. Lo que si hace falta es un sincero diálogo en los propios factores democráticos (yo no los llamo oposición) para evitar la división que se aproxima. Esta agenda fue una comedia tan excluyente que todo el país oyó admitir a un líder de la entidad de Capriles que se había enterado del diálogo por televisión. Lo mismo me confirmaron algunos obispos intervenidos. En general, la palabra emboscada puede aplicar contra aquellos que han tenido que reaccionar salvando las apariencias o le han tratado de sacar las patas del barro a los dialogantes, al estilo de Ramos Allup poniendo un parao al militarismo ramplón.

Claro que hace falta un diálogo en el que la única exclusión sea la de los infiltrados que desmontan la movilidad de un pueblo sometido. Pero comencemos con uno en el seno de los factores democráticos para definir cosas tan elementales como agenda, incorporación de todos los sectores y vocería. Que quede establecido que nadie se siente representado por los que comparten lecho con Jorge Rodríguez. Por lo demás, esto no es un problema de optimismo o pesimismo. Tampoco dejar que los políticos avezados hagan su trabajo sin controles y consultas. Son dos premisas básicas: El problema no es solo Maduro, es su régimen; la otra, no queremos sustituir una mafia por otra. Al menos la mayoría del país que sufre la acción de este régimen depredador.

Tulio Álvarez

tulioalvarez17@gmail.com

@tulioalvarez